UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

sábado, 25 de enero de 2014





                                                                                   JACI REGIS                                                               

FILOSOFÍA
Doctrina Kardecista
Modelo Conceptual (reescribiendo el modelo espirita), de Jaci Regis
David Santamaría
dsantamaria@cbce.info
OCTUBRE / DESEMBRE 2013 FLAMA ESPIRITA

2ª. Parte – Bases de un nuevo modelo

Capítulo VII – EL DOLOR Y LA BÚSQUEDA DEL EQUILIBRIO
DOCTRINA KARDECISTA (en adelante D.K.)- “En la visión bíblica, la vida terrena es única, corta,
breve y por eso, debe ser agilizada para resolver el enigma del futuro. En los medios espíritas
más religiosos, se entiende que la vida corpórea es casi una tragedia, puesto que cercena la
libertad del Espíritu y ve en ella un “rosario de dolores”, un hospital, un calvario. Son muchos los
que consideran la vida en la Tierra como una etapa que deberá ser atravesada con sacrificios,
dolores, sufrimientos, para no volver a vivir aquí, en las próximas reencarnaciones. Siguen esta
recomendación: “Haz todo para que no tengas que volver a esta Tierra”.

COMENTARIO DE FLAMA ESPIRITA (en adelante F.E.) – Por mucho que en una encarnación nos
esforcemos, nunca será suficiente como para asumir en una sola vida todas las enseñanzas que puede
ofrecernos esta escuela llamada Planeta Tierra. Lo que sí podemos conseguir, poco a poco, es procurar
asegurarnos una posición un poco mejor después de cada experiencia reencarnatoria; todo ello con
esfuerzo, dedicación e interés. Debemos tener claro, como postula el Dr. Regis, que este planeta no es un
calvario -aunque muchas veces pueda parecérnoslo-, ni un rosario de dolores, aunque algunos autores
espiritistas ensalcen -probablemente en demasía- las virtudes del dolor (que las tiene, sin duda, pero no
hemos de exagerar los deseos de sufrir para adelantar más rápido; siempre es mejor un ritmo pausado,
pero constante), ni tampoco es un hospital, aunque hayamos muchos enfermos -del cuerpo y del alma-,
encarnados en él. Prioritariamente es una Escuela Primaria donde aprendemos, en muchas ocasiones, con
esfuerzos rayanos en el agotamiento; pero, no olvidemos que los aprendizajes en las escuelas primarias son
duros.

D.K. – “Sin embargo, a la luz de un nuevo entendimiento, la vida corpórea es un componente
natural, deseado y necesario para la evolución del Espíritu.
“La valorización de la vida corpórea es la consecuencia de haberse entendido el gran movimiento
evolutivo en que todos están envueltos y que, en última instancia, es producto de la propia
persona. En términos puramente intelectuales podríamos decir que la vida corpórea fluye como
una contingencia natural, independiente del valor moral del reencarnante.
F.E. – La vida corporal es, ciertamente, un elemento imprescindible para el progreso del Espíritu,
mayormente en estos estadios inferiores en los que nos movemos. Somos aún Espíritus poco avezados a la
vida espiritual, siendo ésta incomprensible aún para muchos. Aquí, en los dominios de la materia, “estamos
más despiertos”, alejados temporalmente de la modorra de la turbación.
Muchos todavía no comprenden -no comprendemos, probablemente-, no viven -no vivimos- con
conocimiento de causa lo que es el período de la erraticidad. Podemos pensar que es aquí, en el Mundo
Material, donde realmente aprendemos a conocer, poco a poco, lo que es el Mundo Espiritual. Es aquí,
donde descubrimos la existencia del Mundo Espiritual para, más adelante, durante nuestras estancias en la
erraticidad, ir dándonos cuenta de que lo que aprendimos encarnados se corrobora estando desencarnados.
Por todo lo antedicho, la vida material es valiosísima para los Espíritus inferiores y, gracias a ella y a sus
experiencias, nos erguimos cada encarnación un poco más en pos del progreso y de la felicidad.

D.K. – Pero la vida es un flujo energético, valorizado por la emoción, por el sentimiento. De ahí
que no haya posibilidad de desvincularla de la naturaleza afectiva de las personas. Por eso, la
reencarnación, como flujo natural del proceso de búsqueda del equilibrio, traza la realidad
intelectual y moral del Espíritu, su bien y su mal, sus conquistas y deficiencias. Tal es el
panorama caótico de la sociedad humana.
F.E. – Aparentemente caótico, pensamos. Siempre debe haber un orden último en esta especie de caos
evolutivo y, realmente, ese orden último sólo puede ser la Inteligencia Suprema, Causa Primera de todas las
cosas. Causa Primera e Inteligencia Suprema, son conceptos poco avenidos con una situación caótica.

D.K. – “Pero es poco inteligente circunscribirla a las nociones de prueba y expiación, o sea, de
sufrimiento y reparación de errores.
F.E. – Creemos que esta explicación del Dr. Regis ha quedado perfectamente clara a lo largo de este Modelo
Conceptual. Realmente la inteligencia nos señala que todas nuestras experiencias reencarnatorias no
pueden circunscribirse únicamente al ciclo error-expiación, sino que deben ceñirse al ciclo del aprendizaje
que, lógicamente, comporta errores con sus consiguientes consecuencias negativas para el Espíritu.

D.K. – “En la progresión de la vida corpórea o incorpórea, el sufrimiento y el dolor son
componentes inherentes a la imperfección de las personas.
“Si hay el dolor-crecimiento, a consecuencia de las mutaciones evolutivas que producen
perturbaciones vivenciales en virtud de la sustitución de parámetros consolidados por nuevas
perspectivas, igualmente existe el dolor-respuesta proveniente de los conflictos internos, de la
culpabilidad y de las relaciones con compañeros que afectan el equilibrio emocional y físico.
F.E. – Excelentes conceptos del autor: “dolor-crecimiento” y “dolor-respuesta”. Realmente son conceptos
expresados en un contexto de modernidad en el lenguaje, en la semántica, tan conveniente al Espiritismo
en nuestros días. Hay que esforzarse en alejar al máximo al Espiritismo de cualquier contexto trivial,
supersticioso o fantasioso y, sin duda, el lenguaje empleado influye de forma determinante en ello.

D.K. – “La reencarnación no puede ser concebida como una medida auto punitiva o una acción
punitiva de la divinidad.
F.E. – La Encarnación no puede ser considerada, de ninguna de las maneras, como un castigo impuesto por
Dios, aunque, ciertamente, veces hay en que determinadas encarnaciones -a causa de graves consecuencias
derivadas de actuaciones terribles del pasado- así puedan parecerlo.

D.K. – “En el modelo bíblico, el ser humano, moldeado con una marca de innata culpabilidad o
corrupción, merece ser corregido para que sea salvado del infierno. Para eso es sometido a la
autoridad divina, personal e inmediata, ya que todo el proceso debe ser completado entre el
nacimiento y la muerte. Entonces, solamente la privación de sentimientos, deseos y aspiraciones,
a través de la renuncia, puede ofrecer un futuro feliz post-mortem, porque la vida corpórea sería
el inicio y el fin de la experiencia sensible de la criatura.
“Sin embargo, a la luz de una visión dinámica concebimos la vida humana como un continuum
existencial, a través de la vivencia en el plano extrafísico y en el plano corpóreo,
intermitentemente. Eso explica la realidad evolutiva de las personas, en segmentos
reencarnatorios. La persona humana posee una biografía atemporal, en la que experimenta una
extraordinaria aventura con errores y aciertos, permanentemente inquietante e inquieta, sin
correlación estricta con el tiempo, pero desenvolviéndose en su propio tiempo.
“La ausencia de esa visión conduce a una interpretación restringida y limitada. Esa concepción
orienta todo el modo de vida, la educación, la emoción de las personas, en dirección a la muerte.
Así pues, en esa visión sensorial, la muerte es la certeza real. Todo ello contrasta con este
modelo de ascensión y libertad que estamos presentando.
F.E. – Magnífico final de capítulo el que nos ofrece el Dr. Regis. Realmente este modelo que propugna de
ascensión y libertad contrasta con el que se nos presenta –a veces también desde ámbitos espiritistas- en
muchas oportunidades, plagado únicamente de dolor, represión, culpa y tristeza. Asimismo, estos conceptos
finales se enmarcan perfectamente en ese modelo de modernidad semántica que ya mencionábamos más
arriba.
Es posible que este concepto de “modernidad semántica” que aplaudimos pueda desconcertar a algún lector.
Ello podría inducirnos a pensar que el lenguaje empleado por los autores clásicos, especialmente por Kardec,
nos molesta. Nada más lejos de nuestra intención. Comprendemos que cada época tiene su propia realidad
semántica y que el contexto histórico de cada período influye, inevitablemente, en el empleo de
determinadas expresiones. Es indudable de que en la obra de Kardec hay, por ejemplo, bastantes
antropomorfismos que, seguramente, hoy Kardec no emplearía. Sin embargo, ello no puede hacernos
pensar que Kardec tuviera una noción equivocada de Dios (basta con leer la primera pregunta de “El Libro
de los Espíritus” para comprender que no es así). Los mismos espiritistas no nos apercibimos de que en
muchas ocasiones utilizamos, inconscientemente, expresiones totalmente ajenas al contexto de la doctrina
espiritista, como por ejemplo: ¡madre de Dios!; ¡la virgen!;…
Por ello pensamos que conviene al Espiritismo actual el poseer unas buenas traducciones profesionales -no
amateurs, a pesar de la excelente voluntad de muchos seguidores del Espiritismo- de los siete libros de
Kardec, complementadas con notas aclaratorias con respecto al lenguaje de la época. ◙

