UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL REMANSO DE LA VIDA: POESÍA LEÍDA POR EL MEDIUM VIDENTE DEL GRUPO FAMILIAR ESPIRITISTA DE JOSÉ Mª FERNÁNDEZ COLAVIDA

EL REMANSO DE LA VIDA

Manantial
Durante una sesión mediúmnica celebrada el 7 de Mayo de 1870 en el Grupo Espiritista Familiar que dirigía José Mª Fernández Colavida, se presentó un espíritu ante el médium vidente del Grupo, portando en su manos un libro abierto. En dicho libro el vidente leyó esta comunicación mediúmnica espontánea  en forma de poema. El mismo fue publicado en el número 6, año II (1870) de la “Revista Espiritista, Periódico de Estudios Psicológicos”, de Barcelona.
    ¿Ves el grato manantial
Brotar entre musgo y tierra,
Al pie de elevada sierra,
En burbujas de cristal?
    ¿Y vesle, cual yo lo miro,
Desaparecer en la sombra
Que presta la verde alfombra
Que engalana su retiro?
    Agua que luego aparece
Cual una cinta azulada,
Que se extiende acariciada
Entre las yerbas que mece.
    Agua que bulle y se riza,
Y que tranquila y serena,
Por lecho de blanca arena,
Hacia el prado se desliza.
    Y ese arroyo de cristal
Que serpea en la pradera
Y murmura en su carrera
Tras su destino fatal,
    Váse con otros uniendo,
Aumentando su pujanza,
Cual torrente que se lanza,
Nuevos prados recorriendo.
    Y atraviesa el campo seco,
Y en la cañada se siente,
Y del rugir del torrente
Resuena en el valle el eco.
    ¡Allá va de espuma blanco,
Batiendo las duras peñas,
Revolviéndose en las breñas
Carcomidas de un barranco!
    Nada a su paso se opone,
Todo lo rompe o lo salva;
Lo mismo arranca la malva
Que trunca el roble y traspone.
    Mas ya llega a la llanura,
En donde apenas desciende,
Por la campiña se extiende,
Disipando su bravura.
    Y ancha cuenca le conduce
Tras campos que fertiliza,
Y la arena movediza
A porciones le reduce.
    Luego su corriente cesa,
Convertida en un remanso,
Donde encuentra su descanso
Tras una enramada espesa.
    Y sólo de allí camina
El agua que se rebosa,
Triste, mansa, silenciosa,
Hacia el mar donde termina.
…………………………….…
……………………………….
    ¡Es la vida un manantial:
Agua que en la cuna brota
Y lleva su última gota
A la losa sepulcral!
    ¡Y así nuestra vida empieza!
Como el agua de las fuentes,
En la niñez, inocentes,
Vivimos en la pujanza.
    Luego, como el arroyuelo
Cuando corre alborozado,
Marcha el hombre alucinado
Impelido por su anhelo:
    Ese anhelo que atormenta
Al alma, dó está su foco,
Ese afán que ciego y loco
De ilusiones se sustenta.
    Afán que no oye consejos
Y que el corazón destruye,
Afán que sólo concluye
Cuando llegamos a viejos.
    Y así va, torrente obscuro,
Con mengua de la inocencia,
Salpicando su conciencia
De manchas de cieno impuro.
    Tras continuo desvarío,
Presa de su calentura,
Calma luego su locura,
Como el torrente y el río.
    ¡Nada jamás basta al hombre
En su eterno devaneo;
Todo acrece su deseo,
Que es todo cuestión de nombre!
    Y llora y goza a la vez,
En esa ansiedad inmensa,
Y cuando menos lo piensa,
Le sorprende la vejez,
    ¡Vejez, confesión final,
Penitencia del nacido,
Donde el hombre arrepentido,
Purga contrito su mal!
    Antesala de la tumba
Donde se detiene el vicio,
Donde el ruido y el bullicio
De la humanidad retumba.
    ¡Ese periodo de calma,
Donde sólo la memoria,
Nos refiere nuestra historia
Con sentimiento del alma!
    ¡Ese tranquilo remanso
De la vida y su miseria,
Donde goza la materia
De su apacible descanso!
    ¡Tal se nace! ¡Tal corremos!,
Y vivimos por el mundo,
Sin pararnos un segundo
En la senda que emprendemos:
    Senda que al alma va unida
Y en la que el tiempo convierte,
 ¡En penumbra de la muerte!
 ¡En remanso de la vida!
Un espíritu amigo

TOMADO DE: http://grupoespiritaisladelapalma.wordpress.com/2013/11/25/el-remanso-de-la-vida-poesia-leida-por-el-medium-vidente-del-grupo-familiar-espiritista-de-jose-ma-fernandez-colavida/

 
 
 
 
 

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