UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

sábado, 28 de mayo de 2016


Posts Tagged ‘Rupert Sheldrake’

Cabecera alma no local

La conciencia como propiedad fundamental del universo, y no como un producto de la materia, podría no tener localidad sino estar diseminada en todas las cosas como una red que in-forma la totalidad del cosmos.

“Dios no permanece petrificado y muerto. Las piedras mismas gritan y se elevan al Espíritu”. Hegel.

Con el triunfo del empirismo científico a fines del siglo XVII, fundamentado en la observación y experimentación sobre el mundo sensible, el materialismo como filosofía pasó a convertirse en el inamovible, inapelable e incluso inconsciente paradigma de realidad de Occidente durante los últimos 400 años. El principio básico de esta filosofía se formula en el axioma que sigue: “La materia es todo lo que existe”. Desde entonces, el universo pasó de ser un organismo cósmico, como lo consideraban los antiguos, a ser visto como materia inanimada en movimiento, sujeta a los ciegos condicionamientos del azar y a la Segunda Ley de la Termodinámica: la entropía, la cual establece que todos las cosas tienden al desequilibro y que el desorden cósmico es cada vez mayor.

Con el descubrimiento de Einstein acerca de la equivalencia entre masa y energía, formulado en la famosa ecuación E=mc², y el nacimiento de la teoría cuántica, el materialismo se ha visto obligado a abandonar su soporte sensible de átomos que chocan entre sí como fundamento último de todas las cosas para pasar a una imagen del universo formada por una aparentemente infinita cantidad de energía en distintos estados, una nube cuántica de probabilidades. Sin embargo, el principio subyacente de la ciencia ha cambiado muy poco: “La energía inanimada en movimiento es todo lo que existe”.

Esta filosofía ha dejado a la conciencia (y con ella, todo el sentido de la condición humana) reducida a mero epifenómeno de los ciegos procesos de la energía que conforma todo lo que existe, accidente azaroso e insignificante en el inmenso sinsentido cósmico. Desde su triunfo hace 400 años, el método científico ha tratado de dar respuesta a sencillas preguntas —como “¿dónde se encuentran nuestros recuerdos?”— buscando pistas en los procesos fisiológicos neuronales, químicos y más recientemente cuánticos de la estructura energética que conforma el cerebro. Esta búsqueda se ha basado en el supuesto de que existirían “huellas mnémicas”, materiales almacenados de alguna forma en el sistema nervioso, dependientes de las uniones entre las células neuronales (las llamadas sinapsis).

Kart LashleyLos neurocientíficos han intentado durante décadas encontrar estas huellas mnémicas en el cerebro sin éxito. Los experimentos de Kart Lashley, basados en entrenar animales para que aprendan trucos y luego remover partes de sus cerebros para ver en donde se almacena el aprendizaje, demostraron para su asombro que podía retirarse hasta el 60 por ciento del cerebro –cualquier 60%– sin que hubiera efecto alguno en la retención de este aprendizaje. Como señaló B. Boyscott, manifestando la perplejidad de los buscadores de huellas mnémicas: “la memoria parece estar en todas partes y en ninguna en particular”.

Hoy en día sabemos que las células cerebrales, todas las sustancias químicas en las sinapsis y las estructuras nerviosas y moleculares que conforman el cerebro, funcionan mucho más rápidamente de lo que antes se pensaba, cambiando constantemente, lo que hace al cerebro un soporte muy inestable como almacén de memoria. Hoy sabemos también que todas las células de nuestro cuerpo están naciendo y muriendo en una constante renovación orgánica. Recientes estudios han demostrado que incluso las células cerebrales, consideradas hasta hace poco elementos perpetuos del organismo, se renuevan periódicamente.