viernes, 24 de enero de 2014




EL CASO FELICIA PARISE
por
VALÉRIE PIERROT
LE JOURNAL SPIRITE N° 95 janvier 201


En 1971, después de la proyección privada de una
película sobre Nina Kulagina, Felicia Parise, hematólogo
en un laboratorio norteamericano, quedó convencida
de que conseguiría producir efectos semejantes
a los que acababa de ver.
La semana siguiente, trató de desplazar pequeños
objetos en su casa. Al principio, intentó, sin éxito,
conseguirlo en un estado de conciencia meditativo
y sosegado. Luego, indujo un estado agitado y
proyectó su ansiedad sobre el “objeto-blanco”, igualmente
sin éxito. Durante sus primeras tentativas de
telequinesia, su abuela se encontraba en estado crítico
después de haber sufrido una caída.
“Retornó a su domicilio después de haberla visitado en
el hospital. Se preparaba para concentrar su atención
sobre un pequeño frasco de plástico cuando sonó el
teléfono; el estado de su abuela había empeorado, y
Parise fue llamada al hospital. Tendió la mano hacia el
frasco para colocarlo en su sitio: y éste se alejó de ella”.
Ella desplaza sobre todo plástico, pero también hojas
de aluminio, bolas de algodón, tapas, etc. Por alguna
razón, dice, no lo consigue con madera.
Charles Honorton fue el primero en estudiar sus facultades
PK. Durante su primera visita a la casa de
Felicia Parise, la vio colocar el frasco sobre el apara-
dor de la cocina, a unos treinta centímetros del borde.
Ella colocó las manos al borde del aparador y fijó
su mirada en el frasco. Honorton la observó atentamente
durante varios minutos. En cierto momento,
F. Parise dijo que el frasco se había movido, pero Honorton
no había observado nada. Repentinamente
el objeto se desplazó cinco centímetros hacia la derecha.
Honorton lo tomó y lo revisó minuciosamente
para ver si tenía alguna cosa atada o algún rastro
de humedad en la base que hubiera podido permitir
el deslizamiento. El frasco estaba impecable. Honorton
lo colocó en la mesa y F. Parise lo volvió a mirar
fijamente. Algunos instantes después, describió una
suerte de trayectoria de unos diez centímetros, deteniéndose
repetidas veces. Luego, volvió a partir
en el otro sentido y se aproximó a Honorton.
Durante esta visita y algunas otras que siguieron,
Honorton y sus colegas buscaron los eventuales trucos.
Un día, le pidió a un fotógrafo, también mago,
que filmara a F. Parise. Ella desplazó el frasco, la aguja
de una brújula y papel de aluminio. Estos dos últimos
objetos estaban cubiertos por una campana.
El prestidigitador aficionado no detectó ningún indicio
de superchería. Provisto de un nivel, Honorton
comprobó que la superficie sobre la que el frasco se
había movido no era plana. ¡El objeto se había desplazado
ligeramente hacia arriba!
Honorton tomó la costumbre de sujetarle de improviso
las manos y pasearlas directamente por encima
de una brújula para asegurarse de que no disimulaba
fragmentos metálicos. En una ocasión, la aguja
de la brújula se desvió 90° luego de que F. Parise
pronunciara riendo la palabra “abracadabra”.
En 1973 ella fue al laboratorio de Durhampour para
una experiencia concebida por Graham y Anita Watkins,
parapsicólogos. El blanco era una brújula colocada
en el interior de la bobina de un detector de
metales, películas fotográficas selladas habían sido
depositadas debajo del detector y a su alrededor, a intervalos
regulares, hasta una distancia de tres metros.
Sentada delante del equipo, Felicia Parise —después
de un indudable esfuerzo— logró desplazar
la aguja 15 grados. El sonido emitido por el detector
cambió de tonalidad. Según los investigadores,
hubiera sido necesario depositar un kilo de soldadura
en el centro de la bobina para conseguir tal
sonoridad. F. Parise se dirigió hacia la esquina más
alejada de la habitación, pero la aguja mantuvo su
inflexión de 15 grados. Más extraño aún, la aguja no
reaccionó cuando se le acercó un imán. No recobró
su posición normal sino después de veinticinco minutos.
Cuando las películas selladas fueron reveladas,
las bobinas cercanas al blanco resultaron muy
expuestas, y la exposición decrecía a medida que se
alejaban del blanco. Este efecto sobre una película
sellada es semejante, pero no idéntico, al observado
por los rusos que trabajaron con Nina Kulagina.
En 1974, J. G. Pratt, Graham y Anita Watkins observaron
un interesante efecto prolongado: “Unos cinco
minutos después del primer indicio de movimiento de
la aguja de la brújula, Parise se dirigió hacia una esquina
lejana de la habitación. No obstante, la aguja permaneció
a 15° norte, y descubrimos que no reaccionaba
ni a la hoja de un cuchillo ni al imán. Pensamos
que la aguja estaría atascada. Para comprobar esta
hipótesis, la brújula fue desplazada alrededor de un
metro del punto de concentración, y en el transcurso
del movimiento la aguja retornó progresivamente al
norte. En esta posición, era afectada fácilmente por la
hoja del cuchillo. Entonces la brújula fue devuelta a su
lugar inicial y de nuevo la aguja indicó 15° norte. Fue
imposible influenciarla por medio de la hoja de metal.
Repetimos esta prueba varias veces y los resultados
siempre fueron idénticos. La aguja retornaba gradualmente
al norte en un período de alrededor de veinticinco
minutos, haciéndose cada vez más sensible a la
influencia del cuchillo”.
Felicia Parise describió el proceso como una concentración
de su atención sobre el “objeto-blanco”
hasta que “éste se convierte en la única cosa presente”.
Elegía una parte del objeto y se concentraba sobre
ella hasta que todas las otras cosas desaparecían.
Estaba obligada a desarrollar una excitación emocional
para que su deseo de hacer mover el objeto
suplantara sus pensamientos. Tal como Nina Kulagina,
Felicia gastaba una enorme cantidad de energía
física durante sus experiencias. Relató cuánto transpiraba
durante esa sesión, cómo lloraban sus ojos
y cómo temblaba su nariz. También tenía dificultad
para hablar durante algunos momentos, después de
una demostración exitosa.
Luego de los estudios conducidos por el Instituto de
Parapsicología, Parise puso fin a sus actividades. Declaró:
“No tengo más tiempo libre. La PK es algo que se
debe practicar todos los días. No basta con incluirla en
su empleo del tiempo”.
Sabía que, si se hacía famosa en este campo, sería
objeto de las mismas difamaciones que Nina Kulagina
y reconoció no soportar las críticas constantes.
Dijo: “No me alegro ni de tener que justificarme ni de
ver mermada mi integridad… He tratado de mantener
un estilo de vida normal aun practicando la PK, y hoy
sé que es imposible… Ahora me gustaría dedicarme a
otra cosa”.

jueves, 23 de enero de 2014





LA PROTOGÉNESIS
DE UN PULMÓN
por 
IGOR MANOUCHIAN
LE JOURNAL SPIRITE N° 95 janvier 2014

La acción del espíritu sobre la materia llamada también
psicoquinesia, puede aparecer ante el escéptico
como una vaga idea que se relaciona con la magia, o
como una suerte de milagro que solamente los creyentes
pueden considerar. No obstante, son de notar
los experimentadores tales como Uri Geller, cuyas facultades
han sido ampliamente señaladas y comentadas
en múltiples demostraciones; y como Jean-Pierre
Girard que desde 1975 estudia, experimenta y demuestra
que hay en el hecho psicoquinético una evidencia
incontestable y que alguna cosa sucede entre
el humano y la materia. Una fuerza real transforma el
estado atómico de la materia física en su estructura ínfima.
Respecto a estos dos especialistas de PK, hay disponibles
múltiples relatos de experiencias para quien
quiera consultarlos, evitando así un punto de vista demasiado
aproximativo por parte de quien se erigiera
en criticón, ignorando de hecho al sujeto mismo.
A la luz del espiritismo, podemos establecer y comprender
que la fuerza del pensamiento es atributo
del espíritu, ya sea éste encarnado o desencarnado. El
hombre, en su naturaleza profunda, es pues ante todo
un ser espiritual encarnado dentro de un cuerpo y una
circunstancia física. Si en ese cuerpo podemos deducir
o comprobar una fuerza muscular, es igual entonces
para el espíritu que puede desplegar una fuerza psíquica.
Sin embargo, no todo el mundo puede actuar
de modo tan característico, pero los que poseen esa
facultad, pueden ejercerla a voluntad, concentrándose
sobre la susodicha materia. Se trata, de hecho, de
una capacidad para producir una objetivación de la
imaginación con el resultado a obtener. Jacques Peccatte,
en su libro Al encuentro de los Espíritus p. 199,
trae un hecho que merece que nos detengamos en él:
“En los años 1982-1984, un espírita de nuestra asociación,
designado por su guía para ese trabajo de desarrollo
de la psicoquinesia, consiguió excelentes resultados.
En reunión experimental, llegó a doblar ligeramente una
barra de acero. Dada la forma cilíndrica de esa barra, era
fácil comprobar la deformación, pues ya no podía rodar
normalmente sobre una superficie plana”.
Se trata allí de comprender que la fuerza psíquica actúa
en el registro del átomo que compone la materia
del acero, de manera tan fina que entonces no es
forzosamente observable a simple vista en un primer
momento.
“… Además este género de experiencias que no tiene
otra utilidad que la demostración, nuestro hombre fue
invitado a participar en una acción de orden médica. El
espíritu Alexis Asmammourian (Espíritu que se ha manifestado
con frecuencia en el seno de nuestras sesiones
espíritas por vía de incorporación, diciendo haber
vivido antaño en el Cáucaso, donde su vida terminó
por el terrible suplicio del descuartizamiento) se manifestaba
regularmente cerca de una persona afectada
de un cáncer pulmonar, y que ya había sufrido la extirpación
de un pulmón. Alexis se manifestaba por vía de
incorporación (el médium en esa ocasión era Michel
Pantin) para prodigar cuidados y consejos. Invitó entonces
a nuestro experimentador en psicoquinesia, a enfocar
su pensamiento sobre el lugar del pulmón faltante,
imaginando la recreación del órgano ausente. El espíritu
Alexis Asmammourian llamó a esta posibilidad, la protogénesis.
Se trataba de recrear el pulmón por medio de
la fuerza del pensamiento del psicoquinesista, sin omitir
un dato importante: el periespíritu del paciente tiene en
su memoria el órgano desaparecido físicamente, y esta
inscripción periespiritual es un soporte determinante en
cuanto a la experiencia”.
El periespíritu es, en efecto, un cuerpo sutil que hace
las veces de enlace entre el espíritu y el cuerpo físico.
Está compuesto de células que están imbricadas en
las del cuerpo humano. Estas células son también la
memoria de hechos vividos en vidas anteriores y contribuyen
a la personalización del cuerpo en sus características
sumándose bien a la herencia genética. Gabriel
Delanne en su libro El espiritismo ante la ciencia
alude al periespíritu en estos términos resumidos: “El
periespíritu es al espíritu, lo que el sistema nervioso es al
cuerpo humano”. Retomemos el relato de Jacques:
“Nuestro experimento se realizó, y tuvimos la sorpresa
de enterarnos, algunas semanas después, de que en
una nueva radiografía aparecía una imagen extraña.
En el lugar del pulmón faltante, aparecían unos como
filamentos y fibras que dejaron perplejos a los médicos.
Nosotros, los espíritas, dedujimos de ello simplemente
que la acción de protogénesis se ponía en marcha, y pusimos
todas nuestras esperanzas en la continuación del
proceso que, quizás, permitiría la formación total del órgano.
Nuestro paciente estaba cada vez mejor, recuperó
el apetito y retornó a la pesca después de haber estado
muy mal.
Por fidelidad a sus médicos de la Tierra, aceptó un nuevo
tratamiento, inútil a nuestro entender. Fue un tratamiento
de choque que lo agotó y finalmente lo sumió
en la cama. Algunas semanas más tarde falleció. No hay
que responsabilizar a una medicina que utilizó todos los
medios a su disposición. Pero en esta circunstancia, estábamos
persuadidos de que una curación comenzaba
bien, tal vez con la clave de la protogénesis de un nuevo
pulmón”.
De este caso, más que interesante, es preciso retener
las premisas de una acción psíquica que interviene
para despertar de alguna manera la memoria celular,
en este caso la inscripción periespiritual del órgano
faltante. De la misma manera para los miembros fantasmas
de los amputados de brazos o de piernas, allí
está la presencia invisible del doble que compone el
cuerpo humano. Así, cuando estas personas señalan
dolores relativos a los miembros desaparecidos, procede
interrogarse en este sentido. Para nosotros, es
evidente que el periespíritu juega un papel primordial
y fundamental. Reconstruir un órgano del cuerpo por
la sola fuerza del pensamiento combinado, por supuesto,
con la voluntad y la confiada participación del
paciente, pone de manifiesto una dirección futurista
para la medicina, a condición de tomar en cuenta el
principio espiritual de la naturaleza del hombre. Sin
eso, nos quedaremos en las manipulaciones físicas y
químicas, y aún si éstas son un buen augurio para tratar
ciertos males, gracias especialmente a la reconstitución
sintética de la sangre, la creación artificial de
un órgano a partir de células madre como la piel o
las arterias, quedamos sin embargo en el campo de
la medicina materialista. De la psicoquinesia a la protogénesis,
no hay más que un paso, el de la aplicación
del pensamiento que debe estar apoyado también
por el sentimiento. Un enfoque médico que no tenga,
ante todo, la preocupación de sanar y curar al que
sufre no podría llegar verdaderamente a buen término.
Por otra parte, eso vale igualmente para todos los
campos. Nosotros, los espíritas, deseamos una medicina
que pueda complementarse, por una parte con la
investigación técnica y la observación química de los
componentes de un cuerpo humano, y por otra con la
toma en cuenta de una condición procedente de una
fuerza relativa al origen, tanto de ese cuerpo como del
Universo, y que no vacilamos en llamar Dios.

miércoles, 22 de enero de 2014




STANISLAWA TOMCZYK
UNA PSICOQUINESISTA DE EXCEPCIÓN
LE JOURNAL SPIRITE N° 89 JUILLET 2012

La historia de los particulares fenómenos observados
en esta joven polaca comienza luego de un acontecimiento
un tanto dramático. Stanislawa Tomczyk,
entonces de apenas veinte años, se encontró atrapada
en una multitud rodeada por las fuerzas del
orden durante los disturbios en Varsovia. Encarcelada
injustamente durante diez días, el suceso produjo un
violento choque psíquico en el sistema nervioso de
la chica. Mostró entonces síntomas de histeria y en
particular desórdenes en la movilidad y la sensibilidad
a los cuales se juntaron influencias involuntarias y
a distancia sobre objetos inanimados. Por ejemplo,
cuando el médico le prescribía una orden, ¡el tintero
se ponía en movimiento, los muebles se desplazaban
y se oían golpecitos!

