UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

miércoles, 14 de noviembre de 2012




 


LE JOURNAL ESPIRITA N° 89 JUILLET 2012
D O S S I E R
LO PARANORMAL Y EL CINE
por
ISABELLE CHEVALIER


Abordemos una facultad
llamada “clarividencia intuitiva”,
de la cual la película Intuiciones
es una buena representación.
Sam Raimi, el realizador, se
apoya en el guión de Billy Rob
Thornton, muy bien llevado e interpretado por excelentes
actores, donde la intriga policíaca mezclada
con facultades psíquicas y las presencias del más allá,
mantienen en suspenso al espectador. Al resplandor de
la luz espírita, nos detendremos en la facultad del clarividente
llamado “intuitivo” y explicaremos su funcionamiento.
La facultad de percibir el pasado y el porvenir
se llama “clarividencia”. En la mayoría de los casos, ese
pasado y ese porvenir se refieren a la personalidad
de un individuo y los hechos que jalonan su vida
(encuentros, enfermedades, psicología, accidentes).
Hablamos aquí de clarividencia simple. Cuando esta
misma facultad hace intervenir la comunicación con
los seres difuntos, se llama clarividencia mediúmnica.
El principio de la comunicación que se establece entre
el vidente y los seres encarnados o desencarnados se
basa en la telepatía, es decir en la recepción de informaciones
e imágenes transmitidas por el pensamiento.
Para que esta facultad adquiera toda su fuerza, debe
ser trabajada regularmente. La mayoría de las veces y
en un primer momento, el clarividente sentirá impresiones
y sensaciones, recibirá imágenes furtivas, luego
insistentes hasta el punto en que, al volverse claras y
duraderas, acompañadas por sensaciones e impresiones
claras y fuertes, darán al clarividente la certeza
de una justa percepción. Así, esta película se basa, en
primer lugar, en la clarividencia intuitiva, luego en la
clarividencia real, simple y mediúmnica. Pero, veamos
más bien de qué se trata. Cámara, ¡acción!
Resumen: “Brixton es una de
esas pequeñas y lindas aldeas de
Georgia donde todo el mundo
se conoce, donde todo se sabe.
Annie Wilson (Cate Blanchett)
es muy conocida. Desde la muerte de su marido,
Annie cría sola a sus tres hijos. Reputada por sus facultades
de videncia, recibe donativos en especie de algunos clientes,
especialmente de Buddy Cole (Giovanni Ribisi), manifiestamente
perturbado por indecibles recuerdos familiares y de
Valérie Barksdale (Hilary Swank), golpeada por su marido
Donnie (Keanu Reeves). Annie le sugiere con energía a esta
última que rompa con él, consejo que no respeta el marido
en cuestión que las amenaza, a ella y a sus hijos. Una
noche desaparece Jessica King (Katie Holmes), una hija de
la alta burguesía, de agitada vida sentimental, novia de
Wayne Collins (Greg Kinnear), director del colegio. Como
último recurso, la familia de Jessica consulta a Annie. Presa
de fuertes visiones, la médium guía a la policía hasta el
estanque de Donnie donde se encuentra el cadáver. Éste,
conocido por su violencia incontrolable, es condenado.
Pero Annie, que a su pesar ha contribuido a ese veredicto,
siente que el verdadero asesino está libre”.
Annie Wilson (Cate Blanchett) trabaja regularmente
la clarividencia simple con las cartas de Zener. Este
soporte le permite concentrarse y tener impresiones
sobre el porvenir inmediato. A través de las figuras de
las cartas, entra en telepatía con las personas que van a
verla. Es el caso de Buddy, este joven de pasado traumatizante,
atormentado por recuerdos familiares, confusos
pero reprimidos, y que espera de Annie que le revele la
verdad. Buddy le tiene cariño a Annie y confía en ella.
Pero ella no llega. Y eso por dos razones importantes:
ella trabaja por intuición, percibe el estado psíquico
perturbado de Buddy pero siente igualmente que sólo
él tiene la respuesta que rechaza voluntariamente, pues,
sin duda, sus recuerdos son demasiado dolorosos. Eso
muestra que la clarividencia se establece por telepatía
consentida y consciente por parte del que va a ver
al vidente; el vidente no verá lo que el solicitante se
oculta a sí mismo. Annie recibe igualmente, en sesión
regular, a Valérie su vecina, mujer golpeada y abandonada
por Donnie, un marido violento. Annie no ve gran
cosa sino un porvenir amenazado al cual Valérie puede
poner fin haciendo sus maletas. Ese comienzo de la
película plantea el decorado de la intriga, pero también
nos indica que la clarividencia es una lectura de vida
presente y de futuro a breve plazo. No tiene el poder de
cambiar el curso de una vida si la persona interesada no
se convierte en protagonista de ese cambio.
Un día, de visita en la escuela de su hijo, al conocer a
Jessica la novia de Wayne, el director del colegio, Annie
percibe una imagen misteriosa y desagradable: los pies
de Jessica están sucios y mojados. Ya no está en fase
de recepción de sensaciones sino en la de imágenes
furtivas. Confundida, está inquieta y duda de sí misma.
Los eventos se precipitan y mientras recoge la ropa en
su jardín, se levanta el viento y ese cambio de tiempo
le llama la atención. En efecto, el director crea el
ambiente del cambio de estado de Annie que entra en
clarividencia mediúmnica pues, en ese momento, ve a
su abuela fallecida. En tiempo ordinario para el clarividente,
no se desarrolla a su alrededor ningún fenómeno
físico (por ejemplo: el cielo no se ensombrece, el viento
no se levanta). El cambio de estado del vidente es principalmente
psíquico y espiritual, es decir que su espíritu
acompañado por su periespíritu, inicia una salida
astral ligera y momentánea que facilita el intercambio
telepático de su espíritu con un espíritu desencarnado.
Así, Annie ve a su abuela venir hacia ella. La venida de
la anciana tiene dos objetivos: probarle a ella que realmente
ve a los espíritus y decirle que confíe en su intuición.
Esta prueba la reconforta y le permite responder a
la pregunta del padre de Jessica, entonces desaparecido,
que la solicita para “echar las cartas”. Comienza la sesión,
y muy pronto Annie describe lugares (árboles, estanque,
flores) a partir de tres cartas volteadas que muestran la
figura de la “ola” (cartas de Zener). Pero Annie oculta
su clarividencia, ¿por qué? Su entorno inmediato (el
padre, el novio de Jessica y el sheriff), no es propicio a la
sesión. En efecto, el sheriff tiene una actitud negativa; es
irónico e impaciente. Annie no desea ir más lejos, pues
siente la desconfianza que le impide concentrarse. Esta
escena nos indica que un clarividente necesita trabajar
en confianza recíproca con el entorno inmediato. Pero
el proceso está en marcha y Annie enlaza las manifestaciones.
Dormida, sueña con el lugar donde se encuentra
el cuerpo de Jessica; al despertar, tiene la visión del
cadáver de la joven dentro del agua, luego, al entrar en
su sala de baño, ve en su bañera al espíritu de Jessica
que llora y grita. Annie pasa de la percepción intuitiva de
los hechos a la visión real del espíritu en sufrimiento. La
escena siguiente mostrará a Jessica encontrada dentro
del estanque de Donnie que entonces es detenido y
juzgado por asesinato. Paralelamente, Buddy ha recobrado
la memoria. Sus recuerdos familiares le revelan
los abusos sexuales de los que fue víctima por parte de
su padre. El joven, en un ataque de locura, lo mata. Es
detenido e internado. La historia parece terminada.
Sin embargo, en el transcurso de una sesión de cartas
con Valérie, la mujer de Donnie, Annie “ve” que este
último no es el asesino. De nuevo, las imágenes y las
impresiones se encadenan hasta darle la certeza de
que el verdadero homicida de Jessica atentará contra
su vida, pues no quiere ser causa de un error judicial,
ella convence al abogado acusador para que vuelva a
abrir el expediente para que continúe la investigación.
Le habla de sus inquietudes al sheriff, a Wayne el novio
de Jessica y a su buena amiga Marie. Pero sus visiones
furtivas le hacen temer por su propia vida. ¿Cómo tiene
ella intuitivamente esas certezas? Se ha establecido la
telepatía entre ella y el asesino, pues sin quererlo, ella
ha señalado al verdadero asesino que ahora se siente
acorralado y quiere hacerla callar. En el camino que la
lleva a su domicilio, percibe furtivamente a Buddy. Sale
de su coche y lo llama, pero nada. Buddy ha desaparecido
tan rápido como apareció. Clarividencia simple y
clarividencia mediúmnica se entremezclan.
Se aproxima el desenlace. Wayne persuade a Annie de
que lo acompañe al lugar del crimen para que trate de
descubrir por clarividencia lo que realmente sucedió.
Annie y Wayne se dirigen al estanque de Donnie
Barksdale. ¿Quizás ya adivinaron lo que sigue, amigos
lectores? Wayne confiesa ser el verdadero asesino de
Jessica que, multiplicando a los amantes, quería romper
con él. En el lugar del crimen, trata de asesinar a Annie,
pero en el último momento, ella debe su sobrevivencia
a la intervención de Buddy que mata a Wayne con un
tronco. Buddy escapó del asilo. Le dice a Annie: “Ahora
soy libre”. Annie no comprende todo, pero el tiempo
apremia y ambos se entregan a la policía. Después de su
declaración, Annie comprueba que Buddy ha desapare-
Cate Blanchett et les cartes de Zener cido de nuevo.
Interrogando al sheriff, éste le dice que
es imposible que Buddy haya podido estar presente en
el estanque, pues algunas horas antes estaba colgado
en su celda. Annie se da cuenta entonces de que el
fantasma de Buddy se manifestó en el lugar del crimen,
salvándole la vida.
¿Pueden los espíritus intervenir en el curso de nuestras
vidas?
Sí, sin duda alguna, en forma intuitiva,
onírica o por comunicación directa gracias a la mediumnidad.
Los espíritus telépatas nos rodean, se manifiestan
e interfieren en nuestras vidas sin que lo sepamos.
¿Pueden manifestarse los espíritus fantasmalmente
y en forma tangible? Sí, eso es posible y los pioneros
del espiritismo, especialmente con los trabajos de
Gustave Geley en materia de ectoplasmia, demostraron
esa realidad.
¿Pueden los espíritus hacerse tan reales que hablen y
rían con nosotros, se hagan lo suficientemente tangibles
y palpables como para golpear a un hombre,
subir a un auto y todo ello por un largo tiempo, tal
y como lo muestra esta película fantástica?
No hay
respuesta afirmativa. Pero, ¿por qué, dirán ustedes?
La razón es simple, al no existir más el cuerpo físico,
sólo subsisten el espíritu y su periespíritu convertidos
en etéreos y por tanto invisibles. Para actuar en forma
tangible y palpable, moverse, intercambiar con los
humanos y por una cierta duración, la fuerza psíquica,
espiritual y moral a ser desplegada por parte del espíritu
deberá ser extremadamente potente a fin de que
actúe a voluntad sobre su periespíritu y provoque tal
fenómeno. El caso más conocido es el de Jesús que se
manifestó de ese modo a sus apóstoles, durante tres
días después de su muerte. En el caso que nos ocupa,
reconozcamos que esta extrapolación de la realidad
espírita es necesariamente novelesca para que todo
esté bien y termine bien.
Es una fortuna comprobar que en estos últimos veinte
años, se han creado decenas de películas con las facultades
mediúmnicas o psíquicas de los seres humanos,
como soporte. Estas películas son cada vez más numerosas
y ponen en escena de manera inteligente, esmerada
y sutil, fenómenos que, desde siempre, forman
parte de lo maravilloso y del misterio de la fe. A estos
guionistas cuya inspiración merece de ser destacada, no
podemos sino felicitarlas por ello y alentarlos a continuar
en esa dirección.

