UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

domingo, 31 de enero de 2016




                                                                          LE CHÄTEAU DE RUSTÉPHAN



FANTASMAS Y CASAS ENCANTADAS
EL FANTASMA DE Geneviève de Rustéphan  
por KARINE CHATEIGNER
LE JOURNAL SPIRITE N° 103 janvier 2016


HISTORIA 
De la antigua casa solariega de Rustéphan, en la parroquia de Nizon, unida al municipio de Pont-Aven, en el Finisterre sur en Bretaña, sólo subsisten hoy dos altas torres de unos veinte metros, rodeadas de hiedras, zarzas y plantas silvestres. Los siglos y la intemperie han dado cuenta de la noble morada. Si uno se remite a la historia, se encuentra con que en 1426 un Sire de Rustéphan fue gran copero de Francia. Se puede pensar entonces que en la época la morada revistió cierta apariencia.
Y es sin duda lo que hay que recordar para comprender todo lo trágico de la pasión que apegó a la heredera de Rustéphan, Geneviève, a un joven de nombre Olivier Flecher, hijo del labrador de los Rustéphan.
El muchacho tenía todas las cualidades: guapo, elegante, instruido y bien educado. Sólo le faltaba una cosa: no era noble. Y de allí vino el drama. Cuando el señor de Rustéphan se dio cuenta de que estaba a la vista un mal casamiento, obligó a su labrador a enviar a su hijo al seminario.
Intervino simultáneamente ante las autoridades eclesiásticas, para que Flecher fuera ordenado sacerdote lo más rápidamente posible. Por supuesto, todo eso fue bien remunerado. Fue así como Olivier Flecher fue ordenado sacerdote.
Fue así como un poco más tarde, vino a decir su primera misa en la iglesia de Nizon. Pero, si bien la misa comenzó, nunca tuvo fin. Cuando el joven sacerdote celebraba el oficio, de repente se echó a llorar y se desplomó. Siempre fiel a su amor, murió durante aquella misma misa. Más tarde, Geneviève murió a su vez, sin haberse casado, minada por el pesar.
Eso en cuanto a la historia. Podría terminar allí.

L A  L I B E R A C I Ó N  E S P Í R I TA

El espíritu Geneviève se quedó apegado al lugar, en busca de su amor. La leyenda bretona dice que ciertas tardes, su fantasma con vestido blanco se ve en el campanario de la iglesia y alrededor del castillo. Existen centenares de historias de este tipo seguidas de leyendas. A nosotros los espíritas, estas historias, estas leyendas vinculadas a un lugar, vinculadas la mayoría de las veces a un drama, nos interesan particularmente. ¿Por qué? Porque sabemos que las manifestaciones fantasmales corresponden en su gran mayoría al sufrimiento de uno o varios Espíritus, que quedan presentes en el teatro de su drama, drama que ocasionó su desencarnación, que los llevó a la muerte.
Nuestra conducta ante estos hechos, será la conducta espírita que consistirá siempre en superar la observación para entrar en el campo de la acción. La continuación de esta historia tiene efecto en el mes de julio de 1984. Odette y Gaston Debever acompañados por Michel Pantin, médium, pasan algunos días en Bretaña.
Han alquilado habitaciones en la casa de la Sra. Laze, en la aldea de Nizon.
En el curso de conversaciones, oyen contar la leyenda de la Dama Blanca. Se dirigen entonces en la tarde a los lugares, observan, no ven nada, pero oran, es decir piensan en este Espíritu, en esta historia. Alertado por estas presencias poco comunes, y entre ellas un médium, lo cual facilita las cosas,
Olivier Flecher se manifiesta por escritura automática y dice: “Sé que ella me busca. Yo también la llamo, pero no me oye. Es preciso reunirnos en el amor, más allá de nuestra muerte. Volved esta noche, al caer la noche, bajo los grandes robles”.
Nuestros amigos se dirigen de nuevo a las ruinas de Rustéphan, observan, no ven nada y vuelven a orar. Al día siguiente, es Geneviève quien se manifiesta por escritura y dice: “Vengo por las noches. Busco a mi amor, no lo encuentro. Aquí, mucha gente me teme. Anoche, estaba allí, os he visto. Os he mirado, atraída por vuestra oración. Habéis ayudado a mi espíritu, pero aún permanezco cerca de las ruinas. No me puedo despegar”.
Nuestros amigos volvieron al lugar y volvieron a orar. Flecher, no queriendo abandonar a Geneviève tan cerca de la liberación, se manifestó en el lugar por vía de incorporación. Se acercó a la puerta del antiguo torreón y con la ayuda de los dos espíritas presentes, se elevó una intensa oración.
Por fin, lentamente, apareció el fantasma luminoso de Geneviève. Olivier Flecher, siempre incorporado en el cuerpo del médium, pudo hablarle y hacerse oír y hacerse reconocer.
Así pudieron ambos, abandonar definitivamente el lugar testigo de su dolor, hacia otro, testigo de su nueva felicidad. Mensaje de Flecher por incorporación el 17/04/1984: “No quiero esperar más. Ella está allí. No quería servir a Dios en el interior de las piedras. No quería. No he sucumbido a la carne, simplemente he escuchado a mi corazón y la amo, y la amo. Ven, no te quedes. No hay más tiempo. Ellos están allí, te rodean. Ven. Yo le había ofrecido un broche azul, os lo daré si la liberáis. No quería casarme con Dios en la piedra. Vosotros tenéis esta fuerza. Vibráis como ella, ella sigue estando cerca de vosotros. La deseo para mí para otra vida. Allí está, allí está, justo allí. ¡Ven, ven!” (Odette: ¡Pero allí está! ¡La veo! La veo.)
Y Olivier Flecher se ha desincorporado, ha dejado el cuerpo del médium para llevarse en sus brazos etéreos a su amor de siempre.