Estudiada por numerosos científicos

Su entorno vio en estos fenómenos inexplicables la
influencia de los Espíritus. Ante el descubrimiento
de tales facultades, Stanislawa Tomczyk fue iniciada
entonces en el secreto de las sesiones espíritas. Estas
notables manifestaciones llamaron la atención de
cierto Dr. Julian Ochorowicz (1850-1917), entonces
profesor polaco en filosofía y especialista en psicología.
En 1909 logró acaparar a la joven para realizar
una investigación científica que debía durar varios
años y que se desarrolló en parte en Varsovia misma,
y en parte en su propiedad de Wisla, al sur de Polonia,
o en París.
Las experiencias de Ochorowicz con Stanislawa se
extendieron hasta 1912. En 1909, una comisión oficial
compuesta de científicos examinó a la joven en el
laboratorio de física del Museo de la Industria y la Agricultura
de Varsovia y concluyó en la autenticidad de
los impresionantes fenómenos que producía en condiciones
estrictamente controladas. El célebre médico
psicólogo suizo Théodore Flournoy (1854-1920), que
asistió también a una sesión en París en 1909, estableció
que no había “ninguna duda en cuanto a la realidad
de la simple telequinesia”. Otro científico de renombre,
el barón Albert von Schrenck-Notzing (1862-1929),
psiquiatra y físico alemán, fue igualmente testigo en
París de algunas experiencias de psicoquinesia. Impresionado
y aprovechando una estancia en Varsovia
en diciembre de 1913 para estudiar por sí mismo y
más de cerca las facultades de Stanislawa Tomczyk,
Schrenck-Notzing la invitó a su casa en Munich para
toda un serie de sesiones durante el primer trimestre
de 1914. Igualmente tomó parte en una decena de
experiencias en la SPR (Society for Psychical Research)
en Gran Bretaña entre junio y julio de 1914.
Stanislawa Tomczyk se casó en 1919 con Francis Henry
Everard Feilding, secretario de la SPR, a quien conoció
durante su permanencia en Munich en 1914. Investigador
apasionado de esta institución, que estudió
a otros médiums de efectos físicos, y que vino a
Alemania para estudiar los fenómenos, Feilding (1867-
1936) fue asistente de Schrenck-Notzing y un agudo
observador de las manifestaciones de psicoquinesia
de su futura esposa.
Desgraciadamente, en 1930 la reputación de Stanislawa
sufrió un serio golpe, pues al parecer fue pillada
en flagrante delito
de fraude, durante
una experiencia en el
Instituto Metapsíquico
Internacional (IMI) e
París, por el Dr. Eugène
Osty (1874-1938)
director del célebre
instituto. Autorizada a
administrar sus propias
condiciones de sesión,
las fotografías tomadas
por sorpresa mostraron
claramente que la
mano de la médium estaba “demasiado” libre y había
manipulado ostensiblemente los objetos sobre la
mesa que habían servido para la experiencia.
Charles Richet (1850-1935), el célebre fisiólogo francés,
premio Nobel de medicina en 1913, haría mención
de las experiencias de Ochorowicz con Stanislawa
Tomczyk en su Tratado de Metapsíquica publicado en
1922.

Los fenómenos bajo hipnosis
de la “Pequeña Stasia”

Los fenómenos en Stanislawa Tomczyk tienen la particularidad
de desarrollarse exclusivamente durante un
sonambulismo activo, provocado artificialmente por
hipnosis. En ese estado segundo, que puede durar
de cinco a seis horas, asombrosamente ella parece
presentar otra existencia psíquica, la de su propia
persona con el nivel intelectual de un niño de diez a
doce años. Este papel se caracteriza de manera pueril,
con una marcada disposición por los juegos y las golosinas,
con una emotividad y una impulsividad muy
grandes. Se hace llamar entonces “Pequeña Stasia”,
diminutivo de Stanislawa.
Si bien Ochorowicz
describe a Stanislawa
como una persona
de naturaleza sincera,
sin opiniones preconcebidas
y fácil de
hipnotizar, su carácter,
sin embargo, seguía
siendo caprichoso y
un poco terca, colaboradora
ya en el estado
normal de vigilia difícil
de sujetar a pesar de
toda la sugestión. La
experiencia muestra que, para llegar al objetivo establecido,
se requieren por parte del experimentador
pasos prudentes y llenos de tacto. Pero eso se aplica
igualmente a la “Pequeña Stasia” en estado hipnótico,
pues, en primer lugar, si uno quiere pedirle que
produzca fenómenos de psicoquinesia, tiene que
estar bien familiarizado con el carácter teatral de esta
personalidad infantil a veces histérica. En medio de
los juegos y entretenimientos pueriles que mantienen
el buen humor, el científico debe valerse de ardides
para proponer bruscamente que se ensaye un nuevo
“juego” sobre la mesa, consistente en poner en movimiento
pequeños objetos sin tocarlos…
A partir de allí, logramos entrar en la experiencia para
hablar propiamente con toda la seriedad y el rigor que
se imponen. Se comprueba que la marcha sistemática
de las experiencias es interrumpida con frecuencia por
la aparición en la sala de fenómenos espontáneos e
inesperados como movimiento de objetos presentes
en el entorno, sensación de contactos, aportes de
objetos, etc. Los hechos experimentales de psicoquinesia
realizados en casa de Stanislawa Tomczyk
tanto por Ochorowicz como por Schrenck-Notzing
se resumen sobre todo en fenómenos de levitación
o en movimiento de objetos
sobre la mesa de experimentación
teles como: por de tijeras,
pelotas de celuloide, cucharilla,
caja de fósforos, caja de
aluminio, timbre, cigarrillo, pesa
cartas de 200 gr. ... Se realizaron
otros tipos de experiencias,
como detener el movimiento de
un reloj, influenciar los platillos
de una balanza o hacer desviar
una ruleta.
Durante la experiencia, las
manos de Stanislawa se
disponen entre 5 y 20 cm. de
cada lado del objeto y pueden
ejecutar movimientos alrededor.
Los objetos comienzan a
deslizarse sobre la mesa o a flotar en los aires, a una
altura de 30 a 40 cm., como una pequeña botella de
vidrio de 11 cm. de alto, parcialmente llena de agua de
Colonia, durante experiencias en noviembre 1909 dirigidas
por la comisión oficial del laboratorio de física de
Varsovia. Es interesante notar que con frecuencia los
objetos permanecen inmóviles cuando las manos de
Stanislawa hacen movimientos vivos y que a la inversa,
se desplazan cuando las manos se encuentran en una
inmovilidad absoluta o relativa.
Las condiciones de sesión y de control eran siempre
muy estrictas, en particular sobre las manos que
seguían siendo la principal fuente de posible fraude.
Las manos de Stanislawa eran pues examinadas,
antes y después de cada experiencia: lavado con
jabón, examen minucioso de los dedos, paso de un
cortaplumas debajo de las uñas, brazos desnudos o
mangas levantadas hasta el codo. Entonces la joven
era sujetada por las manos y conducida hasta la mesa
de experimentación previamente visitada y limpiada.
Sus manos debían ser mantenidas constantemente
sobre la mesa con prohibición de tocarse a sí misma,
tocar a otra persona, tocar los objetos sobre la mesa
u otros objetos. Ni durante las experiencias, ni en el
transcurso del examen de sus manos antes y después,
se descubrió ningún cuerpo extraño, por ejemplo, un
hilo material que pudiera transmitir movimiento de las
manos a los objetos desplazados.