rupertsheldrakeEn su fascinante libro El Renacimiento de la Naturaleza, el biólogo que va a contracorriente, Rupert Sheldrake, sugiere a esto una respuesta tan revolucionaria como sencilla: “Tal vez exista una razón ridículamente simple para todos estos fracasos recurrentes: es posible que las huellas mnémicas no existan. Por el mismo motivo podría verse condenada al fracaso una búsqueda dentro del televisor de huellas de los programas que uno haya visto la semana pasada: el aparato sintoniza transmisiones, pero no las almacena. Volvamos a pensar en la analogía del televisor: el daño en algunas partes del circuito puede ocasionar la pérdida o la distorsión de la imagen; el daño en otras partes puede determinar que el aparato pierda la capacidad de producir sonido; un fallo en los circuitos de sintonía puede impedir que se reciban uno o más canales. Pero esto no demuestra que las imágenes, los sonidos y los programas completos estén almacenados en los componentes dañados” (Sheldrake, 1994).

Esta analogía propuesta por Sheldrake puede ser enormemente reveladora: “Imagínese que está viendo un programa televisivo por primera vez, sin tener ni idea de lo que es la televisión. Desde un punto de vista más primitivo, podría creer que realmente hay unos seres pequeños en el aparato. Al inspeccionarlo, rápidamente descartaría esa explicación, excesivamente simplista. Se daría cuenta de que había un montón de cosas dentro del televisor. Educados como estamos sobre las maravillas de la ciencia, probablemente decidiríamos que el equipo que hay en el interior del aparato es el que creó la imagen y el sonido. Al ir dando vueltas al mando y obtener diferentes imágenes y sonidos, nos iríamos convenciendo de que esta es la explicación. Si retiráramos un tubo del aparato y la imagen desapareciera, probablemente creeríamos que habíamos demostrado nuestra teoría de manera convincente. Supongamos que alguien nos dijera lo que realmente ocurre: que los sonidos y las imágenes provienen de un lugar lejano, son transportados por ondas invisibles que de alguna manera se pueden crear en ese lugar lejano, son captadas por nuestro televisor y transformadas en imágenes y sonidos. Probablemente esta explicación nos parecería ridícula. Como mínimo, parecería desobedecer la ley de la navaja de Occam; es decir, es mucho más sencillo creer que las imágenes y sonidos son creados por el televisor que imaginar unas ondas invisibles (Robertson, 2002). Sin embargo, es así como funciona.

Pero si la memoria no estuviera localizada en el cerebro, sino que este fuera más bien un órgano que la “sintoniza” o estructura como una especie de compleja antena receptora, entonces… ¿dónde estaría?

En 1964 John Bell demostró que, a nivel cuántico, todas las partículas del universo pueden comunicarse entre sí instantáneamente, sin mediar movimiento entre ellas o transferencia de energía de algún tipo. A estas conexiones Bell las denominó “no-locales”, ya que ocurren entre las partículas por fuera de cualquiera de las dimensiones de la física observables. Esto representaba un serio problema para Einstein, ya que la teoría de la Relatividad Especial, consistente y comprobada, postu-

John BellJohn Bell

laba que ninguna forma de energía podía moverse más rápidamente que la luz. Einstein negó la realidad de las conexiones no-locales a nivel cuántico, llamándolas sarcásticamente “acción fantasmagórica a distancia”. Sin embargo, reiterados experimentos posteriores probaron ineludiblemente que las conexiones no-locales eran una realidad fundamental del mundo cuántico. Por lo tanto las leyes que aplicaban a lo infinitamente grande (la relatividad) y a lo infinitamente pequeño (la física cuántica) parecían hallarse en contradicción.

El físico David Bohm fue el primero en postular una teoría coherente que parecía conciliar el mundo de la relatividad con los fenómenos cuánticos. Bohm propuso la existencia de un nivel de realidad no observable, existente por fuera de las cuatro dimensiones de la física, al que denominó “orden implicado”. Aunque este orden implicado no sea empíricamente detectable, su presencia se observa, según Bohm, en el llamado “campo cuántico”, es decir, la organización específica que asumen las partículas cuánticas dentro de su indeterminado movimiento.

El físico Jack Sarfatti propuso que las conexiones no-locales de Bell en realidad no violan la Relatividad Especial, ya que lo que se transmite entre las partículas cuánticas no es energía sino información. La información no sería una forma de energía, sino lo que ordena la energía. Ilya Prigogine, el padre de Teoría del Caos, definió la información como “entropía negativa”: si la entropía es toda aquella variable externa que trae desorden a los sistemas de energía y los conduce a su constante desintegración, la información sería una variable que organiza los sistemas desde dentro. La teoría de los “atractores caóticos” de la Teoría del Caos proporcionó un modelo matemático fiable de la manera en que esta información organiza los dinámicos sistemas cuánticos en función de un fin. El ejemplo clásico de un atractor caótico es un cuenco en donde se arroja agua: el agua fluirá hacia abajo por los bordes del cuenco de manera indeterminada pero toda ella terminará en el fondo del cuenco, el cual representa el fin del atractor.

Fractal 15

Dentro de esta misma línea, Benoit Mandelbrot consiguió demostrar que en muchos de los fenómenos aparentemente menos estructurados de la naturaleza, desde el crecimiento de las plantas hasta la forma de un cristal de nieve, existe un orden generativo más sutil que organiza la materia en una geometría de “ordenes fractales” conforme a atractores caóticos.

Este revolucionario giro en la perspectiva cosmológica llevó al filósofo holístico Ervin Lazlo a afirmar que “en la última concepción de la física el universo no está constituido de materia y espacio, está constituido de energía e información. La energía existe en forma de patrones de onda y propagaciones de onda en el vacío cuántico que forma el espacio; en sus varias manifestaciones, la energía es el hardware del universo; el software es la información”.

Sheldrake, por su parte, trasladó estas teorías primero al campo de la biología evolutiva y luego al ámbito de toda la naturaleza bajo el nombre de “campos mórficos“. Estos campos, según la teoría de Sheldrake, son “órdenes implicados” de una naturaleza intrínsecamente evolutiva, son campos de información que organizan, conforme atractores caóticos, el desarrollo de todas las cosas en el universo: desde los órganos hasta los tejidos, las células, los átomos y los estados cuánticos. Cada cosa en el universo depende de una jerarquía de campos dentro de campos: campos de órganos, de tejidos, de células, de átomos.

Los campos mórficos serían, literalmente, “campos de memoria”, ya que en sí mismos constituirían la información que conforma la memoria colectiva de cada una de las especies que hay en la naturaleza. La información de los campos estaría determinada por los hábitos heredados de cada una de las especies: “La actividad formativa de los campos no está determinada por leyes matemáticas y atemporales, sino por las formas reales (y los hábitos) asumidos por los miembros anteriores de la especie. Cuanto más se repite una pauta de desarrollo, más probable es que sea seguida y que vuelva a aparecer. Los campos son los medios para incorporar, conservar y heredar los hábitos de la especie […]. Desde este punto de vista, los organismos vivos no solo heredan los genes, sino también los campos mórficos. Los genes se reciben materialmente de los antepasados y permiten elaborar ciertos tipos de moléculas proteínicas; los campos mórficos se heredan de un modo no-material, no solo de los antepasados directos, sino también de los demás miembros de la especie. Los campos de una especie dada, por ejemplo la jirafa, han evolucionado; son heredados por las jirafas actuales de las jirafas anteriores. Contienen una especie de memoria colectiva en la cual cada miembro de la especie puede apoyarse y a la que a su turno puede realizar aportes” (Sheldrake, 1994).

