UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

lunes, 28 de octubre de 2013


“EL MORALISTA”, RESCATE DE UNA OBRA ESPIRITISTA ESCRITA EN LA ISLA DE LA PALMA

Queremos compartir con todos una humilde aportación a la literatura espírita universal que con el título de “El Moralista”, fuera concebida y escrita en la Isla de La Palma (Canarias, España) y  que hemos tenido la fortuna de recuperar.
El texto que rescatamos y reproducimos procede de una copia mecanografiada, realizada a partir de un original que conservaba una familia de la isla de La Palma, algunos de cuyos antepasados participabaron también del ideal espiritista.
Dentro de las dimensiones humildes de la obra, creemos que su contenido representa un resumen muy acertado de los principios y fundamentos de la doctrina espiritista, tal y como Kardec los dejó establecidos y definidos en su trascendental trabajo de codificador.
Nuestras investigaciones nos llevan a la conclusión de que el autor de la obra de referencia es el antiguo espiritista palmero D. José Antonio Jiménez González, natural de la ciudad de El Paso, cuyo nombre figura al pie del poemita que encabeza y da introducción a la misma.
¿Quién fue José Antonio Jiménez González?
La primera noticia que conocimos en que aparecía el nombre de José Antonio González (su nombre completo era José Antonio Jiménez González) vinculado a un centro espírita que existió en la isla de La Palma vino a partir de un hecho “casual”. Estábamos a punto de concluir la redacción de nuestro libro “Historia del Espiritismo en las Islas Canarias”, cuando cae en nuestras manos una pequeña publicación denominada La Voz de Tamanca, revista editada por la Asociación de Vecinos del barrio de Las Manchas, núcleo poblacional dividido administrativamente entre los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane (Isla de La Palma). En el número 5, correspondiente al mes de Abril de 1996, aparece un curioso artículo del que es autor Pedro Nolasco Leal Cruz, natural de este núcleo poblacional y catedrático en la Universidad de La Laguna. Dicho artículo lleva por título “Una Voz espiritual en Las Manchas” y en él se relatan una serie de acontecimientos misteriosos acaecidos a mediados de la década de los años veinte del pasado siglo y de los que fueron protagonistas varios miembros de la familia del autor por línea paterna.
Estos hechos los refiere así  el artículo:
“Corría el año 1925 y mi bisabuela, doña Juana González, residente en el pago manchero de La Gorona, acababa de fallecer. En el momento de la defunción su hija, doña María, sólo convivía con sus tres hijos: Miguel (mi padre), Saturnino y Fabián, de 11, 8 y 5 años, respectivamente, habida cuenta que mi abuelo, don Donato Leal Ramos, residía en Cuba desde finales del año 1920. Dos días después del entierro de doña Juana comenzaron a suceder cosas extrañas en la humilde casa en que residían: ruidos y rodamiento de tejas durante la noche, que tanto mi abuela como mi padre y mis dos tíos oían perfectamente. Estos sucesos amedrentaban a mi abuela y sobre todo a sus hijos, aún niños. Esto sucedió así por espacio de tres o cuatro noches seguidas”.
“Como los sucesos extraños continuaban, doña María decidió consultar a don José Antonio sobre el caso y éste, debido a los poderes espiritistas que tenía, consultó a los espíritus y recibió respuesta en la comunicación que a continuación damos. Debo decir que la comunicación se ha conservado gracias al celo con que doña María guardó en su valioso armario (traído en 1909 por mi abuelo, don Donato, de Cuba) documentos, cartas, fotografías, etc., hoy muy digno de loar y agradecer”.
Seguidamente el autor transcribe la comunicación espiritual obtenida en el Centro de don José Antonio J. González firmada por Juana González Rodríguez, madre y abuela de los residentes en la casa. En ella manifiesta su agradecimiento a su hija María “por haberme sacado de las tinieblas oscuras y afligidas en que estaba” y aconseja “amor a Dios y a todos los seres”. Igualmente le solicita la terminación en su nombre una tarea que había dejado inconclusa a su muerte, lo que le causaba intranquilidad espiritual, y da algunos consejos más a sus familiares. La comunicación termina con la identificación de su autora y dice así. “Soy Juana, tu madre, y su buen ángel que la guía”.