Efectos notorios y un extraño
filamento fluídico

Desde un punto de vista físico y fisiológico, durante
todas estas experiencias se observaron numerosos
efectos sobre Stanislawa Tomczyk. Desde que en estado
de hipnosis se preparaba para producir acciones físicas
a distancia, era necesario que su voluntad, su atención
y su imaginación, fueran canalizadas; ¡lo cual era lejos
de ser fácil con la personalidad infantil de la “Pequeña
Stasia”! Luego, al comenzar el
fenómeno de psicoquinesia,
aparecía en primer lugar la
sensación subjetiva de una
suerte de “corriente” que
pasaba, somnolencia, comezón
en las yemas de los dedos,
una impresión de frío, escalofríos
y ligeros temblores. Estas
sensaciones se multiplicaban
hasta la percepción de ligeros
alfilerazos, acompañados por
sobresaltos locales e involuntarios
de las manos y los brazos,
así como una aceleración de los
movimientos cardiacos. A veces
se comprobaban congestiones,
vértigos, dolores de cabeza, una
aceleración de la respiración, impresión de malestar,
aumento de la nutrición, hambre o sed, y gusto por los
excitantes (nicotina). Una hipersensibilidad y un manifiesto
temor a la luz también se producían, obligando
a Stanislawa a trabajar constantemente con los ojos
cerrados (o vendados) y bajo luz atenuada. Finalmente
se observaba que sus manos, calientes al principio, se
ponían entonces frías y húmedas.
Por fin —y es una notable conclusión cardinal de las
experiencias realizadas con Stanislawa Tomczyk—,
Ochorowicz llegó a la conclusión de la existencia de
una suerte de hilo o filamento fluídico que enlazaba las
palmas y los dedos del sujeto y literalmente se pegaba
al objeto elevado (ver Le Journal Spirite N° 71, p. 52).
Este misterioso hilo, que a veces puede producir una
suerte de brillo luminoso visible a simple vista, aparece
más fino que un cabello pero sensiblemente más largo
cerca de los dedos. Se compone de puntos o de comas
y en algunas partes parece desaparecer, formando
una estructura irregular e interrumpida de vez en
cuando por partes nebulosas, pero presentando una
cierta elasticidad y consistencia. “Cuando la médium
separa sus manos, el hilo se adelgaza y desaparece; da la
misma sensación que la telaraña. Si se corta con tijeras,
la continuidad se restablece inmediatamente” observó
Ochorowicz que llamó a esas emanaciones “rayos
rígidos”, ¡pero Schrenck-Notzing prefirió el término
más poético “de eflorescencias rígidas”! A propósito
de estos filamentos, que se encontraron igualmente
en experiencias de levitación de objetos realizadas
también por Schrenck-Notzing con Eusapia Palladino,
el análisis profundo parecía poner en evidencia similitudes
con las producciones de tipo ectoplásmico, tal y
como se encontró en otros médiums de efectos físicos
del mismo período.
Prestándose a múltiples experimentos, plegándose
de buen grado a los rigurosos protocolos experimentales,
observada y vigilada por numerosos científicos y
asistentes, Stanislawa Tomczyk supo aportar su piedra
al edificio de una investigación científica sincera
y auténtica sobre todos estos fenómenos a la vez
psíquicos y físicos, y asociados a facultades particularmente
potentes. También es preciso alabar el estado
de ánimo de estos científicos que supieron avanzar
por el difícil camino de la identificación y reconocimiento
de fuerzas, energías y principios, en el origen
de estos fenómenos de acción y dominio a distancia
de la materia. Hoy, en una suerte de regresión provisional,
nuestro período actual ha olvidado todos estos
trabajos del pasado y ciertamente se necesitarán
varios decenios para que los científicos del mañana
retomen el paso de sus ilustres y valientes predecesores.
Es el área de toda una ciencia por redescubrir,
luego profundizar y reconciliar con la naturaleza espiritual
del hombre, es decir con la noción de espíritu y
de sus facultades intrínsecas.

martes, 21 de enero de 2014






TRANSFORMAR LAS MOLÉCULAS,
UNA ACCIÓN POSIBLE
por
K A R I N E C H AT E I G N E R
LE JOURNAL SPIRITE N° 95 janvier 2014

La transformación de la materia por una influencia
mental lleva el nombre de psicoquinesia: psycho -
psyché (espíritu) y kinésie (movimiento).
La psicoquinesia es la deformación física de los objetos,
conseguida por el solo esfuerzo de la voluntad.
La psicoquinesia, que igualmente se denomina
telequinesia no es una facultad de orden mediúmnico;
es inherente al espíritu encarnado y se trabaja.
En los años 70 y todavía hoy, los sujetos más
mediatizados en este campo fueron Jean-Pierre
Girard y Uri Geller, si bien Uri Geller aprovechó desde
entonces su éxito de otra manera, convirtiéndose
en un hombre de negocios. A priori, fueron la
notoriedad y el dinero los que lo motivaron más que
la investigación. Es el animador de televisión mejor
pagado y su fortuna gira alrededor de los 215 millones
de euros.
Cuestionados o adulados en los años 1970, J-P Girard y
Uri Geller fueron analizados, controlados y estudiados
por numerosos investigadores y por grupos de
estudio de diferentes países. Muchos ilusionistas, que
podían reproducir los mismos fenómenos con trucos,
se exacerbaron contra ellos y a veces denunciaron
la superchería, por cierto, ocurrida numerosas veces
con Uri Geller. Entre estos ilusionistas, François Ranky,
James Randi, Gérard Majax.
Uri Geller y J-P Girard, entre otros, como la rusa
Nina Kulagina o el polaco Stanislawa Tomczyk, ¿son
impostores, ilusionistas o poseen una verdadera
facultad? ¿Esa facultad corresponde a un don
particular o puede estar al alcance de todo el mundo?
A priori sí, en cuanto a esta última pregunta, y la
prueba de ello es que durante los presentaciones en la
televisión de J-P Girard o de Uri Geller, se produjeron
múltiples fenómenos psicoquinéticos en casa de
los televidentes, llaves y cucharillas se torcieron,
despertadores se volvieron a poner en marcha, etc.
Estos hechos también se desenrollaron en Saint-Max,
en el domicilio de espíritas, y en este caso en mi
domicilio de entonces. Michel Pantin estaba presente
así como una amiga de paso.

Estamos en el 14 de marzo de 1987. Cómodamente
instalados delante de nuestro aparato de televisión,
seguimos con gran atención las experiencias
preparadas por Uri Geller durante el programa
Derecho a Réplica animado por Michel Polac. El clima es
de ironía y Uri Geller experimenta ciertas dificultades
para concentrarse y trabajar en esta arena refractaria.
Sin embargo, se realizan varias experiencias
concluyentes, y eso, a pesar de Gérard Majax que hace
la imitación por medio del truco y la ilusión. No sé si
durante este programa, Uri Geller (que ha estado en
una escuela de ilusionistas) hizo trampas. Majax no lo
pudo probar, aun cuando en otras circunstancias lo ha
hecho. Como siempre, al comienzo del programa, se
había hecho una invitación a los televidentes y cada
uno podía intentar la experiencia en su casa, tomando
un objeto. Es lo que hicimos dos de nosotros, yo fui una,
y seguimos ese proceso experimental, sosteniendo
concienzudamente en la mano una pequeña
cucharita insuflándole regularmente la torsión. No se
produjo nada y quedamos algo decepcionados.
Terminando el programa, me levanté para buscar
algo de beber. Al querer tomar el destapador que se
encontraba en una gaveta, comprobé que esta última
oponía cierta resistencia a abrirse. De naturaleza
poco paciente, tiré entonces con un golpe brusco. La
gaveta cedió y se abrió. Descubrí entonces con una
mezcla de sorpresa y de alegría que una decena de
las cucharitas pequeñas estaba doblada en ángulo
recto. Llamé enseguida a mis amigos para comprobar
los hechos.