domingo, 11 de noviembre de 2012









D O S S I E R
LO PARANORMAL Y EL CINE
por
CATHERINE GOUTTIÈRE
LE JOURNAL ESPIRITA N° 89 JUILLET 2012


Esta película fue realizada por
Alejandro Amenábar en 2001
con Nicole Kidman como actriz
principal.
El tema es el siguiente: estamos
en 1945 en la isla de Jersey.
Una madre y sus dos hijos,
Anne y Nicolas, habitan una
vasta mansión en medio de un
inmenso parque. El padre ha
partido a la guerra. La propiedad
está aislada y la vida es marcada
por el ritmo de las oraciones, pues la madre está
muy impregnada de religiosidad. Da a sus hijos una
educación muy estricta. La familia vive sola pues los
empleados han dejado la casa algunos días antes sin
avisar. Es entonces cuando vienen tres criados para
hacerse contratar, una mujer, un hombre mayor y una
joven muda. Ellos ya han trabajado en esta casa, hace
varios años, y quieren a ese lugar pues han pasado allí
los momentos más hermosos de su existencia.
Los niños, Anne y Nicolas, tienen una enfermedad: son
alérgicos a la luz del día. Por eso viven continuamente
en la penumbra, con todas las cortinas corridas. Todas
las habitaciones están cerradas con llave; ninguna
puerta puede ser abierta si la anterior no ha sido
cerrada.
La mayor de los dos niños, Anne, dice oír voces, especialmente
la de un niño que ella dice que se llama Victor.
Victor pide que abandonen la casa. Anne también dice
ver gente en la casa. Además, con frecuencia es castigada
pues su madre cree que miente. Para probarle
que tiene razón, Anne los ha dibujado. La casa parece
encantada pues se dejan oír ruidos de pasos, las
puertas cerradas con llave se encuentran abiertas, se
oye movimiento de muebles en el primer piso, el piano
se pone a tocar solo. Nos damos cuenta entonces de
que los fantasmas que frecuentan la casa son la familia
y los domésticos y que los supuestos fantasmas no son,
de hecho, sino un grupo de personas que ha venido
por algunos días a hacer sesiones de espiritismo para
entrar en contacto con ellos y
ayudarlos a ir hacia la luz y la
libertad.
El interés de esta película es
que nos hace entrar en el
aspecto psicológico del espíritu
confrontado a un shock, el
de su muerte que rechaza en lo
más profundo de su alma. Es el
caso de la madre, que mató a
sus dos hijos y luego se suicidó.
Como los tres vivían prácticamente
en autarquía, debido a la enfermedad de los
niños, van a continuar entonces su existencia, como
era antes de su muerte.
Recordemos lo que se dijo en el artículo relativo a la
película El sexto sentido: cuando no se ha entrado en
el túnel, surgen en el espíritu desencarnado imágenes
relativas a la vida física. Como el espíritu ve y oye, según
él, no está muerto. Es el caso de esta madre y sus dos
hijos. Como están acompañados por su periespíritu,
que ha registrado todos los datos correspondientes a
sus cuerpos físicos, tienen la ilusión de estar todavía
en sus cuerpos. Al principio de la película la madre se
despierta gritando, pues tiene la impresión de haber
tenido una pesadilla. Pero como vive y piensa, emite
de sus pensamientos esa imagen de la muerte. Esa es
la turbación, el espíritu siente que está vivo pero ya no
sabe si es vida espiritual o vida material.
Cuando se ha comprendido eso y se vuelve a ver la película,
se entiende por qué el ambiente mostrado por
las imágenes es tan pesado. A todo lo largo de la película,
la casa parece separada del mundo. La acción se
desarrolla en la casa o en el parque. La puerta cerrada
acentúa la pesadez de la atmósfera que reina. No hay
sol. La casa está envuelta por una niebla más o menos
espesa. No se oye canto de aves. La vida parece haberse
detenido en el exterior de la casa. No hay música y el
silencio aumenta la pesadez del ambiente. También
eso es turbación. El silencio. El espíritu en ese estado se
encierra en sí mismo y es impermeable a lo que pued
rodearle, vive totalmente lo que cree que es la realidad.
El final de la película nos muestra que estos espíritus,
ya sean la madre y sus dos hijos o los tres criados,
conscientes de que están muertos, pero rechazando la
ayuda de los humanos para franquear el túnel e ir hacia
la luz, se crearán una nueva turbación. Van a frecuentar
juntos esta casa que es su único punto de referencia, el
único lugar donde se sienten bien, tranquilos, y donde
podrán seguir aparentando que viven, como si todos
estos eventos no se hubieran producido.

¿Saldrán de la turbación?

Volverse consciente de su estado espiritual se debe a
varias cosas: a las oraciones que puedan hacerse por
esos espíritus; a la naturaleza misma de cada individuo,
a su propia reflexión que puede, como en la película,
ser muy reductora. La salida de la turbación se debe
igualmente al contacto, posible o imposible, con el
guía. Ciertos guías no pueden entrar en contacto con
sus protegidos porque están en ambientes vibratorios
totalmente distintos. Esos espíritus en turbación
también pueden ser ayudados por medio de sesiones
espíritas, como en la película por ejemplo, donde los
humanos, que somos ayudados en eso por un médium,
para el contacto, pueden hacerles comprender que
están muertos y que deben seguir su camino espiritual.
Estas realizaciones cinematográficas pueden llevarnos
a plantearnos la siguiente pregunta, ¿cómo pueden el
escritor y el guionista conocer y definir la turbación,
la mediumnidad o la vida en el más allá, tan fina y
sutilmente?
Ante eso, suponemos que el escritor ha podido haberse
documentado sobre el tema, tanto con la ayuda de
libros como con encuentros con personas que le han
dado testimonio de lo que conocían del más allá. Es
igualmente probable que ciertas obras sean manifestaciones
pensadas por el mundo invisible, manifestaciones
sutiles del más allá, inspiradoras, que influencian
entonces inconscientemente al escritor o al guionista
para guiar su consciente hacia el mensaje deseado.
Esta manifestación puede expresarse en estado de
vigilia: el escritor recibe el pensamiento del más allá y
lo transcribe en su escritura; dirá entonces que se siente
inspirado, que las ideas llegan rápidamente sin que
haya reflexionado previamente; o durante las desincorporaciones
nocturnas que permiten ir al encuentro de
espíritus que pueden insuflarle el mensaje a expresar
en el interior de su obra. Y por la mañana las ideas
permanecerán en su pensamiento.
El mundo de los espíritus sabe manifestarse de esa
manera; es la razón por la cual ustedes podrán descubrir
en numerosas novelas o películas, la filosofía espírita
en la trama de la historia narrada o filmada. Es una
forma de comunicación, entre otras, puestas a ¡disposición
de los espíritus.

sábado, 10 de noviembre de 2012






LO PARANORMAL Y EL CINE
por
I G O R  MA N O U C H I A N

LE JOURNAL SPIRITE N° 90 OCTOBRE 2012

A veces el cine ofrece la posibilidad de descubrir obras
que permiten hacer concordar la ficción con una
cierta realidad. Así, la novela original K-PAX, escrita por
Gene Brewer (autor norteamericano e investigador en
biología molecular, especialista en el ADN), su primer
libro, fue traducido en dieciséis países. Publicado en
1995 por ediciones del l’Archipel, esta ficción suscitó
críticas entusiastas. En 2001 fue adaptada al cine bajo
el título K-PAX, El hombre que viene de lejos. Es una
película germano-norteamericana de Iain Softley, con
Kevin Spacey y Jeff Bridges en los papeles principales.
Resumen:
La historia comienza con un hombre que dice llamarse
Prot (Kevin Spacey) y que apareció misteriosamente
en la Estación Central de Nueva York, en un rayo de
luz. Cuando pretende ser un extranjero de un planeta
llamado “K-PAX”, es llevado a un hospital psiquiátrico en
Nueva York. Entonces al Dr. Marco Powell, un psiquiatra
de Manhattan, (interpretado por Jeff Bridges), se le
encomienda la tarea de tratar y “curar” a Prot de sus
pretendidos delirios. Desde la primera sesión psiquiátrica,
el Dr. Powell comienza a descubrir las extrañas
capacidades e inmensos conocimientos de este hombre.
A medida que la historia se desarrolla, se vincula cada
vez más a Prot y empieza a creer en sus afirmaciones.
Prot también impresiona con sus conocimientos de ciencia y
astronomía a algunos de los más grandes astrofísicos.
Un día hace alarde de un comportamiento violento,
durante una visita en casa del Dr. Powell. Este último
decide entonces efectuar una regresión hipnótica sobre
su paciente para saber más sobre su pasado. Como Prot
ha anunciado que abandonaría la Tierra el 27 de julio,
el psiquiatra realiza una carrera contra el tiempo para
descubrir la verdadera identidad del enigmático Prot
antes de su partida. Este último promete igualmente que
se llevará consigo a uno de los pacientes y alienta entre
ellos una competencia de redacción a fin de determinar
su elección. Desdichadamente, el Dr. Powell sólo es capaz
de informarse acerca del hombre cuyo cuerpo ocupa
Prot. Éste habría sido testigo del asesinato de su propia
familia. En el marco de su regresión hipnótica, revela los
detalles de este doloroso acontecimiento que terminó en
carnicería. Entonces el Dr. Powell efectúa investigaciones
que lo llevan al caso de Robert Porter en Guadalupe,
Nuevo México. Este último habría vivido exactamente los
mismos eventos, en un lugar notablemente parecido al
que Prot describió en detalle. Al regresar al hospital, Powell
confronta a Prot con una foto de él mismo con el nombre
de “Robert Porter” impreso abajo. Prot no confirma ser
Porter y exige a Powell que “cuide de él” [Robert]. El 27
de julio, Powell corre a su habitación en el momento
anunciado y al principio cree que ha desaparecido.
Después de verificar, lo encuentra inconsciente
debajo de la cama. Al mismo tiempo, los pacientes del
establecimiento psiquiátrico se dan cuenta de que Bess,
sin duda la más silenciosa y menos egoísta de ellos, ha
desaparecido. Poco después, se ve a Powell ocupándose
de Porter que está ahora en un estado catatónico. La
película deja al espectador indeciso respecto a saber si
Prot es un hombre que ha sufrido una depresión nerviosa
a causa de su trágico pasado, o si verdaderamente ha
abandonado el cuerpo de su huésped humano y ha
regresado con Bess a su domicilio en el planeta K-PAX.
Esta historia plantea la cuestión de la relación que
existe entre el hombre y el universo, entre la vida
terrenal y su relación con los mundos intergalácticos.
En este relato, se hace alusión a un mundo mucho más
evolucionado que la humanidad donde los habitantes
viven en paz, en armonía con los elementos de la
naturaleza. Cada ser de este planeta respeta al otro sin
que haya servicio policial o militar. La célula familiar no
existe, cada uno es responsable de los niños en una suerte
de dispersión parental. El conocimiento y el saber son
generalizados al conjunto de los habitantes. En la historia
de K-PAX, el personaje muestra conocimientos sobre
astronomía y sobre cálculos matemáticos. Comprende a
los animales especialmente cuando se dirige a un perro
(el del psiquiatra) y que, en una suerte de relación verbal y
telepática, decodifica el lenguaje del animal. Este hombre
nunca muestra agresividad ni arrogancia. Es como un
ser en misión que no viene para salvar el mundo, sino
simplemente para ayudar a un hombre que ha sufrido
un profundo shock después de haber comprobado
el asesinato de toda su familia. El rol del psiquiatra es
comprender la naturaleza de este individuo que pretende
ser un extraterrestre encarnado provisionalmente en el
cuerpo del hombre que sufre. Así, para probar lo que
afirma, declara que al momento de su partida, se llevará
con él uno de los residentes del instituto psiquiátrico.
Una vez más, el personaje es atractivo y preocupado por
ayudar a los que sufren. Demuestra igualmente que, en
su planeta, ningún animal está dedicado a ser consumido,
todas las personas se alimentan exclusivamente de frutas.
Además del aspecto un tanto caricaturesco en que asume
a los enfermos mentales, esta película plantea la cuestión
del seudo delirio de ciertos pacientes y de una verdad
intrínseca a la naturaleza espiritual del ser humano. ¿En
qué momento pueden definirse los límites de lo que se
desprende de la locura? Y los medios utilizados en materia
de cuidados a menudo son contraproducentes creando
un confinamiento químico y paralizando al enfermo para
reducir los riesgos de interacción nefasta con el resto de
la sociedad. Destaca sin embargo en esta película, y en
esta historia, un mensaje de esperanza en cuanto a una
hermandad que sobrepasa las fronteras de los sistemas
planetarios. La cuestión de Dios es sugerida como una
fuerza que mantiene en pie todo este conjunto universal.
La paz y el amor son planteados claramente como
indispensables para el mantenimiento de la vida.
Un libro para leer, pues, el de Gene Brewer, y esta película
para ver, que se ciñe muy de cerca a la trama de la novela.
Una historia que provoca una profunda reflexión sobre la
existencia de otros mundos y la posibilidad de una vida
fuera de los conocimientos humanos sobre el universo.
Prot, originario de el planeta K Pax (Kevin Spacey)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