Estos campos no-locales actuarían entre sí a través de un proceso denominado “resonancia mórfica”, llevando información hacia los campos de su misma especie. Por esta razón, para Sheldrake, la memoria depende de la resonancia mórfica y no de depósitos mnémicos materiales. “Cuanto más similar es un organismo a otro del pasado, más específica y eficaz será la resonancia mórfica. En general, cualquier organismo es sumamente semejante a sí mismo en el pasado, y por lo tanto sensible a una resonancia mórfica altamente específica de su propio pasado. Esta auto-resonancia ayuda a conservar la forma del organismo, a pesar del cambio continuo de sus constituyentes materiales. De modo análogo, en el reino de la conducta, la auto-resonancia en un organismo se sintoniza específicamente con sus propias pautas pasadas de actividad. No es necesario que los hábitos de conducta, lenguaje y pensamiento, o los recuerdos de hechos particulares y acontecimientos del pasado se almacenen como huellas materiales en el cerebro.” En otras palabras, la memoria, para Sheldrake, es un campo dinámico de información no-local, incluido en el campo de la memoria general de la especie. “En el reino humano, un concepto de este tipo ya aparece en la teoría junguiana del inconsciente colectivo como memoria colectiva heredada. La hipótesis de la resonancia mórfica permite considerar el inconsciente colectivo no solo como un fenómeno humano sino como un aspecto de un proceso mucho más general, en virtud del cual los hábitos se heredan en todo el mundo natural.” (Sheldrake, 1994).

Al contemplar la existencia de un campo de memoria no orgánico que no se limita a los seres orgánicos, sino que integra todas las estructuras habituales que existen en el universo, ya no tiene sentido considerar la “vida” un fenómeno meramente orgánico. Todo el cosmos pasa a ser un organismo. “La teoría holística, en efecto, trata a toda la naturaleza como algo vivo, y en este sentido representa una versión actualizada del animismo premecanicista. Desde este punto de vista, incluso los cristales, las moléculas y los átomos son organismos. No están constituidos por átomos inertes de materia como en el atomismo de antiguo estilo, sino que, según ha demostrado la física moderna, son estructuras de actividad, pautas de actividad energética dentro de campos […], la física es el estudio del organismo cósmico que todo lo abarca y de los organismos galácticos, estelares y planetarios que se han desarrollado dentro de él.” (Sheldrake, 1994)

El físico Edward Harris Walter propuso una segunda interpretación de la paradoja planteada por Bell entre las conexiones no-locales de la física cuántica y la teoría de la relatividad. Harris sugirió que lo que se mueve más rápido que la luz y lo que sustenta y mantiene unificadas las contradictorias leyes de lo infinitamente grande (la relatividad) y de lo infinitamente pequeño (la física cuántica) es un Campo de Consciencia. Esta interpretación, que a primera vista parece apartarse de la teoría de la información, desde un punto de vista panenteísta, es de hecho la misma: la consciencia es información, la información es consciencia.

Apophysis

Esto coincide con todas las filosofías no-duales, desde el tantrismo hindú hasta Hegel, pasando por el taoísmo, el hermetismo, el neoplatonismo y la cábala hebrea. Todas las filosofías no-duales han afirmado siempre que el universo es una manifestación viviente y creativa de la consciencia cósmica. El alma del mundo (anima mundi), diría Plotino, está presente y es presencia en cada cosa que existe.

“La consciencia no es un principio metafísico, sobrenatural, sino una propiedad fundamental del universo en el sentido más amplio del término. El universo total es viviente y activo, ya que ‘vida’ implica ‘consciencia’. El cerebro pierde la exclusividad de la consciencia, que se convierte en una propiedad de todo el cuerpo. Vertiginoso saberse hecho de millares de miles de millones de individuos celulares, todos en comunicación. No existe un tabique impermeable entre mi consciencia cerebral y de mis células, sino más bien una sucesión jerarquizada de planos de consciencia que reaccionan unos sobre otros. De lo cósmico a lo infra-atómico, el psiquismo universal se estratifica en una infinidad de niveles de consciencia o de planos de consciencia, autónomos, distintos y sin embargo interdependientes. El universo es Consciencia y Energía asociadas” (Van Lysebeth, 1990).