Todo efecto tiene una causa, y sin embargo no
comprendíamos por qué, mientras nosotros habíamos
arremetido contra nuestras pequeñas cucharitas,
cada una prisionera en nuestras manos, éstas habían
quedadas altivas y derechas, mientras otras se habían
doblado aparentemente sin nuestra voluntad.
Por ser al mismo tiempo espíritas, pensamos entonces,
por cuanto dos médiums estaban presentes, que los
Espíritus eran el origen de este fenómeno. Además,
encontramos eso muy divertido y fue la razón por
la que repetimos la experiencia. Retomando en la
mano nuestras altivas cucharitas, participamos de
nuevo por el pensamiento, proyectando la torsión o el
plegado; igualmente nada visible ocurrió en nuestras
manos pero de nuevo, cuatro cucharillas se doblaron
en la gaveta. Entonces, sin querer conformarnos con
nuestra suposición o hipótesis, decidimos solicitar al
Espíritu, a fin de conocer la explicación. He aquí lo que
nos respondió en escritura el espíritu Th. Edison:
“Caros amigos espíritas, no son los desencarnados los
que originan la torsión de sus cucharillas, sino ustedes.
Quiero decir más precisamente a Karine y a Claire que, al
pensar sinceramente en torcer el objeto que estaba entre
sus dedos, produjeron inconscientemente un efecto
psicoquinético sobre los objetos de la misma naturaleza.
Si esta experiencia hubiera durado más tiempo, todos
los metales de sus cubiertos hubieran sufrido la misma
torsión. Se trata de un efecto natural. A esta hora,
sus ondas cerebrales exteriorizadas aún pueden ser
localizadas en la gaveta del aparador de la cocina.
Su consciente pensaba en el material que tocaba, su
inconsciente se puso automáticamente en relación con
la naturaleza de este material y su localización en su
departamento”.
Así torcer cucharillas, tenedores, barras de acero u
otros materiales, sin que por eso se haya convertido
en un “juego de niños”, es un fenómeno que por
medio del ejercicio y el método puede ser realizado
por numerosos hombres o mujeres. De acuerdo, jugar
al “mago psi” puede parecer divertido delante de su
familia o sus amigos. Pero, más allá de la demostración,
¿cuál puede ser la aplicación?

En los casos auténticos, que son cada vez más
numerosos, la deducción a hacer, la conclusión a
extraer de ello es que, en efecto, la fuerza del espíritu
encarnado, es decir la nuestra, por su deseo y su
facultad ideoplástica creada a partir del pensamiento,
permitirá la modificación de esa materia a partir de la
transformación de sus moléculas. Si es posible actuar
sobre la materia inerte, se deduce que es posible
actuar de la misma manera sobre la materia viva. (Ver
artículo J-P Girard)
En efecto, si es factible destruir bacterias, sin duda
también es posible destruir células enfermas y por
extensión reconstruirlas. Esta una perspectiva que
podría tener extraordinarias consecuencias en el
plano terapéutico.

La consecuencia lógica de la psicoquinesia se
denomina protogénesis y permitirá, por la acción de
la fuerza del pensamiento dirigido, la reconstitución
de tejidos celulares dañados. Esa será una nueva
fuente de conocimiento y de acción a partir de un
solo poder, el del espíritu, a partir de un solo deseo,
el de amar.
Actualmente, la psicoquinesia o telequinesia permite,
ya sea transformar la materia o los objetos, ya sea
desplazarlos por la única fuerza del pensamiento.

sábado, 18 de enero de 2014




INFLUENCIA DEL PENSAMIENTO
SOBRE EL ENTORNO
EMMA N U E L L E P Ê C H E U R
LE JOURNAL SPIRITE N° 95 janvier 2014

Un mundo de vibraciones

Todo lo que existe, emana de una sola fuerza creadora y
amorosa llamada Dios. Cada ser viviente, pero también
la materia, los elementos, los astros y las galaxias hasta
lo infinitamente pequeño que representa el átomo,
proceden de esta voluntad divina. Desde las formaciones
minerales hasta las manifestaciones vitales,
todo está animado por un principio espiritual. Dios es
pues el origen creador del Universo y de los Espíritus,
dentro de un principio espiritual que está en todas las
cosas. Del mineral al humano, pasando por el vegetal y
el animal, existe el “espíritu” (a saber un principio espiritual)
que lo anima. El espíritu encarnado piensa y su
pensamiento no es una abstracción sino una realidad
fluídica. El mundo, bajo su apariencia tangible, es de
hecho un mundo de vibraciones. Los seres vivientes y
la materia que los rodea en nuestro planeta están pues
en constante interacción e interdependencia tanto
en el plano físico como en el vibratorio. Cada reino
tiene su necesidad de existir dentro de la armonía
divina, y aporta al otro un equilibrio indispensable a
su naturaleza espiritual. El hombre en la Tierra es ante
todo un ser pensante, una entidad que reacciona
por su conciencia, sus emociones, sus temores, sus
deseos y sus sentimientos de cólera, odio o amor… El
psiquismo de cada ser juega un papel preponderante.

Veamos cómo.

El pensamiento, atributo esencial del espíritu, es una
vibración que engendra una fuerza, una energía que va
por el espacio al infinito. Esta energía, así dirigida lleva
en el momento en que es producida, el sentimiento de
la persona, positivo o negativo. Por la naturaleza de sus
pensamientos, el hombre actúa permanentemente
sobre el medio en el cual evoluciona. El pensamiento
es un fluido que se vuelve malsano, es el vehículo del
orgullo, el odio, el deseo de dominación y de toda
clase de bajezas instintivas relativas a la inferioridad
humana. Los pensamientos de los seres vivientes,
conscientes y sobre todo inconscientes, están pues en
constante interacción.
Por su simple pensamiento, el ser humano actúa conscientemente
sobre el entorno físico, pero también
inconscientemente, dentro de una interacción con
la materia. El pensamiento emitido se exterioriza,
convirtiéndose en una causa activa que influye
sobre los elementos en forma vibratoria. Así pues,
los ciclones, terremotos e inundaciones, si bien son
fenómenos naturales, pueden ser acentuados por un
mal ambiente psíquico general. Uno también puede
interrogarse así sobre esta relación de causa a efecto,
tomando un fenómeno climático entre otros: ¿cuál fue,
por ejemplo, ese grado de influencia psíquica cuando,
durante la segunda guerra mundial entre 1939 y
1945, los inviernos fueron particularmente rigurosos y
dramáticos?

La psicoquinesia: el pensamiento que actúa

Desde los años 1970, a través de programas televisados,
se ha señalado la acción del pensamiento sobre
la materia, la psicoquinesia, con las experiencias de Uri
Geller y los trabajos de Jean-Pierre Girard. Se deforman
barras de acero, se tuerce toda clase de objetos,
péndulos y relojes se vuelven a poner en marcha o
se detienen a distancia, bajo el efecto de la acción del
pensamiento. Mucho antes de esta mediatización, este
fenómeno fue estudiado en los laboratorios por los
metapsíquicos y parapsicólogos europeos, norteamericanos,
rusos y otros. Ellos estudiaban las capacidades
“desconocidas” del espíritu humano, como telepatía y
clarividencia así como la psicoquinesia. Añadiremos
con una cierta ironía que muchos decenios antes de
sus pretendidos “descubrimientos”, hombres y mujeres
del siglo XIX ya observaban, gracias a la perspicacia
y labor de un hombre, Allan Kardec, la realidad del
espíritu, su supervivencia más allá de la muerte y sus
manifestaciones, era la filosofía espírita. Las facultades
del espíritu no cesaron de interesar a estos pioneros
del espiritismo en su reflexión. Por otra parte, desde
siempre, estas aptitudes calificadas de “sobrenaturales”
han llamado la atención. Se trata del pensamiento
emitido por el espíritu con el objetivo de actuar sobre
la materia. La energía organizará o desorganizará la
materia, es decir la estructura atómica de la molécula.
Hay pues una exteriorización consciente del pensamiento
del sujeto psicoquinesista.

