UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

martes, 21 de junio de 2016

La realidad implicada.

01NOV
 
 
 
 
 
 
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“…todas las personas no dependen sólo de todas las demás, sino que todas las personas son todas en un sentido más profundo.  Nosotros somos la Tierra porque toda nuestra sustancia procede de ella y vuelve a ella…”
-Arte, diálogo y orden implicado. David Bohm-
El físico David Bohm, antiguo discípulo de Einstein, tenía una visión de la realidad distinta a la de sus colegas. Una de las cuestiones con las que discrepaba, estaba relacionada con la comunicación que se establecía entre las partículas entrelazadas a una velocidad superior a la de la luz. Y es que para él, aunque las partículas se percibieran como muy alejadas las unas de las otras, en realidad no existía tal separación.
Para explicar esta idea, propuso como ejemplo una pecera donde nadaba un pez. Frente a ésta, situó dos cámaras, grabando cada una de ellas un lado distinto del recipiente de cristal. Al mismo tiempo, dos pantallas de televisión proyectan la escena captada por cada una de las cámaras.
camaras
Un observador, ajeno a la realidad, ve en los televisores dos peces diferentes. Con el tiempo, comienza a darse cuenta que existe cierto sincronismo entre los ambos, pero sin saber que sucede al ignorar que en realidad es una única pecera y que los dos peces son sólo uno. Las dos pantallas de televisión corresponden al mundo tal cual lo vemos cotidianamente, pero el pez que nada en la pecera corresponde a un nivel de realidad más profundo.
Si las imágenes que ofrecen las televisiones son proyecciones bidimensionales de una realidad tridimensional, nuestro mundo tridimensional puede ser la proyección de una realidad multidimensional mayor.
En su libro “La totalidad y el orden implicado” expone que tras la apariencia separada de las cosas existe una realidad profunda donde todo está conectado, y cualquier elemento del universo contiene la totalidad del mismo. Bohm compara la realidad con un holograma, porque en ellos cualquier parte del mismo es capaz de reproducir la totalidad… Pero, ¿que es y como funciona un holograma?.
Un holograma es una fotografía tridimensional realizada mediante un rayo láser (mediante dos canales). De inicio se hace llegar la luz de éste a un espejo semirreflectante (divisor del rayo). El haz que se refleja se envía por dos vías (canal 1 y 2). En el canal 1 (parte inferior del dibujo), mediante pasos previos (espejos, lentes..) llega una placa fotográfica. En el canal 2 (parte superior del dibujo), el haz de luz se envía de igual modo por pasos previos (similares al otro), dónde en su fase final provocará un patrón de interferencia para crear el holograma. Cuando este segundo canal haz (portador de información del objeto) interfiera con la información del objeto del canal 1 -al iluminarse la placa fotográfica- la suma de ambos (información) se desplegarán y aparecerá la imagen tridimensional del objeto.
Aunque partiéramos el holograma por su mitad, ambas partes seguirían poseyendo la información completa del objeto, aunque con menos detalles, y si éstas se volvieran a dividir seguirían manteniendo dicha información y así sucesivamente, por lo que cada fragmento no puede considerarse como separada del conjunto.
¿Por qué se compara la realidad con un holograma?
Como se ha citado anteriormente, en el patrón de interferencia que forma el holograma se contiene toda la información del objeto de forma plegada. Bohm defiende que la realidad se encuentra igualmente plegada en lo que denomina “orden implicado”, dónde todo está interconectado.
El universo es un todo inseparable en el cual todo está contenido dentro de “todo”. Cuando la placa es iluminada con el láser, la información se despliega y se observa la imagen en tres dimensiones que equivalen, en esta analogía, al mundo tal y como nosotros lo percibimos. El orden implícito genera las formas explícitas en un constante despliegue y repliegue denominado holomovimiento. Estas formas parecen estables pero están sometidas al cambio. El mundo es un solo un momento dentro de un proceso de cambio.
Además de la materia, Bohm propone que la conciencia se encuentra en el orden implicado y que no es algo distinto de ésta. Ambas envuelven proyecciones de una realidad superior que no es ni materia ni conciencia. Somos nosotros los que equivocadamente hemos hecho posible la idea separada de mente y cuerpo, pero en realidad no existe dicha separación. Esto implica, por ejemplo, que en un universo holográfico, cada cerebro humano puede penetrar en otro, por lo que en algún nivel superior la humanidad puede ser un solo organismo.
Igualmente el tiempo y el espacio forman parte del orden implicado. En cualquier periodo de tiempo puede estar plegado y contener toda la información sobre él, al igual que en la memoria el pasado está contenido en el presente. Además contiene ciertas implicaciones para el futuro, aunque no sea una implicación completa ya que no ofrece un detalle completo del todo. Sería algo así como un fragmento del holograma en el que se la información contiene menos detalles sobre el  “todo”.
Para David Bohm la realidad debía existir independientemente de que fuera o no conocida, algo que iba en contra de la visión de Bohr, sin embargo, creía que la comprensión del orden implicado haría posible una base común entre la teoría cuántica y la teoría de la relatividad.
La concepción de Bohm sobre el universo holográfico es algo más que una teoría científico-filosófica. La ciencia busca continuamente indicios que prueben si la realidad, tal y como la percibimos, es una ilusión tras la que se esconde una realidad más profunda.

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