Sri Aurobindo, uno de los últimos grandes filósofos de la India, definió la evolución del cosmos con estas palabras: “Este ser y consciencia está aquí envuelto en materia. La evolución es el proceso por el que se libera; la consciencia aparece en lo que parecía inconsciente, y una vez que aparece se autoimpulsa para crecer cada vez más alto y a la vez impulsarse y desarrollarse hacia una mayor perfección. La vida [orgánica] es el primer paso de esta liberación de la consciencia; la mente, el segundo. Pero la evolución no acaba en la mente; espera liberarse en algo mayor, en una consciencia espiritual y supramental. Por tanto, no hay razón para poner límites a las posibilidades evolutivas tomando nuestra organización o estatus actual como definitivo”.

O en palabras de Teilhard de Chardin: “De la materia a la biosfera, y de la biosfera a la especie, todo no es otra cosa que una inmensa ramificación de psiquismos buscándose a través de las formas”.

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Lecturas Recomendadas: Rupert Sheldrake – El Renacimiento de la Naturaleza
Ken Wilber – Breve Historia de Todas las Cosas
TOMADO DE:https://grupoespiritaisladelapalma.wordpress.com/tag/rupert-sheldrake/

martes, 24 de mayo de 2016

SurvivalAfterDeath | CienciasPsíquicas: César Lombroso

SurvivalAfterDeath | CienciasPsíquicas: César Lombroso: César Lombroso César Lombroso, (1836-1909), famoso psiquiatra penal y antropólogo italiano, creía en la supervivencia y en la comunicac...
César Lombroso


César Lombroso, (1836-1909), famoso psiquiatra penal y antropólogo italiano, creía en la supervivencia y en la comunicación con los difuntos.

En julio de 1888 escribió un artículo en Fanfulla della Domenica sobre la “Influencia de la Civilización y la Oportunidad del Genio”, que concluyó:


“¿Quién sabe si yo y mis amigos que nos reímos del espiritualismo no estamos en un error? Como si estuviéramos hipnotizados, gracias  a la aversión de las novedades que se esconden en todos nosotros y no somos capaces de percibir que estamos en un error al igual que muchos locos están en la oscuridad en cuanto a la verdad, nos reímos de los que no están en nuestra misma condición.”


 Leyendo el artículo, Cavaliere Ercole Chiaia de Nápoles, dirigió una carta abierta al profesor Lombroso y lo invitó a las sesiones con Eusapia Paladino en Nápoles. En marzo de 1891 Lombroso aceptó la invitación y fue acompañado de los profesores Tamburini, Bianchi y Violi y  Drs. Ascenzi, Prenta, Limoncelli, Gigli y Ciolfi, el reportero de las sesiones declaró abiertamente: “Estoy avergonzado y apesadumbrado de haberme opuesto con tanta tenacidad a la posibilidad de que los llamados hechos espiritistas, digo hechos porque todavía soy de los que se oponen a la teoría. Pero existen hechos y yo soy un esclavo de los hechos.”

Esta admisión causó una gran sensación en Italia. Como consecuencia directa se celebró una memorable serie de sesiones en octubre de 1892, en Milán, en la casa del Dr. Finzi con la misma médium. La realidad de los hechos se confirmaron por completo. Lombroso siguió las investigaciones con asiduidad. Llevó a cabo experimentos importantes de transmisión de pensamiento y desde 1896 en una sección del Archivio A Psichiatria donde escribió muchos artículos sobre los fenómenos de mediumnidad. Sus investigaciones en una casa embrujada en Turín fue de especial interés.

“Yo soy como un pequeño guijarro en la playa”, escribió al profesor Falcomer en 1900, “hasta el momento estoy sin tapar, pero siento que cada marea me lleva un poco más cerca del mar”. En 1901 y 1902 participó en otras sesiones con Eusapia Paladino en Génova y en 1907 en Turín. Más y más cerca llegó a la hipótesis del espíritu y finalmente terminó aceptándola abiertamente. Contra el clamor de sus amigos y con las protestas de arruinar su honorable reputación, publicó sus hallazgos en un memorable libro titulado After Death-What? (Después de la muerte ¿qué?) que está ricamente ilustrado y presenta un relato muy lúcido y sincero de los fenómenos de la mediumnidad.  