LA MISIÓN DE ABRAHAM LINCOLN



LA MISIÓN DE ABRAHAM LINCOLN
POR ©GIUSEPPE ISGRÓ C.
Abraham Lincoln es un personaje extraordinario. Su vida, por ser un modelo de virtudes, es un ejemplo a emular para cualquier líder que anhele realizar una labor trascendental.
Emergió desde los niveles más rudimentarios, siendo, aún a los dieciocho años, un leñador, en cuyo oficio  se ganaba el sustento.
Lincoln, era un lector asiduo. Leía cualquier escrito que llegaba a sus manos. Muy pronto se aficionó a las fabulas de Esopo, a los libros de historia y a las biografías de grandes personajes, y con el tiempo, a los textos de Derecho, con cuyo estudio se graduó, oportunamente, de abogado.

Desde muy joven le impresionó el estado de esclavitud en que vivían algunos seres humanos. Sentía, interiormente, el anhelo de hacer algo al respecto. Se forjó el propósito de que algún día lograría ponerle fin a esa inhumana condición social.
Con el tiempo, el “honrado Abraham”, de incomparable rectitud moral, llegaría a ser Presidente de los Estados Unidos, y además, uno de los más admirables.
En septiembre de 1862, Abraham Lincoln emitió la Proclamación de la emancipación de los esclavos, calificado como el hecho más sublime del siglo XIX, en aquel país, en el cual expresaba: -“..que sean del estado que fueren, serán a partir de ahora y para siempre libres”-.
En su diario se encontró una nota que decía: -“Le prometí a Dios que lo lograría”.

Arthur Conan Doyle, el famoso autor de Sherlock Holmes, en su excelente Historia del Espiritismo, relata un episodio cuya lectura emociona. Permite observar como la intervención del mundo espiritual ejerce enorme influencia en el progreso  de la humanidad.
Empezando el invierno de 1862, la señora Maynard visitó Washington. Su nombre de soltera era Nattie Colburn. Ella era sensitiva, y poseedora de la facultad parlante, en estado de éxtasis. Recordemos que el movimiento Espírita se inicia en Hydesville, con las hnas. Fox, en 1848, y que rápidamente acaparó la atención mundial.  

La sra. Lincoln, esposa del presidente, que se interesaba por la Doctrina Espirita, invitó a la señora Maynard para realizar una sesión, cuyos resultados le impresionaron de tal manera que le volvió a invitar para el día siguiente, en cuya sesión estaría su esposo y un grupo de cooperadores íntimos. El presidente Lincoln recibió con mucha amabilidad a la joven sensitiva.
Una vez que entró en estado de éxtasis la sra. Maynard, el Espíritu comunicante conversó durante un poco más de una hora con el presidente Lincoln.
En la biografía sobre Abraham Lincoln, que posteriormente escribiera la sra. Maynard, relata lo siguiente: -“El presidente recibió por mi conducto un mensaje con el encargo solemne de no renunciar a su propósito de dar aquel decreto, sin aplazar su aplicación con fuerza de ley más allá del nuevo año, porque esa sería la obra culminante de su mandato presidencial y de toda su vida”.
También se le sugirió: -“..que resistiese las sugestiones en contra y se mantuviese firme en sus convicciones, realizando sin temor la misión que le había confiado la Providencia”.

Todos los asistentes al acto manifestaron que la joven se había transfigurado y que “la majestad de sus declaraciones, el vigor y la fuerza de su lenguaje, y la importancia del mensaje que transmitía, daba la impresión de que en su lugar hubiese una potente personalidad espiritual masculina de la que emanaban esas órdenes casi divinas”.
A la pregunta de uno de los presentes, el presidente Lincoln reconoció que sí les habían hecho presiones para no promulgar aquel decreto y que “solo reprimiendo sus nervios había podido soportarlas”.
Luego, el presidente Lincoln, volviéndose a la joven sensitiva, le dijo: -“Hijita, posee usted un don muy singular, que no hay duda procede de Dios. Gracias por haber venido aquí esta noche; lo ocurrido es más importante de lo que ninguno de estos señores puede comprender. Ahora debo dejarles a todos, pero tal vez volvamos a vernos de nuevo”.
De la fecha del citado decreto de emancipación, se desprende que el presidente Lincoln procedió de inmediato a su promulgación. De igual manera, por el relato se evidencia de que él participó en una sesión adicional con la sra. Maynard, por cuya inspiración llevó a cabo un acto vinculado con el ejército del Norte, que aportó sosiego a sus integrantes.
 Adelante.

lunes, 5 de noviembre de 2012



DECLARACIÓN FINAL DEL XXI CONGRESO ESPÍRITA
PANAMERICANO
CARTA DE SANTOS

Los participantes del XXI Congreso Espírita Panamericano de
CEPA, que tuvo como tema central Perspectivas Contemporáneas
de la Teoría Espírita de la Reencarnación, realizado en la ciudad de
Santos, San Pablo, Brasil, del 5 al 9 de Setiembre de 2012, emiten la
presente Declaración, a partir de propuestas, ideas y conceptos
expuestos y debatidos en el referido evento:
1. Las estadísticas demuestran que la creencia en la reencarnación
o su aceptación como hipótesis científico-filosófica gana
expansión en todos los continentes, independientemente de las
tradiciones culturales y religiosas de sus respectivos pueblos y
naciones.
2. Episodios cada vez más frecuentes de recuerdos espontáneos de
probables vidas pasadas, especialmente en niños, así como el
uso de la hipnosis regresiva y experiencias mediúmnicas que
acceden a presuntas vidas anteriores de la actual existencia
física, ofrecen hoy un rico manantial de estudios aptos para
fortalecer fácticamente la teoría reencarnacionista.
3. La aceptación de la hipótesis palingenésica, especialmente a
partir de la perspectiva racional y filosófica, apoyada en
indicios y/o evidencias que se verifican en el campo de la
ciencia experimental, vienen al encuentro de las propuestas
fundamentales del Espiritismo, enunciadas en las obras básicas
de Allan Kardec y en obras complementarias de filósofos,
científicos, estudiosos, escritores y pensadores que, después de
él, vienen desarrollando una teoría espírita con una perspectiva
progresista, laica y libre-pensadora.
4. Como resultado de esta seria y fecunda labor, es posible, en el
presente estadio cultural de la humanidad, presentar la teoría
reencarnacionista espírita como un nuevo paradigma filosófico
y científico que merece la valoración, el estudio, la
profundización de la investigación y la aplicación práctica en
todas las áreas del conocimiento y del hacer humano.
5. Para que la teoría espírita de la reencarnación pueda,
efectivamente, ser asimilada como un nuevo paradigma
filosófico y científico, entretanto, será necesario ofrecerlo a la
cultura humana, no como un dogma religioso, sino como un
conocimiento capaz de dotar al individuo y a la sociedad de
responsabilidad personal y colectiva sobre el progreso
individual y social.
6. Resáltese que, a partir de la visión genuinamente espírita, la
rencarnación no es un fin en sí misma. Al contrario, es un
medio idóneo, necesario, insustituible, incluido en un proceso
multifacético, dinámico, ya que es parte integrante de los
mecanismos de la evolución, principio científico consagrado
por la modernidad;
7. A la luz de la filosofía espírita, la rencarnación puede ser vista
como un poderoso instrumento de búsqueda de la justicia
social, reduciendo, progresivamente, las desigualdades y las
injusticias sociales. Éstas, jamás deben ser interpretadas como
consecuencias de una presunta voluntad divina, sino como
resultado del orgullo, del egoísmo y del menosprecio de las
leyes naturales, a partir de las cuales, se estructura la propuesta
ética espírita.
8. A diferencia de antiguas creencias, como la metempsicosis, o
de algunas concepciones todavía vigentes en doctrinas
reencarnacionistas que se dicen inspiradas en el cristianismo,
en el hinduismo o en otras concepciones religiosas del mundo
actual, la palingenesia espírita defiende que el espíritu
reencarna para progresar y no para pagar culpas. Por esto, la
visión reencarnacionista espírita es esencialmente pedagógica,
ejerciendo un importante rol en la progresiva educación del
espíritu inmortal.
9. Plenamente identificados con las propuestas contemporáneas
de preservación de los recursos naturales indispensables para la
vida saludable presente y futura, los espíritas deben promover
constantes esfuerzos en pro de una teoría espírita
reencarnacionista sustentable, capaz de contribuir a la
concientización de la Humanidad en el sentido de evitar el
consumismo excesivo y la falsa prosperidad.
10. La visión palingenésica espírita, en fin, libera al espíritu
del dogmatismo religioso y de cualquier postura sectárea.
Construidas a partir de las propuestas contenidas en la obra de
Allan Kardec y de sus interlocutores espirituales, y
permanentemente perfeccionable por la contribución
progresista y libre-pensadora que resulta del intercambio entre
la Humanidad encarnada y desencarnada, es , al entender de los
espíritas aquí reunidos, eficiente instrumento de
autoconocimiento, de educación y de progreso ético individual
y colectivo. Identificada con las leyes naturales, especialmente
con los valores de Justicia, Amor y Caridad, que la sintetiza, la
rencarnación, tal como fue sistematizada en la teoría espírita,
contiene, de esta forma, elementos de convicción científica,
filosófica y ética de carácter universal. Gracias a su visión
reencarnacionista, basada en la evolución y el progreso, puede
el espiritismo ofrecer a la humanidad, en este momento
histórico, un nuevo paradigma capaz de acercar culturas y
hermanar pueblos, en favor del Progreso, la Paz y la
Fraternidad.
Santos, São Paulo, Brasil, 9 de Setembro de 2012

domingo, 4 de noviembre de 2012


Como a doutrina de Kardec ganhou o Brasil

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VALDO CRUZ
EM SÃO PAULO
Uma das religiões mais populares do Brasil surgiu da curiosidade científica do francês Hippolyte Léon Denizard Rivail, no século 19, quando a fé cega na Igreja Católica vinha sendo questionada pelo racionalismo. Em sua busca pela verdade a partir de fenômenos mediúnicos, Rivail (1804-69) lançou as bases do espiritismo --misto de filosofia, ciência e religião cujos princípios ele formulou nos cinco livros publicados por Alan Kardec.
Mais do que um "nom de plume", esse foi o nome do intelectual francês numa de suas vidas passadas, conforme lhe revelaram espíritos que o auxiliaram na tarefa.