El autor aclara a continuación:
“Debo decir que una vez cumplidos los requerimientos espirituales/espiritistas, según contaba mi abuela y mi tío Fabián (ya fallecidos) o cuenta mi padre Miguel y mi tío Saturnino (únicos testigos de los extraños sucesos) todo retornó a su normalidad”.
Y anticipándose al pensamiento de muchos de sus lectores, concluye con una pregunta que tantos se han hecho ante la vivencia de situaciones semejantes o equivalentes:
“¿Retornamos a este mundo después de la muerte?”.
Posteriormente pude encontrar algunas informaciones adicionales relativas a las actividades espiritistas de don José Antonio J. González, al consultar varios tomos de la revista espiritista de Tarrasa “Lumen”, fundada y dirigida por Quintín López Gómez, donde encontré varias citas en las que se le nombra como autor de diversas cartas intercambiadas con la redacción de la revista, así como referencias a pedidos de libros y el abono de la suscripción a la publicación.
Sucede así en el interior de la portada del número de mayo de 1923, en el apartado titulado “Giros anunciados y no recibidos que deben reclamar los imponentes”, donde aparece entre otras notas la siguiente: “C. del Paso.- (Las Palmas).- José Antonio González.- 10 pts.”
También en el número de noviembre de 1923, dentro de la sección denominada “Correspondencia con nuestros suscriptores”, aparece la siguiente nota: “El Paso.- J. A. G.- Idem el nº 381”.  El “Idem” hace referencia al texto que repite de la nota que precedía a ésta, y que era: “Va el recibo y el “nº”, aludiendo así al número del recibo que correspondía a la suscripción efectuada.
Por último, en el número de enero de 1924, también dentro de la sección denominada “Correspondencia con nuestros suscriptores”, aparece esta otra nota: “Las Palmas.  J. A. G.- Complacido y servido su pedido”.
Como habrán notado, en varias de estas citas se habla de “Las Palmas” y no de “La Palma”. Es este un error bastante común en muchas personas que no conocen bien la geografía de las Islas Canarias, pues es mucho más conocida la existencia de Las Palmas (ciudad) o Las Palmas (provincia), por ser la ciudad más poblada del Archipiélago y la que da nombre a la provincia oriental de Las Canarias, que La Palma, isla perteneciente a la provincia de S/C de Tenerife. Pero como se ve, toda duda desaparece cuando se menciona a la ciudad de El Paso, y a Las Manchas, ambos lugares ubicados en La Palma.
Finalmente y desde una fuente totalmente diferente, procede otra alusión a nuestro personaje y a su militancia espiritista. Dicho dato lo encontramos en el capítulo IX (páginas 135 a 146) de la obra de oposición al Espiritismo titulada “El Espiritismo y sus relaciones con la Masonería”, de José Mª Serra de Martínez. (Ed. José Vilamala, Barcelona, 1934, colección: las sectas, biblioteca trimestral). Esta obra incluye un listado de nombres de espiritistas españoles sacados – según dice el autor – de “documentos oficiales del espiritismo, que hemos ido coleccionando”, ordenados alfabéticamente por poblaciones de residencia. En ese listado  figura nuestro protagonista así: “José A. Jiménez, de “LAS MANCHAS” (sic)
Otro hecho que también habrán comprobado los lectores de esta presentación, es que el personaje sobre el que venimos hablando aparece en algunas citas como “José Antonio González”, y en otras como “José Antonio Jiménez”. Esta divergencia parece provenir de la costumbre de nuestro protagonista de poner al pie de algunos de sus escritos el primer apellido únicamente con su inicial (“J”, de “Jiménez”).
Así pues, como partícipes del ideal espírita en esta pequeña isla, es para nosotros importante poder recuperar estas páginas olvidadas de la historia espiritista de nuestra tierra canaria, por más humilde que esta sea, y sobre todo poner en valor la lucidez y valentía de quienes en condiciones muy difíciles, fueron capaces de sostener sobre ellas la antorcha del progreso espiritual.

Oscar M. García Rodríguez

GRUPO ESPÍRITA DE LA PALMA

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NOTA: Puedes leer o descargar esta obra en formato PDF en la sección “BIBLIOTECA ESPÍRITA”, clicando sobre el título.

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