El principal crédito de Lombroso fue su valiente confesión de la verdad de las extrañas observaciones en un periodo de valentía, Crookes, Wallace y Zöllner con sus investigaciones en fenómenos físicos del espiritualismo eran relegados al desprecio absoluto. Después de su declaración abierta con este grupo de científicos decidió dejar a un lado los prejuicios y la investigación marcó seriamente su mente.

Nandor Fodor :Encyclopaedia of Of Psychic Science




César Lombroso


Después de la muerte, ¿Qué?


Dibujos originales y transmitidos telepáticamente por sonámbulos 


Dibujos originales y transmitidos telepáticamente por sonámbulos 


Dibujos originales y transmitidos telepáticamente por sonámbulos 


Dibujos originales y transmitidos telepáticamente por sonámbulos 


Dibujos originales y transmitidos telepáticamente por sonámbulos 


La médium Eusapia Paladino


Levitación de la mesa con la médium Eusapia Paladino


Levitación de la mesa con la médium Eusapia Paladino


Moldes en yeso realizados por la médium estando totalmente controlada y lejos de ella.


Moldes en yeso realizados por la médium estando totalmente controlada y lejos de ella.


Aparato para realizar el cardiograma en un cilindro rotatorio donde se graba la información


Cardiograma del espíritu control de Eusapia, "John", el pretendía ser el famoso espíritu "John King", el padre de la también famosa fantasma "Katie King".


Moldes de la cara de la médium Eusapia Paladino realizados a través de su fuerza "exteriorizada", de esta forma la médium era capaz de dejar en los moldes su perfil impreso a pesar de estar totalmente controlada y que la masa para formar los moldes estaba lejos del alcance de la médium.


Aparato para comprobar el movimiento de la médium, el cilindro giraba una vuelta cada 6 horas. De esta forma cuando era presionado la pieza externa, la batería producía la expansión de la pieza al lado del cilindro y éste como retaba registraba la señal en el papel que había en el cilindro giratorio.


Procedimiento similar al anterior, un manómetro, si se producía presión dentro de la caja entonces pasaba a través del tubo de cristal y quedaba reflejado en el papel del cilindro que estaba en rotación.


Mano impresa debido a la radio-actividad


Sesión con Eusapia Paladino donde la mesa levitaba verticalmente.


Fotografías con la médium Eusapia Paladino


Eusapia Paladino


Flores dibujadas por una campesina en estado de sonambulismo


Dibujos mediúmicos del marinero Machner


Dibujos mediúmicos del marinero Machner


Dibujos mediúmicos del marinero Machner


Experimento de Zollner con el médium Herry Slade. Los nudos aparecieron en la cuerda pese a que sus extremos estaban sujetos con sellos y por las manos del físico Zollner


Experimento de atravesar la materia de Zollner con el médium Slade, aunque inicialmente no era el objetivo colocar las anillas en la mesa, se pudo comprobar que también produjo un efecto de materia atravesando materia.


Ritual de predicción 



Levitación del médium Zuccarini


Destellos luminosos en una sesión con Randones


Retrato del espíritu más famoso e influyente en las investigaciones psíquicas, Katie King.


El fantasma de Yolanda, el espíritu control de la médium Madame D´Esperance


Espíritu fotografiado, la señora había sido ya enterrada en la ciudad italiana.


El espíritu fotografiado de Bebella, control de la médium Linda Gazzera


Espíritu de Bebella materializado por Linda Gazzera


Espíritu fotografiado con la médium M.A. y el investigador de Rochas


Auto esculturas de Eusapia Paladino


Auto esculturas de Eusapia Paladino


La Sra. D´ Esperance metida dentro de una red para evitar que pudiera realizar algún fraude durante las materializaciones de sus espíritus control.

jueves, 19 de mayo de 2016



Sra. Guppy (Agnes Nichol)

Con ayuda de Katie King, Agnes Nichol, la  de Guppy vuela por el cielo de noche en el norte de Londres, y baja a la tierra en m  1871