Karime Xavier/Folhapress
O sociólogo Reginaldo Prandi, autor de "Os Mortos e os Vivos"
O sociólogo Reginaldo Prandi, autor de "Os Mortos e os Vivos"
Poucas religiões têm relação tão forte com os livros e a leitura, mas ainda não havia no país uma introdução ao universo espírita escrita e voltada para leigos. Foi o que fez o sociólogo paulista Reginaldo Prandi em "Os Mortos e os Vivos" [Três Estrelas, 116 págs., R$ 25], no qual descreve a história e os princípios da doutrina fundada por Kardec e sua difusão no Brasil.
Para o autor, o espiritismo ganha força por aqui porque o Brasil é uma civilização com "contato com o transe", sobretudo nas religiões afro e indígenas. Prandi ressalta ainda que havia uma intelectualidade que queria se "libertar da dominação católica".
Hoje, de acordo com o Censo de 2010, 2% dos brasileiros, ou 4 milhões de pessoas, se declaram espíritas --crescimento de 35% em relação a 2000. Entre os que ganham mais de cinco salários mínimos, os espíritas são 20%.
O professor sênior da USP classifica o espiritismo de religião "discreta", avessa à "propaganda". Ateu, Prandi é um estudioso das religiões brasileiras, sobretudo as de origem africana. "Os Mortos e os Vivos", no entanto, marca o retorno a um tema que pesquisou no Cebrap (Centro Brasileiro de Análise e Planejamento), quando ainda se formava em ciências sociais, na virada dos anos 1970.
Nesta entrevista, concedida em sua casa, no bairro paulistano de Vila Mariana, às vésperas do feriado de Finados, ele comenta temas do livro e a morte recente de Flávio Pierucci, parceiro de pesquisas cujos escritos inéditos Prandi organiza para publicação.
Na segunda parte da conversa, mais pessoal, disponível em folha.com/ilustrissima, o sociólogo rememora sua formação e os debates em torno da criação do Datafolha, que ajudou a desenvolver.
"Meu Deus do céu, sou mais ateu do que pensava", disse Prandi, ao relembrar o infarto que sofreu em 2007, experiência que reforçou seu ateísmo. Ele também recordou seus primeiros contatos com o espiritismo, aos dez anos, quando assistia a sessões espíritas na casa do avô, em Potirendaba (SP), tendo presenciado cenas de "materialização".
"Era uma coisa bonita", contou. "De repente um corpo começava a se formar. Começava a sair um filete de luz do ouvido, do nariz, às vezes da palma da mão."
*
Folha -- Depois de anos se dedicando às religiões afro-brasileiras, por que se voltou agora ao espiritismo?
Reginaldo Prandi -- Já fiz um monte de coisa, sobre candomblé, umbanda, catolicismo, literatura infantil sobre mitologia, mas nunca tinha escrito sobre a primeira religião que estudei, o espiritismo. Sempre houve referência, mas nada específico. Tive de fazer pesquisa para me atualizar. Mas tenho uma orientanda, Célia Ribas, que trabalha com espiritismo, o que me colocou em contato com a bibliografia mais recente. É uma religião muito pouco estudada.
O livro é uma espécie de reparação de uma dívida que eu tinha para com a minha formação, com o objeto de pesquisa que me abriu as portas da pesquisa em sociologia, no Cebrap (Centro Brasileiro de Análise e Planejamento), na virada dos anos 1960 para o 70. Mas nunca tinha escrito um livro sobre o tema. Só coisas pequenas, mas não um livro meu, para marcar no currículo. Por isso, topei o convite feito pelo Alcino [Leite Neto, editor da Três Estrelas] e fiz.
Quem ler o seu livro vai ter mais propensão a conhecer de perto o espiritismo ou a se afastar dele?
Não é um livro nem de defesa nem de acusação, é um livro objetivo. Essa é a prática de um sociólogo, naturalmente. Se o espírita lê, vai ter uma certa identificação com o livro. Mas quem não for espírita e o ler, também vai ter uma posição de concordar com o livro. Ele não assume nenhuma posição.
No primeiro capítulo, procuro mostrar rapidamente que a questão da religião é algo muito pessoal, dos seguidores, a respeito da alma, da reencarnação. Ser de determinada religião é escolher entre essas diferentes posições.
Fica claro, no primeiro capítulo, que o tratamento dos mortos é diferenciado, tem religião que deixa o morto descansar, tem religião que dá trabalhos para os mortos fazerem. No segundo capítulo, que é uma história preliminar ao surgimento de [Alan] Kardec, mostro o fenômeno das irmãs Fox [célebre caso de mediunidade nos EUA, em 1848]. Depois elas renegam o espiritismo, mas eu mostro que, antes de morrer, vão admitir aquilo.
Arthur Conan Doyle relatou o caso das irmãs Fox. Como foi a atuação do criador de Sherlock Holmes como divulgador do espiritualismo?
Todos os trechos citados são dele, é do livro dele. Isso foi feito de propósito. Pego o Conan Doyle porque a gente sabe que ele inventava histórias maravilhosas. Mas pego uma história verdadeira, importante, todo espírita sabe das irmãs Fox. Até hoje, quem não é espírita faz essas brincadeiras de comunicação com os espíritos, por copos, mesas. Com Conan Doyle, quero mostrar que, na verdade, isso era mais uma atividade cultural do que propriamente religiosa.
O espiritismo era uma moda, praticada pelas mais diversas pessoas, católicos, evangélicos, gente que não tinha religião. Aí veio o Kardec, numa terceira etapa. Além de acreditar na comunicação dos espíritos, que é a noção básica do espiritualismo, ele acredita na reencarnação. O espiritismo muda, a reencarnação passa a ser parte necessária da doutrina, coisa que não existe no espiritualismo anterior. Mas mantém a ideia que não é necessariamente uma religião, mas pode ser estudado por meio de práticas objetivas da ciência.
Trata-se de uma fé raciocinada?
Sim, porque tem muito do racionalismo da época. Nasceu de uma época em que a questão do dogma, da fé cega, isso tudo estava sendo questionado. Kardec apostou na ideia de que a verdade viria por meio da investigação, de que a ciência moderna --que ele não abandonava, era um pedagogo, um acadêmico-- tinha um problema: havia deixado de lado alguns objetos com os quais não tinha instrumentos para trabalhar.
Um deles estava ligado ao espírito, à reencarnação. Ele dizia ser necessário reconstruir a ciência de tal modo que houvesse uma nova ciência, que incorporasse o espírito dentro dos estudos objetivos, o que inclui toda a parte material e a não material do mundo. Tanto é que ele vai dizer que não existe separação de matéria e espírito.
Muito antes de surgir a ideia contemporânea de Nova Era, "new age", de mundo holístico, já havia essa visão do Kardec de que o mundo material não se separa do espírito. O mundo dos vivos não se separa do mundo dos mortos. São etapas de um mesmo caminho. Na verdade, é apenas um processo de refinamento espiritual, que intermediava: você tem esta vida na terra, que na verdade é apenas um passo de uma longa caminhada.
Só que ele não queria ser visto como religião, dizia que isso tinha de ser visto, investigado, aprofundado. Agora, é claro que ele dizia que a religião tem seus dogmas. O primeiro é que há vários mundos. Isso não está em questão para ele. Há uma transmigração da alma por esses mundos todos. A partir daí ele trata de investigar.
Por que o espiritismo encontrou terreno tão fértil no Brasil?
A gente não sabe direito, não é possível saber ao certo, mas temos algumas ideias. Ele vem para o Brasil, civilização que já tem muito contato com o transe. O Brasil tem a religião majoritária, dominante, que é o catolicismo, europeu, branco, mas também tem uma grande contribuição na formação da cultura nacional das religiões africanas, das noções de transe, de incorporação, de reencarnação.
Quando o espiritismo se constitui, no Rio de Janeiro e na Bahia, você já tem ali todas as religiões afro-brasileiras funcionando a todo vapor e toda a tradição indígena, dos pajés, da pajelança, do xamanismo, a ideia de que os espíritos ajudam. De um lado você tem isso. De outro, tem uma intelectualidade que quer se libertar da dominação católica.
Deseja continuar religiosa, mas sem se prender a dogmas?
Não diria nem a dogmas, sobretudo à autoridade do padre, do bispo, da paróquia, porque ela não domina só o mundo da religião, mas também o político.
Vem daí a adoção do espiritismo pela classe média?
Sem dúvida, até hoje isso é absolutamente correto, os dados mostram isso. Embora o kardecismo tenha se transformado numa religião, ele não perde aquela ideia de que você tem de estudar, tem de pesquisar, ler. Ninguém lê mais que o espírita. Você não se transforma num espírita praticante indo só às sessões, você tem de ler, tem de ter toda uma formação letrada, que é praticamente parte do perfil do bom espírita, do praticante. Você tem de ser primeiro alfabetizado, ter acesso a esse bem que, no Brasil, é um bem de pouco acesso, que é o livro. Você tem de ter gosto pela leitura. São coisas de classe média. Pode ter também aquele que é só cliente, e não praticante, vai lá para curar algo.
A morte de Flávio Pierucci, neste ano, provocou em você algum sentimento religioso?
O Flávio sempre foi um parceiro importante, fizemos muitas coisas juntos, política universitária. Vou pegar o que ele escreveu, o que estava inédito, e começar a organizar para publicar.
Fiquei trabalhando o dia inteiro com o Ricardo Mariano, especialista em evangélicos que era o principal discípulo do Flávio em termos de teoria. Já estávamos pensando em organizar, pegar uma parte do material do Flávio e fazer um livro sobre um assunto a respeito do qual não havia nenhum livro publicado, mas artigos em revistas. Vamos organizar isso.
Quando meu grande professor, o Cândido Procópio, morreu, a preocupação também foi pegar a parte inédita do trabalho dele, organizar e publicar. Ou seja, um pouca dessa ideia de que a posteridade se firma na obra em vida. Jamais pensei no Flávio em termos de espírito, nem pensei no Procópio em termos de espírito, nem em outros colegas meus que faleceram.
Você enxerga a posteridade dele na obra que ele fez em vida?
Sim, tanto que na primeira semana da morte dele nós já conseguimos publicar um pequeno trecho dele na "Ilustríssima". Estou preparando um texto sobre ele.
Leia segunda parte da entrevista com Reginaldo Prandi

sábado, 3 de noviembre de 2012


D O S S I E R
LO PARANORMAL Y EL CINE
por
J O C E LY N E C H A R L ES

LE JOURNAL SPIRITE N° 90 OCTOBRE 2012

Más Allá es una película
de dos horas, realizada
por Clint Eastwood, exhibida
en Francia en enero
de 2011. Esta película
coral cuenta la historia de tres personajes, George,
Marie y Marcus, enfrentados cada uno a su manera a
la muerte y a las interrogantes que ella despierta. En
busca de respuestas, sus caminos se cruzarán. Son
guiados por la misma necesidad de saber. Lo que creen
o quieren percibir del más allá cambiará sus vidas para
siempre.
George y la clarividencia

En San Francisco, George Lonegan, interpretado por
Matt Damon, ha visto su vida radicalmente trastornada,
debido a su capacidad para entrar en relación
con los muertos. Esta posibilidad se le reveló luego
de una grave operación quirúrgica cuando era niño.
Desde entonces vive eso como una maldición más bien
que como un regalo, pues esta facultad lo perturba
y compromete su vida profesional y amorosa. Le es
difícil trabar una relación con alguien. Se siente hostigado
y no desea responder más a las preguntas de la
gente que le consulta para tener un contacto con sus
seres queridos fallecidos. Trata de olvidar esa sensibilidad
dedicándose a cursos de cocina italiana y a su
actividad de almacenista en
una fábrica. Por pedido apremiante
de su hermano, que
trata de hacerle retomar esa
actividad lucrativa, acepta
recibir a un hombre, cuya esposa murió. Le sostiene las
manos algunos segundos, luego ve que su mujer está
muerta y le refiere sus palabras, así como un elemento
que sólo el viudo conoce y puede interpretar.
Visión espírita