Acción del pensamiento consciente
sobre los elementos

En nuestra Asociación, la fuerza del pensamiento es
conocida y aplicada en forma colectiva e individual
a través de acciones de pensamiento positivo. Igualmente
el trabajo en psicoquinesia se realiza especialmente
para actuar sobre nuestro entorno. He aquí lo
que manifiesta Valério que realiza un trabajo de pensamiento
en relación con los elementos naturales:
“El Espíritu se manifestó en abril de 1990 apoyando una
acción de pensamiento dirigida hacia los elementos,
especialmente contra las diversas catástrofes naturales.
Contempla la designación de un grupo de trabajo, orientado
hacia los climas y el ambiente. Para mi sorpresa y
felicidad a la vez, me confió esta misión que reuniría a
mi alrededor a otros espíritas. Con ayuda de su péndulo,
un radiestesista determinará las fallas susceptibles de
provocar sismos en el planeta. Aporta igualmente la
precisión de que el trabajo del pensamiento será dirigido
en el sentido de la reconstrucción de los suelos,
suerte de solidificación de las zonas de riesgo, a razón
de dos veces por semana, durante veinte minutos, con
un soporte musical, la Sinfonía del Nuevo Mundo de
Anton Dvorak”. Este trabajo de psicoquinesia prosigue
todavía hoy.
En conclusión, parece evidente que es necesaria una
toma de conciencia de nuestra verdadera naturaleza.
Somos espíritus reencarnados, enteramente interdependientes
unos con los otros, dotados de una
fuerza de pensamiento que puede actuar colectivamente
sobre un plano inconsciente. Pero uno puede
dirigir ese pensamiento y en consecuencia proyectar
acciones conscientes para atenuar la magnitud de
ciertas catástrofes naturales.

domingo, 5 de enero de 2014

DIEZ AFIRMACIONES PARA EL ÉXITO

by idafe

Por: Oscar M. García Rodríguez

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Estamos en el comienzo de un nuevo año, iniciamos una nueva etapa, delante de nosotros se presentan posibilidades que solo se formalizarán mediante una elección. Entre el pasado, lo que fue, y el futuro, lo que puede ser, si sitúa el presente, lo que ES. El presente es la síntesis del pasado y del futuro, y toda síntesis disuelve su tesis y su antítesis.

Las experiencias son mecanismos de actualización del Ser que van configurando la existencia; es decir, podemos hacer la conversión de lo probabilístico en acto, en existencia, mediante la magia de la elección en el ámbito del aquí-ahora, marco referencial exclusivo de la existencia.

Estamos en esta nueva etapa en la que podemos proceder a una actualización o renovación de nuestro propio Ser. No hay excusas porque no hay imposibilidades, pues tal como Unamuno nos decía: “Jamás un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida, y no hemos de buscar que lo que fue, le impida ser lo que es o lo que será”. Por su parte John Henry Newman expresaba: “En un mundo superior puede ser de otra manera, pero aquí abajo vivir es cambiar y ser perfectos es haber cambiado muchas veces”.

Hagamos, pues, un elección consciente para acercarnos al cumplimiento del mandato impreso en la intimidad de nuestra esencia: “Sed perfectos como es perfecta la Fuente de la que procedéis”.

Og Mandino en su libro “El Vendedor más grande del Mundo” nos proporciona una guía inspiradora apara alcanzar el “éxito”, entendido éste no exclusivamente como el culmen de la vida material, sino como el cumplimiento de nuestro destino como seres de naturaleza espiritual con experiencias corporales.

En las siguientes  DIEZ AFIRMACIONES se resume el mensaje central de la obra.

luz saliente

DIEZ AFIRMACIONES PARA ÉL ÉXITO

El fracaso no me sobrecogerá nunca si mi determinación para alcanzar el éxito es lo suficientemente poderosa.

AFIRMACIÓN Nº 1: "HOY COMIENZO UNA NUEVA VIDA"

Cambiaré mi piel, que ha sufrido durante tanto tiempo el fracaso y la mediocridad.

Hoy nazco de nuevo en un lugar en donde reina la abundancia. Recogeré los mejores frutos sembrados por los más sabios que estuvieron “antes que yo, de generación en generación. Hoy atraeré sobre mí el éxito y una nueva vida me espera. El camino que he escogido está lleno de oportunidades

Hoy no fracasaré como aquellos que se quedaron solo en sus sueños. En mi naturaleza no está incluido el fracaso. El fracaso es ajeno a mi vida. En el pasado lo acepté como acepté el dolor. Ahora lo rechazo y estoy preparado para abrazar la sabiduría. Me dirijo ahora hacia la felicidad, la riqueza resplandeciente y la justa posición que me merezco.

Practicaré el arte de la paciencia, porque la naturaleza no procede jamás con apresuramiento. Aunque carezco de la experiencia, poseo un instinto superior que me conduce. Alcanzaré mis metas en la vida y no admitiré el fracaso.

Adquiriré nuevos hábitos en lugar de los antiguos, disciplinándome a mí mismo para lograr el cambio. Diré en voz alta mis metas y mis propósitos para así materializar mi intención.

Comenzaré a despertar todas las mañanas con una vitalidad que no he conocido nunca. Mi vigor aumentará y mi entusiasmo se acrecentará. Mi deseo de enfrentarme con el mundo dominará a todos los temores que antes me asaltaban al amanecer. Y seré más feliz de lo que jamás había pensado que fuese posible en este mundo de luchas y dolor.

Me hago el solemne juramento de que nada retardará el crecimiento de mi nueva vida.

AFIRMACIÓN Nº 2: "SALUDARÉ ESTE DÍA CON AMOR EN MI CORAZÓN"

Haré del amor el arma más poderosa y nadie a quien yo visite podrá defenderse de su fuerza. Saludaré este día con todo el amor de mi corazón. Contemplaré todas las cosas de aquí en adelante con amor.

Elogiaré a mis enemigos y se convertirán en mis amigos. Nunca cederé ante el chisme. Cuando sienta la tentación de criticar, me morderé la lengua. Cuando me sienta inspirado a elogiar, lo haré a los cuatro vientos, al igual que lo hacen los pájaros, el viento o el mar alabando a su creador.

Amaré a todas las clases de hombres porque cada uno tiene cualidades dignas de ser admiradas, aunque quizás estén ocultas. Derribaré la muralla de sospecha y de odio que han construido alrededor de sus corazones. Edificaré puentes para llegar por ellos a sus almas. Amaré tanto a ricos como a humildes a reyes como a ancianos y a jóvenes como a feos porque todos tienes su parte divina. Un escudo de amor me protegerá en todo momento del odio y de la ira hasta caminar un día entre todos los hombres sin necesidad de defensa alguna.

Me dirigiré a las personas que encuentro en silencio y le diré para mis adentros que le amo y sus corazones se abrirán. ¿Quien puede negarse cuando en su corazón sienta mi amor?

Me amaré a mí mismo porque cuando lo hago vigilaré celosamente lo que entra en mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi corazón. Trataré mi cuerpo con limpieza y moderación.

No me permitiré volverme complaciente y satisfecho, me alimentaré con la meditación y la oración.

Amaré a toda la humanidad, no tengo tiempo para odiar, solo para amar. Puedo alcanzar el éxito con el amor solamente. Sin él fracasaré aunque posea todos los conocimientos o habilidades del mundo.

AFIRMACIÓN Nº 3: "PERSISTIRÉ HASTA ALCANZAR EL ÉXITO"

De aquí en adelante reconoceré que todos los días la vida me pone a prueba en igual forma. Si persisto, si sigo probando, si continúo, alcanzaré el éxito. Soy un león y me niego a hablar, a caminar o a dormir con las ovejas. Me abstendré de escuchar a aquellos que lloran y se quejan, porque la enfermedad es contagiosa.

No me corresponde a mí saber cuantos pasos son necesarios a fin de alcanzar mi meta, persistiré. Nunca sabemos cuan cerca del éxito estamos. Los pequeños intentos, repetidos, completarán cualquier empresa.

Borraré de mi vocabulario palabras como abandono, no puedo, imposible, irrealizable, fracaso, sin esperanzas y retirada. Si me ataca la desesperación, seguiré trabando en medio de ella. Trabajaré y aguantaré. Pasaré por altos los obstáculos y mantendré mis ojos fijos en las metas por encima de mi cabeza.

Cuantas mas veces fracase, más aumentarán las posibilidades de éxito. Una mirada de desaprobación me indicará que después vendrá una sonrisa. Debo fracasar con frecuencia para tener éxito una sola vez. Cuando haya terminado el día, sin tener en cuenta si ha sido un éxito o fracaso, procuraré realizar una buena acción más. Trataré de cerrar el día con una victoria, y si ese intento fracasa, haré otro. No permitiré de ninguna manera que ningún día termine en fracaso.

Me olvidaré de los acontecimientos del día que ha pasado, ya fuesen buenos o malos y saludaré el nuevo día con confianza de que éste será el mejor día de mi vida. Persistir, es el secreto para alcanzar la victoria.