English text lower down


Sra. de Samuel Guppy, (Agnes Nichol), una gran médium descubierta por Aflred Russel Wallace en la casa de su hermana, la Sra. Sim, alrededor de un año después de que comenzara su investigación sobre espiritualismo en 1865. La joven fue hipnotizada por un profesional y produjo movimientos de objetos sin contacto. El poder era más fuerte si las dos mujeres estaban solas. Se observaron fenómenos notables después de una sesión en una habitación vacía. El famoso naturalista supo que la Srta. Nichol vio fantasmas desde niña y en su investigación observó cuidadosamente el desarrollo de la médium, descubrió experiencias extrañas. Golpes y movimientos de mesas seguidos de levitaciones. La médium era una mujer de complexión robusta. En la oscuridad, mientras mantenía las manos en los asistentes fue levantada varias veces de la parte superior del asiento. Fenómenos de música y aportes llegaron después. En cientos de ocasiones flores y frutas, a veces en grandes cantidades se precipitaron sobre la mesa de la sesión de una fuente desconocida. Las peticiones de los asistentes con frecuencia eran complacidas. Cuando un amigo del Dr. Alfred Russel Wallace le pidió un girasol, uno de seis pies de altura con tierra en sus raíces cayó sobre la mesa. En la casa de Serjeant Cox una masa de nieve y flores de invernadero cayeron allí. Fue suficiente con hacer una petición mental. La Princesa Margarita de Nápoles deseaba ejemplares de cactus. Más de veinte cayeron sobre la mesa, algunos tuvieron que ser retirados con tenazas. Ortigas y malolientes flores blancas que tuvieron que ser quemadas llegaron en otras ocasiones. La duquesa d´Arpino deseaba arena del mar. Pronto fue salpicada con agua del mar con estrellas y peces vivos. El mar estaba en ese momento a cien yardas de la casa.

Frecuentemente fueron llevadas anguilas vivas y langostas. Más tarde llegaron aportes a plena luz, a condición de que hubiera un cuarto oscuro donde poder depositarlos. Catherine Berry, enExperiences in Spiritualism, habla de muchos sucesos extraños. Un gato blanco y un perro maltés de la Sra. Guppy aparecieron en una sesión en la casa de la Sra. Berry, donde estaba sentada la Sra. Guppy. Tres patos preparados para ser cocinados aparecieron en una sesión en la casa de la Sra. Guppy. Una lluvia de mariposas descendieron desde el techo. En otra ocasión una lluvia de plumas cayó dejando una acumulación de varias pulgadas. Un espíritu malicioso se le pidió alquitrán a la Sra. Guppy, lo que llevó a la Sra. Berry, en ese momento a teñirse el vestido de color negro como un cuervo, ella salió corriendo de allí y se alejó de ella durante algunos años. 

La Srta. Nichol se casó con Samuel Guppy en 1867. Durante algún tiempo después ellos residieron en el Continente. Más maravillas sucedieron a su regreso. Se obtuvo la primera fotografía del espíritu con Hudson, en marzo de 1872, a través de la mediumnidad de la Sra. Guppy. En el mismo año se produjeron materializaciones. El más maravilloso incidente de su carrera fue su propio teletrasportación de su casa en Highbury, al 61 de Lamb Conduit Street. Una distancia de 3 millas. Herne y Williams, con ocho asistentes más, mantenía una sesión. En una solicitud de manera bromista del Sr. Harrison de traer a la Sra. Guppy, la médium desnuda, con sus zapatillas se precipitó en estado de profundo trance sobre la mesa de la sesión.

Samuel Guppy era un hombre rico. La ausencia total de motivos económicos desconcertaron a Frank Podmore, el autor de Modern Spiritualism, que consideraba a todos los médiums un fraude por el beneficio económico. Escribe:

“Pero la Sra. Guppy, incluso durante los meses que fue Srta. Nichol, ella practicó de manera profesional el mesmerismo, apenas encontró ningún incentivo en tener la esperanza de alguna ganancia. En el supuesto fraude, el mero costo de las flores que aparecían para sus asistentes no debió traer probablemente ningún beneficio a excepción de un aumento de clientela mesmeriana. E incluso tal motivo habría terminado con su matrimonio."

Después de la muerte de Samuel Guppy, su viuda se casó por tercera vez y fue conocida como Sra. Guppy-Volckman. Murió en 1917.

Enciclopedia de Ciencias Psíquicas - Nandor Fodor

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GUPPY, Mrs. SAMUEL, II. (Agnes Nichol ), powerful medium, discovered by Dr. Alfred Russel Wallace in his sister's, Mrs. Sim's, house about a year after he started his investigation into Spiritualism in 1865. The young girl, a professional mesmerist, produced movements without contact. The power was the strongest if the two ladies were alone. Remarkable phenomena were observed after the seance in the empty room. The famous naturalist learned that Miss Nichol saw phantoms as a child and, in carefully watching her mediumistic development, encountered strange experiences. Raps and table movements were followed by levitations. The medium was a heavily built woman. In the darkness, while holding the sitters' hands, she was several times lifted on top of the table in her chair. Independent music and apport phenomena came next. On hundreds of occasions flowers and fruits, sometimes in vast quantities, were precipitated, on the seance table, from an unknown source. The request of the sitters was often honoured. When a friend of Dr. Alfred Russel Wallace asked for a sunflower one six feet high with a mass of earth around the roots fell upon the table. In Serjeant Cox's house a mass of snow and hothouse flowers were precipitated. It was sufficient to make a mental request. The Princess Marguerite at Naples desired specimens of a prickly cactus. More than twenty dropped on the table and had to be removed with tongs. Stinging nettles and ill-smelling white flowers which had to be burnt, also arrived on other occasions. The Duchess d'Arpino wished for sea sand. It soon splashed down with sea water and live star fishes. The sea was about a hundred yards from the house. Not infrequently live eels and lobsters were brought. Later the apports arrived in light, provided a dark space was available to deposit them. Catherine Berry, in Experiences in Spiritualism, speaks of many strange happenings. A white cat and a Maltese dog of Mrs. Guppy appeared in a seance in Mrs. Berry's house where Mrs. Guppy sat. Three ducks prepared for cooking were brought into the circle in Mrs. Guppy's home. Showers of butterflies descended from the ceiling. On another occasion a shower of feathers fell to the depth of several inches. In a mischievous spirit Mrs. Guppy asked for tar, whereupon Mrs. Berry, looking like a magpie in her black dress, rushed out and became estranged for years from her host.

Miss Nichol married Samuel Guppy in 1867. For some time after they resided on the Continent. More marvels were witnessed on their return. The first spirit photograph of Hudson was obtained in March, 1872, through Mrs. Guppy's mediumship. In the same year she produced materialisations. The most marvellous incident in her career was her own transportation (See) from her house at Highbury to 61 Lamb's Conduit Street, a distance of three miles. Herne and Williams, with eight sitters, were holding a seance. On a half-humorous request of Mr. Harrison Mrs. Guppy, half undressed, with her shoes off, was precipitated in a state of deep trance, on the table.

Samuel Guppy was a very rich man. The complete absence of financial motives has greatly puzzled Frank Podmore, the author of Modern Spiritualism, who considered every medium a fraud, out for financial gain. He writes: "But Mrs. Guppy, even during the few months in which, as Miss Nichol, she practised as a professional Mesmerist, can scarcely have found her main incentive in the hope of gain. On the assumption of fraud, the mere cost of the flowers lavished on her sitters must have swallowed up any probable profit from her increased mesmeric clientele. And even such a motive would have ceased with her marriage."


After Samuel Guppy's death his widow married for the third time and was known as Mrs. Guppy-VoIckman afterwards. She died in December, 1917.

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Alfred Russel Wallace

Fank Podmore

Searjent Cox

Algunas fotos de Mrs Guppy Takes A Flight:







 61 Lamb's Conduit Street (2016)


TOMADO DE: http://survivalafterdeath.blogspot.com.es/2016/03/sra-guppy-agnes-nichol.html