En estado de clarividencia, el espíritu del clarividente,
envuelto en su periespíritu, sale ligeramente de su
cuerpo y percibe las ondas emitidas por los espíritus
encarnados o desencarnados. En algunos instantes el
clarividente recibe imágenes, impresiones, sensaciones.
Debe entonces restituirlas objetivamente. Existe la clarividencia
simple, que se realiza entre dos seres encarnados,
por telepatía; y la clarividencia mediúmnica, que
es un contacto con un espíritu desencarnado. Se trata
entonces de una mediumnidad que permite percibir a
los espíritus en su más allá y transmitir sus mensajes.
George percibe los eventos de la vida de la gente sosteniéndole
brevemente las manos. Las manos le sirven de
soporte. Existen otros soportes (cartas, bolas de cristal,
poso de café…) y permiten a su vez la toma de contacto
y la disposición en estado de clarividencia. Entonces le
llegan al vidente, clichés e informaciones. Puede percibir
elementos del pasado, del presente, relativos a la psicología
del individuo, incluso hasta de su futuro próximo.
Se trata de clarividencia simple. George posee también
la clarividencia espontánea, donde se producen flashes
naturalmente durante un encuentro. Por otra parte,
esto es lo que le trae más problemas especialmente
cuando está frente a alguien o abraza a una amiga.
Pero la sensibilidad de George no se detiene allí: tiene
también la capacidad de comunicarse con los muertos.
Le llegan informaciones de personas fallecidas y él se
encarga de repetirlas.
La historia de George pone el acento en el hecho de
que su clarividencia no es una facultad evidente a ser
administrada cotidianamente y que puede ser fuente
de perturbaciones. En la película, la clarividencia es
de una operación quirúrgica que le permite a George
conectarse con el prójimo, posibilidad que no deseaba.
En una forma más general, con frecuencia esta facultad
es decidida por el espíritu de la persona antes de su
reencarnación, y puede ser igualmente el resultado de
una misión ya ejercida en otras vidas.
Marie y la Experiencia de Muerte Inminente

Marie Lelay, interpretada por Cécile de France, es una
periodista francesa ambiciosa, que trabaja en France
Télévision. En diciembre de 2004 está de vacaciones en
Tailandia con su compañero Didier (Thierry Neuvic).
Marie salió para adquirir regalos, y está en medio de una
calle cuando llega el tsunami. La ola gigante la sumerge.
Golpeada, pierde el conocimiento y deriva entre dos
aguas, entre la vida y la muerte. Percibe entonces
siluetas de filigrana dentro de una luz blanca. Marie sale
de allí, es salvada pero a partir de ese momento todo
cambia para ella. De vuelta en París, le cuesta trabajo
retomar de nuevo su profesión y su vida, pues tiene
muchas interrogantes después de haber tenido esas
visiones en el agua. Está trastornada, obsesionada por
esa experiencia que no comprende. No logra encontrar
las palabras para contar lo que ha vivido, se siente
incomprendida, tropieza con la incredulidad de su
compañero. Ya no percibe la vida como antes. Busca
explicaciones y acaba por encontrar en Suiza al doctor
Rousseau, interpretado por Marthe Keller, quien le
explica que ha vivido la experiencia de la muerte. Se da
cuenta de que no es la única, que existen numerosos
testimonios y experimenta entonces un gran consuelo.
Decide abandonar a su amigo y su trabajo, para continuar
sus investigaciones, luego escribe un libro para
compartir esta experiencia.
Visión espírita

Marie ha vivido una Experiencia de Muerte Inminente
(EMI), traducción en castellano de la NDE (Near Death
Experience). Esta experiencia consecutiva a un choque
violento en el plano físico (accidente, anestesia, coma,
muerte clínica…) es vivida por personas cuyo espíritu
se encuentra en cierta forma propulsado brutalmente
fuera del cuerpo y penetra entonces en otra dimensión.
Lo que caracteriza esta experiencia, es que es vivida
conscientemente. Es la incursión de un humano encarnado
en el mundo del más allá. Los testimonios coinciden
en los puntos siguientes:
- Existencia de un túnel
- Entrada en la luz
- Encuentros con los seres de luz
- Balance de la vida terrenal
- Regreso al cuerpo físico
- Repercusión sobre la conducta de la vida, transformación
moral
- Nuevas perspectivas sobre la vida y la muerte
- Dificultad del testimonio, incomprensión del entorno.
La película muestra las consecuencias de la EMI en
la vida de Marie, y los cambios que provoca en sus
reflexiones y su comportamiento. Ella, estrella de la
pequeña pantalla, ahora se desinteresa de su trabajo.
Reconsidera sus valores y sus prioridades. Es incomprendida
por su entorno materialista y debe buscar
respuestas en otra parte. Quiere compartir el fruto de
George (Matt Damon) face à Marcus
La vision de Marie durant son EMI
Marie (Cécile de France) essayant d'échapper au tsunami
sus investigaciones, en una conducta altruista, escribiendo
un libro. Para Marie ya nada será como antes.
Marcus y la comunicación
con un ser querido fallecido


En Londres, Marcus y Jason (Frankie y George McLaren)
son gemelos adolescentes librados a su suerte, debido a
la toxicomanía de su madre. Queriendo escapar de una
banda de granujas, Jason muere de repente, atropellado
en la calle por una furgoneta, cuando iba a buscar
medicinas para su madre, en lugar de su hermano.
Marcus, desesperado, se siente solo en el mundo, no
puede aceptar la muerte de su gemelo, la persona más
cercana a él, su doble. Su obsesión es de volver a entrar
en contacto con su hermano. Irá entonces de médium
en médium, se encuentra con charlatanes que aprovechan
su angustia, pero él no es ingenuo y sabe reconocer
a los impostores. Yendo a una cita en casa de un
médium, roza la muerte durante el atentado del metro
londinense en julio de 2005. Su gorra, que de hecho es
la de Jason, vuela y le permite escapar de la muerte,
pues al querer recuperarla pierde el tren.
Descubre el site Internet de George, cuando éste era
vidente profesional. Su familia de acogida lo lleva a la
feria del libro en Londres. Es en este lugar donde se
cruzarán los tres protagonistas de la película. Marie
presenta su libro El más allá, la conspiración del silencio
y se lo dedica a George, que vino a escuchar una
conferencia sobre Dickens, su autor favorito. Marcus
pasa y reconoce a George. Le pide que lo reciba para
una sesión. Al principio George se niega y termina por
aceptar. George entra en contacto con Jason, su gemelo
trágicamente desaparecido. Entonces vemos a Marcus
llorar por primera vez.
Visión espírita

- Se encuentra el tema de la mediumnidad con Marcus
que busca un médium para comunicarse con su gemelo
desaparecido. La película denuncia a los falsos médiums
que utilizan la angustia de la gente para ganar dinero.
- Los espíritus velan por nosotros. Jason ha protegido a
Marcus, le dice a través de George, que fue él quien hizo
volar su gorra en el metro, gorra que le pertenecía. Los
espíritus de los desencarnados tienen la voluntad de
dirigirse a sus parientes cuando pueden. Cuando se nos
da la oportunidad de recibir noticias de personas fallecidas,
padres o amigos, desaparece la frontera aparente
que nos separa y se transmite un mensaje de amor.
Por intermedio de George, Jason le dice a su hermano
gemelo que no está solo, que él está allí, “una sola célula
por siempre”. Nosotros, los espíritas, conocemos esta
hermosa verdad, que dos seres que se aman siempre
se encuentran en la eternidad del más allá y de las vidas
sucesivas.
La película Más Allá presenta experiencias extraordinarias
en las fronteras de la muerte. No tiene como objetivo
aportar respuestas definitivas. Prefiere hacernos
compartir la intimidad, las incidencias y las dudas de los
tres personajes, sin tomar partido, presentando siempre
el misterio de estas experiencias extraordinarias en las
fronteras de la muerte. Como espíritas, sabemos que la
clarividencia, la mediumnidad, las EMI y la comunicación
con los muertos, son realidades y en lugar de desacreditarlas,
esta película es una invitación a los espectadores
para que traten de saber más sobre ellas.
Comentarios

“No recordaba haber leído nunca un guión como este,
que plantea cuestiones tan fundamentales” declaró Clint
Eastwood.
Peter Morgan (La Reina, El Último Rey de Escocia…)
escribió el guión de Más Allá poco tiempo después de
haber perdido a un amigo querido como consecuencia
de un accidente: “Murió tan repentinamente. Tan violentamente.
Eso no tenía ningún sentido… Como todos
nuestros amigos yo me preguntaba: «¿A dónde ha ido?»
Quise escribir una historia que gire alrededor de algunas
de estas interrogantes e invitar al espectador a una
búsqueda. Durante la escritura, no me había dado cuenta
de que estaba creando tres personajes profundamente
solitarios, destinados a complementarse mutuamente.
Ese era un enfoque muy poco habitual para mí. Normalmente,
mis guiones se inspiran en la realidad y se apoyan
en minuciosas investigaciones. Este, totalmente instintivo
y muy emocional, no estaba en absoluto planificado y
escapaba a toda clase de esquemas. La experiencia ha
sido muy emocionante.”
Robert Lorenz, el productor declara: “En esta película,
la muerte toca a los tres personajes de manera muy poco
habitual. Pero, de una forma u otra, podemos entrar en
resonancia con las emociones esenciales de la historia
—amor, pérdida, soledad y conexión— pues las sentimos
todas”.
Cécile De Francia dice, respecto a la gente que ha
vivido una EMI: “Es solamente cuando uno se interesa y
les pregunta: «Pero entonces, ¿qué viste? ¿Qué sentiste?
Cuéntame», que se sienten en confianza. Se dicen: «Ella
no me va a tomar por loca, entonces me atrevo a hablar».
Lo sorprendente es que ya no hablan de ello como algo
extraordinario. Está integrado a ellos. He encontrado tres
o cuatro que me contaron experiencias en el umbral de la
muerte. Cuanto más se habla de ello, más cuenta se da
uno de que hay quien lo ha vivido…”

jueves, 1 de noviembre de 2012







 


 LE JOURNAL ESPIRITA N° 89 JUILLET 2012
por
N I C O L E L AV O I N E
HISTORIA ESPIRITA
UNA EXTRAÑA EPIDEMIA:
LOS ENDEMONIADOS DE MORZINE