LO S  D O S E S P Í R I T U S  DA N  T E ST I M O N I O 

Siguieron otros dos mensajes, uno de Geneviève, el otro de Olivier: 1 “Yo, Geneviève, vengo para agradeceros. ¡Oh cuánto tiempo perdido, cuántos lamentos inútiles, cuánto horror, cuánta oscuridad! ¡Oh mi Dios, qué poder has dado a Flecher, mi amor, para que aún pueda escucharme así! Encerrada en mis ruinas, prisionera de la hiedra que trepaba en cada estación y de la que no quería salir. Y luego, vosotros habéis venido, os he visto. Tenía miedo, no creía que eso fuera posible. Había pasado el tiempo y yo no lo sabía. Erais tan curiosos de volver por la noche a Rustéphan. ¿Pero para hacer qué? Yo no lo sabía. Finalmente, os he aparecido en el momento en que Olivier vino para decirme que aún me amaba. No puede decirse que todo terminó así, no, así comenzó todo. Gracias”.
2 - Mensaje de Olivier Flecher: “Mi bien amada fue encontrada y compensaremos el tiempo perdido ayudándoos con todas nuestras fuerzas a defender vuestra causa, a defender nuestra causa, la del espiritismo que debe, también, como Geneviève, renacer y recobrar su ardor de los primeros días. Jamás os expresaré bastante mi gratitud. Liberados de nuestras cadenas, vivimos hasta el máximo el amor encontrado con el reconocimiento eterno que tenemos hacia vosotros. Gracias”. 
Su gratitud la manifestaron Geneviève y Olivier un poco más tarde, materializando el broche prometido. Esta historia no es un cuento, es una historia verdadera. Es la historia de un fantasma entre tantos otros, es la historia de un Espíritu que, en su inconsciencia, en su turbación, llamaba la atención al mundo de los vivos. Esos vivos que lo vieron, testigos de sus apariciones en el transcurso de los siglos, tuvieron miedo. Y tuvieron miedo porque no sabían y también porque no trataron de comprender. La mayoría de las veces, los fantasmas son espíritus errantes, en turbación. Esa es la razón por la que a menudo se les ve en lugares, en sitios antiguos, abadías, monasterios, casas solariegas, castillos, prisiones, pero también más comúnmente en las casas, cualesquiera que sea su lugar geográfico. ¿Por qué en esos lugares? Porque con frecuencia, en esos lugares se han desarrollado los dramas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario