UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

lunes, 20 de mayo de 2019

¿CUÁL ES EL CONCEPTO que tienen los Espiritistas de DIOS?
El espiritista ve que en la naturaleza todo se mueve y obedece a un plan determinado, inteligente y armónico; que un poder omnipotente gobierna el Universo poblado por millares de cuerpos siderales que gravitan en el espacio infinito con movimientos constantes y ordenados, con precisión matemática, en un concierto armonioso y con un fin providencial; y que una fuerza directriz dirige los átomos y los organiza según el tipo de cada especie y esto establece la diversidad y regularidad de los sexos, la unidad andrógina, para reproducción y conservación de las especies y por medio de la selección natural tiende al perfeccionamiento orgánico y psicológico de cada tipo en particular y de las especies en general, dentro de la genealogía de las especies similares, y que esta misma fuerza, inteligente y previsora, ha unido sabiamente en el instinto generatriz y efectivo el placer y el dolor para, como dijo Schopenhauer, asegurar “el querer vivir de la especie”; ve que un poder omnisciente se manifiesta en la complicada organización de los seres en sus sistemas y en sus órganos adaptados a los movimientos y necesidades de la vida, en la constitución histológica de sus sistemas nerviosos, y en especial el del hombre, y en la sabia disposición y estructura de nuestros órganos y centros de percepción, en la facultad electiva de las plantas, en el instinto e inteligencia de los animales y, sobre todo, en las facultades espirituales del hombre, en su conciencia, en su razón, en su genio y en su voluntad, que prueban elocuentemente la existencia de un espíritu en la naturaleza, de una inteligencia previsora y organizadora de todo cuanto existe.
Y a este espíritu universal, omnisciente y absoluto, a esta inteligencia suprema es a lo que el espiritista llama Dios.
MANUEL S. PORTEIRO

No hay comentarios:

Publicar un comentario