La historia
En marzo de 1857, Morzine, una pequeña aldea aislada
de Alta-Saboya, entonces italiana, es teatro de fenómenos
muy extraños. Una niña de 10 años, llamada
Péronne, es víctima de crisis convulsivas. En un primer
momento, sus padres piensan que esas crisis se deben
al hecho de que su hija quedó muy impresionada
cuando, yendo a la escuela, asistió al salvamento de
una chiquilla que estuvo a punto de ahogarse en un
río. Fue algunas horas después cuando tuvo su primera
crisis, luego tres días más tarde, durante la misa y en
los días siguientes las crisis se multiplicaron. Péronne
fue así la primera víctima de lo que se denominaría “la
epidemia de Morzine o el mal de Morzine”.
En mayo, con una compañera, Péronne se va a guardar
las cabras. Sufre una nueva crisis, pero súbitamente su
pequeña compañera también es afectada por el mal.
No tienen ningún recuerdo de lo que ha pasado. Estas
crisis se van a repetir hasta seis veces al día. Entonces,
cuando el mal las invadía, parecían imitar la recepción
de una carta y parecían estar felices, o sea, trastornadas
por ese correo imaginario. Cuando volvían en sí,
decían haber recibido una carta de la Virgen. Habían
ido a visitar el paraíso, luego el infierno.
La epidemia se extiende
Otros niños fueron afectados. Las crisis se modificaron,
se volvieron más violentas. Los niños, antes
generalmente buenos, se vuelven violentos, vociferan,
insultan a las personas presentes, golpean, lanzan
objetos, se arrojan al suelo, se golpean el vientre.
Parecen sufrir un desdoblamiento de personalidad.
Entonces se comienza a llamarlos “los endemoniados”.
En julio, se cuenta una veintena de niños afectados y
las manifestaciones de estas crisis revisten diferentes
formas. Algunos niños ven serpientes, otros hacen
profecías que a veces se cumplen. Nenes, apenas
escolarizados, responden preguntas en latín, árabe
o hebreo. Otros blasfeman y su crisis es más violenta
cuando tiene lugar en la iglesia o en presencia de un
LE JOURNAL ESPIRITA N° 89 JUILLET 2012
por
N I C O L E L AV O I N E
HISTORIA ESPIRITA
UNA EXTRAÑA EPIDEMIA:
LOS ENDEMONIADOS DE MORZINE
55
sacerdote. Los médicos se encuentran impotentes, los
sacerdotes practican bendiciones y exorcismos, pero
sin éxito. Los animales también son afectados y son
arrastrados uno a uno.
Para la gran desesperación de la población, el obispo
de Annecy no autoriza más exorcismos. El Doctor Duet,
médico de la aldea, trata de curar a los enfermos administrándoles
antiespasmódicos. Es un error. Reserva
entonces su diagnóstico y será el único hombre de
ciencia en emitir oficialmente la hipótesis de la intervención
de un agente sobrenatural, lo cual provoca la
ira de sus colegas.
Intervienen las autoridades
Es al cabo de seis meses cuando intervienen las autoridades
y piden al Doctor Tavenier de Thonon que se
dirija al lugar para estudiar la naturaleza y las causas
de esta “enfermedad contagiosa”. Él reúne a todos
los niños con sus familias en la escuela y es entonces
cuando todos son acometidos por una crisis colectiva,
una de las más espectaculares según los testigos. He
aquí el diagnóstico del médico:
“Monomanía convulsiva. La naturaleza de esta enfermedad
según los síntomas, parece deber referirse a la
de las diversas epidemias de convulsiones, de pretendidas
posesiones. Enfermedad que se contagia por la
simple imitación y que algunos atribuyen al poder de
los brujos, a los maleficios y a la posesión de los demonios,
para ser atribuida al “magnetismo animal”.
Un terapeuta magnetizador, Charles Lafontaine, de
Ginebra, se interesó en el caso de los morzineses. Es
conocido por haber convertido al inglés Braid, pionero
de la hipnosis, al magnetismo luego de una demostración.
El adjunto al alcalde de Morzine y el intendente
recurrieron pues a él, que aceptó “con un fin humanitario
y en beneficio de la ciencia”. Pero las autoridades
no lo interpretaron así. Sin embargo, tres chicas morzinesas
le fueron enviadas a Ginebra y luego del magnetismo
recibido, las crisis cesaron completamente.
Charles Lafontaine debía permanecer en Ginebra y
atender sólo a aquellos que se desplazaran hasta él.
Adultos de todas las edades y de toda condición
son afectados igualmente
A pesar de los numerosos reportes, la administración
no hizo nada para frenar la “epidemia”. Durante el
invierno de 1858, los niños ya no eran los únicos en ser
afectados, sino los adultos también, de toda edad y de
toda condición.
En 1860, Saboya se volvió francesa y el Ministerio del
Interior envía al Doctor Arthaud, del Asilo de Alienados
de Lyon. Será de la misma opinión que el doctor Duet.
Hay entonces cerca de 200 casos
registrados y el mal se ha extendido a
los caseríos vecinos. Los servicios del
subprefecto ponen en práctica una
política de represión. El párroco ya no
practica más exorcismos. La población,
sintiéndose abandonada, está
muy encolerizada y estalla un motín
en la iglesia. El sacerdote es agredido violentamente.
Los habitantes buscan culpables, responsables y aflora
entonces un clima más malsano. Reaparece una vieja
historia, la del abad Cotter-Demoulin a quien se le
habría negado la construcción de una capilla y que se
habría marchado amenazando: “Plantaré en Morzine
una espina que ella no arrancará tan pronto”.
La caza de brujas
Llegó un nuevo magnetizador y propuso curar el mal
que afectaba al municipio, la famosa espina plantada
por el abad. Organizó una marcha hasta la capilla que
el abad había hecho construir 5 Km. más lejos, en
Montriond. Pero la capilla estaba vacía. Entonces, para
demostrar sus poderes, el magnetizador mató a un
perro en el lugar con fórmulas mágicas y signos cabalísticos.
Fue detenido y encarcelado. En cuanto al viejo
abad, terminaría su vida en Ginebra.
Nuevo método
En 1861, otro médico fue enviado de París, el doctor
Constans, inspector general de los enajenados. El
método entonces fue diferente. Refiriéndose a la relación
del doctor Arthaud, la tomó contra los echadores
de suertes, los exorcistas y otros “necios creyentes”.
Actuó como “dictador médico”. En su relación, quiere
expulsar a todos los enfermos fuera del municipio
para administrarles un tratamiento. Eso parece tener
un resultado positivo pues en los asilos a los cuales
han sido remitidos los enfermos, ya no hay el menor
síntoma. Observa entonces que el alejamiento de
Morzine es benéfico. El doctor Constant ayudado por
la infantería, pone la aldea en estado de sitio y hace
volver al párroco. Sus métodos no son apreciados y el
gobierno lo hace sustituir por el Doctor Cailles, “más
humano”.
Un visitante inesperado
Estamos en 1862. Entonces se presenta en Morzine
un visitante inesperado. Se trata de Allan Kardec, pero
es rechazado por los gendarmes. En la Revue Spirite se
expresa sobre el fenómeno. Comparte
con los morzineses la creencia en los
espíritus, pero rechaza toda teoría
vinculada con la hechicería: “La
creencia en los echadores de suertes
debe relegarse a las creencias supersticiosas”.
El obispo de Annecy
Con el Doctor Cailles, la crisis se estabiliza,
pero no cesa. En 1864, la llegada
de siete misioneros desata de nuevo
crisis dramáticas. El Vaticano rehúsa
considerar a Morzine como un caso
de posesión, pero se implora al obispo
que vaya a Morzine. En primer lugar se desplaza el
gobernador civil acompañado por médicos. Una veintena
de enfermos es reunida en un aula y estalla una
crisis colectiva donde las víctimas llaman al Diablo.
El único con poder para practicar el exorcismo es el
obispo Monseñor Magnin. Es esperado con impaciencia
y desde su llegada, 80 mujeres reunidas en el
cementerio entran en crisis, pero el obispo se niega a
practicar el exorcismo; los feligreses se arrojan sobre
él y desgarran sus vestiduras. Según los testimonios,
las escenas eran tan inhumanas que la prensa local
y nacional se impuso el silencio. Pero los reportes
oficiales explican que se trataba allí de una puesta en
escena para obligar el obispo a practicar un exorcismo.
En mayo de 1864, son registrados 140 casos.
Voluntad de pasar la página
Como consecuencia de este episodio, la primera
medida tomada fue la construcción de una carretera
que enlazara a Morzine con Thonon para romper el
aislamiento de la pequeña aldea y se puso en práctica
un verdadero plan de acciones socioculturales. Los
religiosos fueron sustituidos por instructores laicos, se
instaló una biblioteca, se organizaron presentaciones
y conferencias sobre la utilidad del Estado. Las autoridades
cumplieron un trabajo de fondo basado en la
formación cultural y el civismo para hacer olvidar a los
habitantes el traumatismo vivido.
Las diversas tesis planteadas sobre las causas del
fenómeno

Se sospechaba que el abad Cottet-Demoulin había
lanzado un sortilegio cuando amenazó “con plantar
una espina en Morzine que no se arrancaría tan
pronto”. El alcalde, su adjunto y su ex-secretario, son
igualmente sospechosos de estar en el origen de esta
epidemia. Considerados como “Rojos”, es decir progresistas,
eran enemigos de la creencia popular admitida
por generaciones y por tanto se sospechaba de pacto
diabólico. Hay igualmente una anciana que habría
tocado el hombro de la pequeña Péronne un día de
mercado cuando ella no la conocía.
¿Le habría echado mal de ojo? El
obispo, Monseñor Magnin, que no era
responsable del mal, se habría hecho
cómplice al negarse a exorcizar a los
enfermos.
El caso de Morzine no es reconocido
por la Iglesia porque, hasta entonces,
en los casos de posesión, eran principalmente
las religiosas las que
eran afectadas y con frecuencia en
el interior de los conventos. Algunos
han expuesto el hecho de que podría
tratarse del tizón del centeno, un
hongo parásito muy peligroso para el sistema nervioso.
Provoca crisis de histeria convulsiva, pero éstas sólo
duran unos días. Desde el punto de vista de la medicina,
se concluyó en una enajenación mental. Charcot
se inspiró en este caso en sus trabajos sobre la histeria.
Diagnosticó este mal como crisis de histerio-demonopatía,
enajenación mental de origen puramente físico,
en la cual uno se cree poseído por el demonio, en la
que intervendrían igualmente las condiciones de vida
y de higiene de la aldea. Esta tesis fue sostenida por
todos los médicos que se sucedieron. Para ellos se
trataba, sin lugar a dudas, de un caso de histerio-demonomanía
colectiva, de locura religiosa.
Sin embargo, dos médicos reservaron su diagnóstico,
y el doctor Duet concluye en la intervención de un
agente sobrenatural. Médico de la aldea, conoce bien
a sus pacientes y les administra tratamientos que sabe
eficaces contra los espasmos y la convulsión. Hace
una constatación de fracaso y admite humildemente
que allí hay otra causa para ese fenómeno. En la Revue
Spirite de abril de 1863, encontramos un extracto de
las observaciones del Doctor Arthaud: “Para concluir
diremos: que nuestra impresión es que todo es sobrenatural,
en la causa y en los efectos; según las reglas de la
sana lógica, y según todo lo que la teología, la historia
eclesiástica y el evangelio nos enseñan y nos cuentan.
Declaramos que, para nosotros, hay una verdadera posesión
del demonio”.
La explicación espírita
Más arriba hemos visto que Allan Kardec se dirigió
a Morzine en 1862 y que fue
rechazado por los gendarmes. Se
interesó muy de cerca por este
fenómeno. Como investigador
riguroso, estableció los hechos, los
estudió y además, recibió comunicaciones
del más allá que confirmaron
lo que había concluido.
Todo este estudio está consignado
en La obsesión, obra que reúne
extractos de las Revues Spirites de
1858 a 1868. Consultando estas
revistas, comprobamos que el caso
de los endemoniados de Morzine
ha sido seguido atentamente por
Allan Kardec que tuvo la voluntad
de no omitir ningún elemento de
la historia tal y como se desarrolló.
Lo que dicen las comunicaciones
espíritas