AFIRMACIÓN Nº 4: "SOY EL MILAGRO MÁS GRANDE DE LA NATURALEZA"

Todos los hombres son mis hermanos y sin embargo soy una criatura única, desde el comienzo del mundo no ha existido nadie con mis ojos, con mis manos, con mi pensamiento exactamente como yo. Avivaré esta llama de la disconformidad, de ser mejor de lo que soy. En adelante me aprovecharé de esta diferencia y no trataré de imitar a otros. Un creador está orgulloso de la originalidad de su creación.

Soy el resultado de miles de años de progreso, por tanto soy mejor que los emperadores y sabios que me precedieron. Tengo un potencial ilimitado. Puedo mejorar mis éxitos de ayer y esto haré a comenzar desde hoy. Nunca jamás me quedaré satisfecho con los éxitos de ayer ¿porqué el milagro que me creó debe terminar con mi nacimiento? ¿Por qué no puedo extender ese milagro a mis hechos de hoy? Estoy en la tierra con un propósito: crecer.

Ampliaré mis conocimientos de la humanidad, de mí mismo y de las creaciones que ofrezca, de manera que sean apreciadas por los demás y aumente su demanda. Puliré las palabras que pronuncio para ofrecer mis creaciones, mejoraré mis modales y atractivos, puesto que son el azúcar hacia la cual todos son atraídos.

Concentraré todas mis energías a hacer frente al desafío del momento y mis actos contribuirán a que me olvide de todo lo demás. Los problemas de mi casa, los dejaré en casa ni pensaré en mi profesión cuando estoy en casa puesto que esto apagará mi amor.

A partir de ahora seguiré el propósito para el que fui creado desde el amor y este propósito guiará mi vida.

AFIRMACIÓN Nº 5: "VIVIRÉ ESTE DÍA COMO SI FUESE EL ÚLTIMO DE MI VIDA"

¿Qué haré con este último día de valor incalculable que me queda? No perderé ni un momento en lamentarme por el ayer. Tampoco pensaré en el mañana, solo viviré este día de mi existencia porque es todo cuanto tengo. Agradezco este don inapreciable de vivir un nuevo día. Consideraré este día como un extra ya que otros han muerto: ¿será que han cumplido su propósito mientras que el mío aun está inconcluso? Este día es la oportunidad de convertirme en el ser humano que yo se que puedo ser.

Trataré con ternura y afecto cada hora porque no retornará jamás. Eludiré aquello que mata el tiempo. La indecisión la venceré con acción. No escucharé labios ociosos.

Hoy acariciaré a mis hijos mientras son niños aún, mañana se habrán ido, yo también. Hoy abrazaré a mi pareja y la besaré dulcemente, mañana ya no estará, ni yo tampoco. Si es mi último día, será mi momento más grande. Este día haré el mejor de mi vida.

Aprovecharé los minutos hasta el máximo. Los saborearé y daré gracias. Cada minuto será más fructífero y fecundo.

AFIRMACIÓN Nº 6: "HOY SERÉ DUEÑO DE MIS EMOCIONES"

Mis estados de ánimo subirán y bajarán tal como lo hacen los ciclos de la naturaleza. Si ofrezco a quienes me rodean pesimismo, se alejarán; si les ofrezco claridad, entusiasmo y alegría, mi tiempo producirá cosechas.

Es débil aquel que permite que sus pensamientos controles sus acciones, es fuerte aquel cuyas acciones controlan sus pensamientos. Hoy seré dueño de mis emociones. Si me siento incompetente recordaré el éxito del pasado. Si me siento insignificante, recordaré mis metas. Estaré atento a todos mis estados de desanimo y les plantearé batalla antes de que me suman en la autocompasión.

También reconoceré los estados de ánimo de aquel a quien visite o que reciba. Toleraré su enojo y su irritación de hoy porque no sabe el secreto de dominar su mente. Puedo resistir sus insultos porque ahora sé que mañana cambiará y será un gozo visitarlo o recibirlo. Nunca juzgaré a un ser humano por una sola visita. Nunca dejaré de visitar mañana a aquel que hoy me demuestra odio. Este secreto me abrirá las puertas de la riqueza.

De aquí en adelante reconoceré e identificaré el misterio de los estados de ánimo de toda la humanidad y los míos. Estoy preparado para dominar cualquier tipo de personalidad que se despierta en mí todos los días. Dominaré todos mis estados de ánimo mediante una acción positiva y cuando haya dominado mis estados de ánimo, controlaré mi futuro. Seré dueño de mí mismo. Seré grande.

AFIRMACIÓN Nº 7: "ME REIRÉ DEL MUNDO"

Sonreiré y mis cargas serán aliviadas. Reír alarga la vida. Especialmente me reiré de mí mismo porque el ser humano es lo más cómico cuando se toma demasiado en serio.

Aunque soy un milagro de la naturaleza, no soy más que un grano de arena que desconoce a donde va. No permitiré que los acontecimientos insignificantes de hoy me perturben. Si algún obstáculo surge o soy ofendido repetiré estas tres palabras: “Esto también pasará”. Cuando me sienta orgulloso del éxito o apenado por la tristeza, pensaré: “Esto también pasará”.

Disfrutaré hoy de la felicidad de hoy, ya que no se puede almacenar para mañana. Las lágrimas de tristeza, de remordimiento o de frustración no tienen valor en el mundo, mientras que cada sonrisa puede ser canjeada por oro y cada palabra bondadosa desde el corazón puede edificar un castillo.

Nunca permitiré que me vuelva tan importante, tan sabio, tan serio y reservado, tan poderoso que me olvide de reírme de mi mismo y del mundo. Seguiré siendo como un niño, porque solamente desde la inocencia se me ha otorgado la habilidad de admirar a los demás. Y mientras admire a otro nunca me formaré una opinión excesiva de mí mismo. Mientras pueda reírme, no seré jamás pobre. Solamente con risa y con felicidad puedo convertirme en un verdadero éxito.

AFIRMACIÓN Nº 8: "HOY FIJARÉ MIS METAS Y LAS PROCLAMARÉ AL MUNDO"

Primeramente fijaré metas para el día, la semana, el mes, el año y mi vida, sin preocuparme de que sean demasiado elevadas. Apuntaré muy alto. La magnitud de mis metas no me asombrará, aunque quizá tropiece antes de alcanzarlas. Si lo hago me levantaré de nuevo y mis caídas no me preocuparán porque todos los seres humanos deben tropezar con frecuencia antes de llegar a su hogar.

Hoy sobrepasaré toda acción que realicé ayer. Haré conocer a todos mis planes, mis sueños y mis metas aunque se rían de mi, así no habrá escape para mi hasta que mis palabras se conviertan en hechos realizados.

Nunca me quedaré contento con mi actuación en el mundo, procuraré que la próxima hora sea mejor que ésta. Proclamaré mis metas al mundo, pero nunca lo haré con mis éxitos.

AFIRMACIÓN Nº 9: "MIS PLANES CARECEN DE VALOR A MENOS QUE SEAN SEGUIDOS DE LA ACCIÓN"

Solamente la acción es la chispa que enciende mis metas hasta su realización. La acción es el alimento que nutrirá mi éxito. El retraso en conseguirlo hasta ahora fue el temor. Para conquistar el temor debo proceder sin vacilación mediante la acción.

No postergaré para mañana las tareas para hoy. Es mejor proceder sin éxito que quedarse inactivo. Procederé ahora mismo. Pronunciaré estas palabras cuando me encuentre frente a una puerta cerrada y cuando esté tentado de abandonar la lucha.

Solamente la acción determina mi valor en el mundo. Transitaré allí donde el fracasado teme andar y lo haré cuando el fracasado busque descanso. Hablaré cuando el fracasado permanece en silencio. Si el león no actuase cuando tiene hambre, moriría.

Impartiré órdenes y obedeceré mis propias órdenes. El éxito no esperará, si me retraso, será para otro y lo perderé para siempre. Ahora es el momento oportuno, este es el lugar y yo soy el hombre. Procederé ahora mismo.

AFIRMACIÓN Nº 10: "APRENDER A ORAR"

De aquí en adelante oraré, pero pediré dirección en lugar de ayuda. Nunca oraré pidiendo las cosas materiales de este mundo, no pediré oro, amor, salud, éxito o felicidad. Solo solicitaré directivas y orientaciones a fin de que se me señale el camino para adquirir estas cosas y mi oración será contestada siempre.

                                      
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