Dos comunicaciones fueron recibidas
sobre este asunto por la Sociedad
de París en 1862. He aquí algunos
extractos.
“No son médicos, sino magnetizadores,
espiritualistas o espíritas lo que habría que enviar
para disipar la legión de malos Espíritus extraviados en
vuestro planeta. Digo extraviados, pues no hicieron sino
pasar. (…) ¿Dónde está el remedio? Preguntáis. Surgirá
del mal, pues los hombres, asustados por estas manifestaciones,
acogerán con júbilo el contacto benéfico
de los buenos Espíritus que les sucederán como el alba
sucede a la noche. Esta pobre población, ignorante de
todo trabajo intelectual, habría desconocido las comunicaciones
inteligentes de los Espíritus, o más bien, ni las
habría percibido (…)”. Georges (Médium, Sra. Costel)
“Los casos de demonomanía que se producen hoy
en Saboya se producen igualmente en muchas otras
comarcas, especialmente en Alemania, pero más principalmente
en Oriente. (…) ¡Y bien! Todavía hoy, todos
vuestros inspectores de epidemias, todos vuestros alienistas
más distinguidos, sabios doctores en materialismo
puro, se estrellaron igualmente ante esta enfermedad
totalmente moral, ante esta epidemia totalmente espiritual
(…)” Erasto (Médium, Sra. d’Ambel)
La naturaleza de esos espíritus
El más allá es el espejo de la Tierra. Un hombre bueno
será un buen espíritu en el más allá, un hombre malo,
será malo en el más allá. El objetivo de cada encarnación
es mejorar. Por ser nuestro planeta un mundo
inferior, resulta que está poblado mayoritariamente
por espíritus imperfectos. De allí el predominio del mal
sobre la Tierra (guerra, hambre, tortura, pobreza, etc.).
En lo que concierne a los endemoniados de Morzine,
podemos concluir que por los síntomas manifestados,
la naturaleza de los espíritus que
rodeaban a las personas afectadas
era poco evolucionada y mal intencionada.
Los endemoniados eran
diabólicos, agresivos, insultaban y
golpeaban.
Forma de acción de los desencarnados
sobre los encarnados
El ser humano tiene tres componentes:
el espíritu, inmaterial,
principio inteligente, el cuerpo,
envoltura material, y el periespíritu,
envoltura fluídica semi-material,
que sirve de vínculo entre
el cuerpo y el espíritu. Después
de la muerte, el espíritu conserva
su periespíritu que le sirve para la
transmisión del pensamiento. En estado encarnado,
el periespíritu es el vínculo que une el espíritu con el
cuerpo. Es por medio de él que se transmite la expresión
de la voluntad del espíritu y es también por medio
de él que se transmiten al espíritu las sensaciones del
cuerpo.
La mediumnidad
Para que un espíritu pueda actuar sobre una persona,
hace falta un médium, una persona que posee una
sensibilidad particular que le permite percibir y sentir
el mundo de los espíritus, ya sean éstos buenos,
sufrientes o malos. Cuando un espíritu quiere influir
sobre un individuo, lo envuelve en su propio periespíritu
como un abrigo. Los dos periespíritus se penetran y
los dos pensamientos se confunden. Entonces el espíritu
puede “teledirigir” el cuerpo que envuelve. Puede
hacerlo hablar, dibujar o escribir. Es así como sucede,
en forma gráfica y simplificada, para los médiums. Si
el espíritu está animado de buenos sentimientos, su
acción sobre el médium será benéfica y dirigida hacia
el bien. Si el espíritu está animado de malas intenciones,
su objetivo será manipular el individuo con
fines nocivos para él y su entorno. He aquí un nuevo
dato para el caso de los endemoniados de Morzine.
Sin duda alguna, las personas afectadas tenían esa
sensibilidad particular. Eran permeables a la influencia
de los espíritus que las rodeaban y, en este caso, éstos
eran malos.
La obsesión: En su tiempo, Allan Kardec explicó, luego
de diversas observaciones, el carácter de la obsesión,
término que califica de genérico para presentar luego
sus diferentes formas:
La obsesión simple: el mal espíritu se impone al
médium, trata de engañarlo. Su deseo es contrariarlo.
Se puede hablar igualmente de obsesión física, aquella
donde los malos espíritus hacen oír golpes u otros
ruidos. El médium está consciente de lo que ocurre.
La fascinación: Más grave, el mal espíritu actúa directamente
sobre el pensamiento del médium para paralizar
su juicio. Fascinado, el médium no se da cuenta de
la influencia del mal espíritu y es llevado a decir cosas
absurdas y a cumplir acciones peligrosas.
La subyugación: El mal espíritu paraliza totalmente la
voluntad de su víctima. Esta influencia puede ser moral
o física. En el primer caso, el médium tomará decisiones
cuyas consecuencias pueden ser muy graves.
En el segundo caso, el mal espíritu actúa sobre el físico
del médium y provoca movimientos involuntarios. El
médium es impulsado a hacer gestos obscenos o peligrosos;
como en la obsesión simple, el médium está
consciente de lo que le impone el espíritu, pero no
puede ir contra la influencia que éste ejerce sobre él.
La posesión: Para Allan Kardec, se trata de hecho de
la subyugación, pues la palabra posesión implica la
creencia en seres perpetuamente dedicados al mal
cuando no hay sino seres perfectibles, y porque el
término posesión implica igualmente la toma de posesión
del cuerpo por un espíritu que cohabitaría con la
víctima. La posesión es una coacción ejercida desde el
exterior de la víctima. No hay cohabitación. Es por eso
que el término subyugación es más apropiado.
El carácter de la situación en Morzine
Para saber por qué los malos espíritus le echaron el ojo
a la pequeña localidad de Morzine y sus alrededores,
hay que conocer el estado de ánimo que reinaba
entonces en ese lugar. La debilidad, la ignorancia,
la falta de cultura intelectual, dan naturalmente más
punto de apoyo al mal. Se trataba de una población
aislada, llena de supersticiones. Cuando llegan los
primeros casos, los morzineses, aterrados por estos
fenómenos extraños, los amplificaron dándole una
influencia suplementaria al mal y produciendo así
una suerte de epidemia moral. Pero, el estudio de la
obsesión demuestra que los malos espíritus pueden
dominar también sobre personas inteligentes,
instruidas y espirituales, lo que muestra que este fenómeno
es bien el efecto de una causa externa.
La conclusión de Allan Kardec
Al final de su estudio sobre los endemoniados de
Morzine, Allan Kardec explica por qué no se recurrió
a los espíritas (1864): “En primer lugar, los espíritas no
hacen milagros; la acción curativa que se puede ejercer
en tales casos no tiene nada de maravilloso ni de sobrenatural;
descansa sobre una ley de la naturaleza: la de
las relaciones del mundo visible y el mundo invisible,
ley que, al dar razón de ciertos fenómenos incomprendidos
por falta de conocerla, viene a echar hacia atrás
los límites de lo maravilloso, en lugar de ampliarlos. En
segundo lugar, habría que preguntarse si su asistencia
hubiera sido aceptada; si no hubiera encontrado una
oposición sistemática; si, lejos de ser secundados, no
hubieran sido impedidos por los mismos que habían
fracasado; (…). En casos aislados, los que se dedican al
alivio de los afligidos, generalmente son secundados
por las familias y el entorno, con frecuencia por los
mismos enfermos, sobre cuya moral es preciso actuar
con buenas y alentadoras palabras, que hay que incitar
a la oración. Curas parecidas no se obtienen instantáneamente;
los que las emprenden necesitan calma y un
profundo recogimiento; en las circunstancias actuales,
¿esas condiciones serían posibles en Morzine? Eso es
más que dudoso (…)”
Entre 1864 y 1870, hubo aún algunos casos de posesión.
El affaire fue cerrado oficialmente en 1870.
Fuentes: Les mystères de la Haute Savoir de Jean-Philippe
Buord (De Borée)
L’Obsession de Allan Kardec.

miércoles, 31 de octubre de 2012

                                                            DEMÓCRITO
S É B A S T I E N  DA M I N
UN OJO SOBRE
LOS ORÍGENES
DEL MATERIALISMO
LE JOURNAL SPIRITE N° 90 OCTOBRE 2012

Generalmente, cuando se habla a alguien de espiritismo
por primera vez, uno se ve enfrentado a la misma
respuesta: “Soy muy cartesiano, tengo los pies sobre
la tierra” o hasta: “He tenido una formación científica”.
De hecho el espiritismo es referido a lo irracional, a una
forma de creencia subjetiva, una superstición. Eso revela
un desconocimiento del asunto, pero igualmente una
tendencia ampliamente extendida en nuestra cultura
de juzgar a priori, a partir de una concepción imprecisa
y materialista del mundo. Cuando hoy uno se reivindica
cartesiano, se sobrentiende implícitamente que se es
materialista y se sirve de ese término para condenar
todo lo que se relacione de cerca o de lejos con el espiritualismo
filosófico. El término “cartesiano” tiene dos
acepciones:
- “Partidario de la filosofía de Descartes”. Esta definición
no refleja precisamente el uso que se hace actualmente
de este adjetivo, simplemente porque Descartes era
espiritualista. Si bien utiliza una metodología calificada
de materialista, reconoce la existencia de un alma
distinta del cuerpo y trata por su método de probar la
existencia de Dios en el cuarto capítulo de su famoso
Discurso del Método.
- “Racional y metódico”. Estos términos hacen referencia
directamente a la ciencia, al pensamiento científico. Las
palabras de nuestros interlocutores nos revelan que
creen que la ciencia, cuyos métodos aplican criterios
de racionalidad y objetividad, es necesariamente materialista,
y que esta posición está desprovista a priori de
todo.
El abismo se profundiza con Aristóteles
Es allí donde se ve la necesidad a volver sobre las definiciones,
pues se encuentra aquí una amalgama de
importancia sustentada entre materialismo y ciencia,
de tal suerte que ambos se confunden. ¡La ciencia
es materialista, y sin embargo el materialismo no es
científico! En efecto, el materialismo es un postulado
filosófico, no tiene ninguna realidad científica y nunca
ha sido objeto de alguna demostración objetiva. Parte
del principio según el cual las leyes de la naturaleza se
bastarían a sí mismas y bastarían para explicar todas las
cosas. No hay creación, no hay intervención externa a
la materia. El mundo sería el resultado de mecanismos
materiales sin objetivo ni finalidad, y la consciencia, el
pensamiento y las emociones, en otras palabras, el espíritu,
serían consecuencia de estos procesos.
Lo que ha generado esta amalgama es que esta
concepción materialista ha permitido la aplicación de la
metodología de las ciencias utilizada todavía en nuestros
días. Y para comprender eso, es preciso referirse a
la historia y mirar de qué manera, en el curso del Renacimiento,
el pensamiento científico, al echar las primeras
bases de la ciencia moderna, ha adoptado el materialismo
al mismo tiempo que rechazaba la filosofía de
Aristóteles y las interrogantes sobre las causas primeras
que ella comenzaba a entender.
En resumen, la filosofía aristotélica, transformada en
doctrina oficial de la Iglesia católica romana por Tomás
de Aquino en el siglo XIII, está en la base de toda
reflexión filosófica o científica considerada seria hasta
fines del siglo XV. Se redescubren los textos de la antigüedad
y los conocimientos circulan más fácilmente
gracias a la imprenta, y los mecenas reales (como los
Médicis o hasta Francisco I) crean estructuras de enseñanza
con miras a encontrar soluciones a problemas
concretos. Eso permitirá a ciertos eruditos apartarse de
la enseñanza clásica, dispensada entonces por la Iglesia
y volver a cuestionar las teorías de Aristóteles que
desde entonces pueden confrontar con las de otros
pensadores.
La revolución de las ciencias nacerá en esa época, en
primer lugar por la asociación de las matemáticas y la
física, disciplinas hasta entonces separadas por adhesión
al pensamiento de Aristóteles. Esta matematización
va a permitir la objetivación de las ciencias.
Después de Arquímedes (que dejó numerosos tratados
que mezclan estas dos disciplinas), Galileo asentará los
fundamentos de las ciencias mecánicas que se limitan a
describir los movimientos. Los Mecánicos buscan leyes,
que describan los fenómenos por medio de ecuaciones
matemáticas, sin conceder ninguna importancia a la filosofía.
Pero, al no interesarse sino en el funcionamiento
de los fenómenos físicos, toman las leyes matemáticas
como causa y, quiérase o no, este punto de partida es
ya una toma de posición filosófica que se inscribe en
la continuidad del atomismo antiguo, representado
por Leucipo o Demócrito. Estos últimos pensaban que
el universo estaba constituido por vacío y átomos,
multitud de pequeñas unidades indivisibles. Esta teoría
está en contradicción con la de los cuatro elementos de
Aristóteles según la cual no hay vacío. Rechazan toda
trascendencia, toda finalidad. Son los primeros materialistas
llamados “mecanicistas”, buscan explicaciones
únicamente mecanicistas a los fenómenos de la naturaleza
y darán nacimiento a la tradición naturalista de la
cual derivan las ciencias. Es por esta razón que algunos
consideran a Demócrito como el padre de la ciencia
moderna.
El segundo factor de la revolución científica es la importancia
concedida desde entonces a la experimentación
y allí se profundiza aún más el abismo con Aristóteles.
No es que él no conceda importancia al empirismo,
sino que para él, la mecánica, los fenómenos terrenales
están en el campo de lo corruptible, son por tanto
imperfectos y distintos a la física del Cosmos, incorruptible
y perfecta. Partiendo de allí, él no atribuye verdadero
valor a la experimentación.
La idea que finalmente desacreditará a Aristóteles entre
la comunidad de los eruditos es su concepción geocéntrica
del mundo. Pues una de las mayores consecuencias
de esta revolución científica va a tener lugar en astronomía;
el espacio que hasta entonces se representaba
cerrado y jerárquicamente estructurado con la Tierra
en su centro, se abre y se vuelve infinito. Es una revolución
sin precedentes. ¡El hombre ya no está más en el
centro del mundo! Esta controversia sobre la concepción
heliocéntrica del mundo provocará reacciones
violentas por parte de la Iglesia y también es probable
que se encuentre allí una explicación al rechazo de las
“causas primeras”. La imagen de Dios vendida por la
religión ya no corresponde a la realidad de los hechos.
Con el transcurrir del tiempo, al probar la no existencia
de Dios tal y como era percibido por los religiosos de la
época, los eruditos rechazarán a la vez su existencia y la
noción filosófica a la que está asociada. Al desacreditar
al Dios de la religión, eliminarán progresivamente al
Dios de los filósofos.
Es así como la ciencia de hoy, en un enfoque que no
puede calificarse sino de reduccionista, responde
únicamente en términos de funcionamiento, limitando
la vida a fenómenos físicos y químicos sin ningún objetivo.
“¿Por qué vivimos? Porque tenemos un corazón.
¿Y por qué tenemos un corazón? Para hacer circular
la sangre, etc.” El materialismo está tan arraigado que
cuando se explica un mecanismo, se piensa inconscientemente
que se ha resuelto la cuestión de la causa de
ese mecanismo.
Algunos científicos piensan igualmente que la ciencia es
distinta de la filosofía. Ahora bien, acabamos de ver que
no es así. Dicho de otra manera, ellos son materialistas
aun sin saberlo, o para algunos, sin querer reconocerlo.
Prisioneros de esta concepción materialista, justificada
por el concepto de ciencia, no ven siquiera que están
aceptando un postulado filosófico sin ninguna forma
de razonamiento. Desde este punto de vista, puede
afirmarse que están dentro de una forma de creencia.
En efecto, contrariamente a lo que comúnmente
puede ser admitido, la creencia ya no está vinculada
más particularmente a una idea que a otra, pero sólo
por la manera en la que uno se hace esa idea, es una
convicción que se hace sin pasar por el razonamiento,
y está claro que esa es la forma en que el materialismo
es aceptado globalmente. Pretendiendo que su razonamiento
es independiente de la filosofía, los científicos
tuercen cualquier debate y lo vuelven casi imposible,
pensando que se colocan en la objetividad más total.
Pero, si bien el materialismo ha permitido a la ciencia
tomar el camino de la objetividad, eso no le confiere
el estatus de objetividad absoluta, y por tanto de la
verdad.
Lo que es aún más grave es que por extensión, la población,
que tiene fe en la ciencia y en sus representantes,
se vuelve igualmente materialista sin sospechar que
muchos de estos últimos basan sus certezas en un
concepto filosófico que ni siquiera se han tomado el
trabajo de ponderar, ¡y ni siquiera de pensar que un día
podrían cuestionarlo! Ahora bien, ¿es realmente posible
separar la ciencia de la filosofía? Parece que no, pues el
pensamiento es un todo indivisible. Los epistemólogos
(como Kuhn o Feyerabend) han demostrado que la
racionalidad científica es dependiente del contexto en
el cual se ubica y no es razonablemente factible separar
un objeto del sujeto que lo observa. El argumento filosófico
más extendido que va en contra del materialismo
es que la materia, o hasta las matemáticas, no pueden
existir sin el espíritu que formula el concepto.
Pero entonces, ¿por qué los científicos, materialistas
en su conjunto, quieren evitar esta cuestión de las
causas primeras? Simplemente porque ellos buscan y
estudian las leyes universales, revelan la lógica sobre
la cual descansa la organización del mundo. Ahora
bien, estos términos “leyes, lógica, organización…” son
completamente antinómicos con los conceptos de azar
o de nada, a los cuales hacen referencia implícitamente
cuando declaran que la vida no tiene sentido. Es matemáticamente
imposible probar que la organización
nace del azar o de la nada y la respuesta al porqué
implica necesariamente una voluntad y una causa
primera inteligente, en otras palabras, la existencia de
un Dios. Si se postula que todo efecto tiene una causa
material, los fenómenos que prueban la existencia de lo
inmaterial no pueden existir, entonces no es necesario
tomarse el trabajo de observarlos.
La trayectoria racional del espiritismo

Es aquí donde interviene el espiritismo. Al contrario del
materialismo, el espiritismo tiene la particularidad de
que no es un postulado, es el resultado de la comparación
de observaciones científicas basadas en hechos
objetivos. Se han realizado numerosos trabajos, sobre
los cuales volvemos a menudo, por científicos tales
como William Crookes o Gustave Geley que trabajaron
no sin dificultad, en los experimentos más tangibles
que fueron, a saber, la materialización de los espíritus.
Muchos científicos y/o cartesianos que han defendido
el espiritismo, rechazaban al principio la existencia de
los fenómenos que se vinculaban a él, pero revisaron
su punto de vista enfrentándose a la realidad de los
hechos, se puede citar al juez Edmonds, James Mapes
(profesor de física), Cesare Lombroso… El mismo Allan
Kardec no veía en las manifestaciones de mesas giratorias
más que “un cuento chino”. Y este es un dato
importante: ellos no buscaban de entrada demostrar
a priori una opinión o confirmar una hipótesis filosófica.
Sus conclusiones fueron fruto de un razonamiento
lógico que se apoya en un largo trabajo de observación
y experimentación. No es casualidad que el espiritismo
haya nacido en plena época positivista. En todas las
épocas y en todas las civilizaciones se han relatado
hechos calificados de sobrenaturales, que han dado
lugar a diferentes interpretaciones, creencias, religiones
o supersticiones. Su análisis en gran número, efectuado
gracias al método científico, llamado “materialista”, ha
dado a luz el espiritismo y se puede afirmar que contrariamente
al materialismo, el espiritualismo ha sido
demostrado científicamente.
De estas observaciones científicas se han desprendido
consecuencias filosóficas. Tampoco han sido datos
prefabricados. La filosofía espírita es la conclusión
de un trabajo de investigación de los mecanismos y
las leyes que rigen la mediumnidad luego de análisis,
comparación y cotejo de las comunicaciones obtenidas
a través de una multitud de médiums. Sus conclusiones
no surgen de intuiciones emanadas de un solo hombre,
sino del diálogo con la diversidad de espíritus que
pueblan el más allá. Además, la prueba de la existencia
de los espíritus es completamente intelectual. En efecto,
propongan a varias personas no médiums que hagan
escritura automática y descarguen por ese medio su
inconsciente, dudo mucho que un día puedan llegar a
un sistema filosófico complejo, inteligente y coherente,
confrontando los resultados obtenidos. Si esta prueba
no es material, no es por ello menos espectacular.
El espiritismo, trazo entre la ciencia y la filosofía
Sin embargo, esta revolución intelectual y espiritual
parece haber pasado desapercibida a los ojos de
la historia, y sin duda, supone para el pensamiento
humano un choque del mismo orden que el que tuvo
lugar en el Renacimiento. Es decir, que no compromete
al hombre únicamente en su racionalidad, sino
igualmente en su afectividad, lo toca, lo vuelve a cuestionar
colectivamente, pero también personalmente,
en su forma de percibir el mundo y de percibirse a sí
mismo. Las relaciones tan pasionales y esta defensa tan
fuerte del materialismo se basan en el hecho de que el
pensamiento científico con el cual se ha confundido,
ha permitido la emancipación social de los individuos
liberándolos de las desigualdades justificadas por
el derecho divino. Ya al principio, Demócrito, por su
concepción materialista, trataba de liberar al hombre
del miedo a los Dioses y estimularlo a responsabilizarse,
y si ese rechazo a la existencia de una causa primera es
todavía tan fuerte hoy, es porque está acompañado
por una viva emoción de rebelión frente a las injusticias
que esta concepción ha servido, y sirve aún, para
justificar. En un arranque emocional de rechazo, todas
las corrientes espiritualistas de pensamiento, llamadas
“trascendentes”, que designan realidades completamente
diferentes, se amalgaman. De esta manera el
espiritismo se asocia a la mitología, a las supersticiones,
a las religiones y se encuentra reducido a una caricatura
vinculada a su nacimiento: las mesas giratorias.
En general, proponer la existencia de Dios nos vuelve
a enviar automáticamente a una posición reaccionaria,
medieval, si es que no es vista con condescendencia
como una necesidad de aferrarse a cualquier cosa.
Sin embargo, la noción de Dios propuesta por el espiritismo
está vinculada con la filosofía, es decir con la
reflexión y desemboca en consecuencias humanistas y
progresistas.
El espiritismo nos enseña que la evolución es larga,
lenta y difícil. Y si bien la revolución científica ha permitido
un progreso moral, el materialismo no ha puesto
fin a los mecanismos de dominación que rigen las
relaciones humanas. Así como hay que denunciar los
abusos de la religión, no hay que olvidar denunciar los
abusos del materialismo. Los religiosos católicos se han
servido del mensaje de igualdad y fraternidad de Jesús
para asentar su poder, los materialistas de hoy se sirven
de la ciencia, instrumento de objetividad, para imponer
su subjetividad, su creencia en un mundo sin objetivos.
Así como era herético cuestionar la existencia de Dios,
desde ahora es oscurantista proponer su existencia.
Tratando absolutamente de reducir al hombre a un
conjunto de reacciones físicas y químicas, el materialismo
hace, implícita y moralmente aceptable la explotación
del hombre puesto que no es sino una máquina.
Igualmente vuelve políticamente correctas las injusticias
y dominaciones de todo género. Ha permitido, por
ejemplo, el nacimiento de teorías dudosas como la del
“darwinismo social”.
Nuestro objetivo no es imponer nuestra visión del
mundo, no hacemos sino dar testimonio, a quien
quiera escucharlo, de que la muerte no existe, basta
con examinar los trabajos de los precursores del espiritismo
para convencerse. Esta verdad tiene consecuencias
sociales. Retirando al hombre su alma, se le retira
su humanidad y es este el sentido de nuestra lucha.