UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

lunes, 19 de septiembre de 2011

OBSERVACIÓN por CATHERINE GOUTTIÈRE ASTROLOGÍA Y ESPIRITISMO LE JOURNAL SPIRITE N° 85 JUILLET 2011


La astrología es la ciencia de los astros. Este término
viene del griego “astron” que significa astro y “logos”
que quiere decir ciencia. De manera general, es el arte
de predecir los eventos de acuerdo con la observación
de los astros. Tiene también otra definición que
la describe como el arte de determinar el carácter y
prever el destino de los hombres por el estudio de las
influencias astrales, el aspecto de los astros y los signos
del zodíaco. La actividad de los planetas y la situación
de los astros en el cielo siempre han intrigado e interesado
a los hombres. De esta observación del cielo, ha
derivado un movimiento mediante el cual los miembros,
los adeptos a la astronomía de hace milenios o
los astrólogos de hoy, tratan de dar explicaciones al
comportamiento humano, que está vinculado a los
fenómenos naturales.
Sus versiones populares son los horóscopos de las
revistas o las afinidades de los signos del zodíaco. Así,
los planetas tienen una influencia cierta en nuestro
carácter desde nuestro nacimiento, los cálculos
permiten predecir los eventos de un día, de un mes o
de un año, eventos que serán los mismos para todas
las personas que pertenecen al mismo signo zodiacal.
Otros cálculos permiten predecir los eventos del
nuevo año para nuestra sociedad o para el planeta.
Hoy en día no se puede negar la influencia del entorno
natural sobre nuestro modo de ser o de reaccionar. La
astrología ayudaría así a comprender mejor nuestro
comportamiento y a las personas de nuestro entorno
cercano.
¿Qué nos revela el espiritismo?
Nos enseña que somos
espíritus encarnados en la materia, por tanto que
somos perfectibles, es decir que tenemos la posibilidad
de crecer intelectual y moralmente por medio
de las vidas sucesivas. Y es durante este camino reencarnacionista
que se crean y se desarrollan nuestro
carácter y nuestra psicología. Nuestro yo, nuestro ego
es el resultado de nuestras vidas anteriores, hoy somos
pues producto de lo que hemos vivido, tanto en esta
vida como en las anteriores. Nuestros temores, nuestras
angustias, nuestros deseos, nuestras pasiones, nuestras
predilecciones no son resultado de la influencia
de ciertos planetas, sino en realidad consecuencia
de lo que hemos vivido y de las experiencias que nos
han forjado tal y como somos hoy. Además, una carta
astral realizada a partir de la fecha de nacimiento de
un individuo no puede ser sino falsa, pues en espiritismo
sabemos que el espíritu integra la materia en el
momento de la concepción y no del nacimiento. Y aun
cuando el astrólogo tomara en cuenta este dato, no
integraría el conjunto de las vidas pasadas que están
registradas en la memoria del espíritu y no en algunos
planetas o mapas del cielo. Que se encuentren similitudes
en unos u otros es lo más normal, pues unos
y otros han podido vivir experiencias similares que no
necesariamente son comunes y que dejarán en ellos la
misma impresión, lo cual se traducirá, en lo negativo
por la misma fobia, por ejemplo, o en lo positivo por el
mismo entusiasmo, la misma pasión. Nuestra vida se
expresa en acciones diversas que todas tienen consecuencias,
ya sea sobre nuestro futuro inmediato, o
sobre nuestro futuro a mediano o largo plazo. Sucede
así con nuestra vida personal, pero igualmente con la
vida de nuestras sociedades, compuestas de hombres
y mujeres, que a su vez actúan.
Que los caracteres o las situaciones políticas sean
puestos en evidencia por un astrólogo, puede ser una
realidad. No porque en la circunstancia haya ninguna
influencia de planetas y constelaciones, sino por una
posible capacidad telepática relacionada con la clarividencia
simple. El astrólogo entra en telepatía con
las vibraciones cercanas, las capta, las recibe y las
expresa por el verbo o la escritura. En la misma forma
que el clarividente puede utilizar como soporte para
su concentración, una foto, un mechón de cabello o
un simple nombre escrito sobre un trozo de papel, el
astrólogo utiliza como soporte para su concentración,
el mapa del cielo y los diferentes cálculos de cartas
astrales puestos a su disposición, para expresar lo
que percibe. Nuestro porvenir no depende pues de la
influencia de los planetas, sino de lo que hacemos de
nuestra vida, de nuestros empeños, de nuestras elecciones
o de nuestra inercia, a saber, ser simplemente
un espectador o un actor de nuestra vida. Existe sin
embargo, y con certeza, una influencia de la luna, satélite
de nuestro planeta, sobre el hombre en general.
Durante el plenilunio, por ejemplo, al estar la luna y el
sol sensiblemente en el mismo eje, actúan concertadamente
y las mareas son mayores. Se pueden constatar
modificaciones del carácter, el cabello cortado
crece más rápido, los partos parecen más numerosos
durante esos períodos, etc. La explicación es de orden
telúrico. Esta energía, llamada telúrica no tiene nada
en común con la teluria de los subsuelos terrestres.
El plenilunio es la fase lunar durante la cual la luna
aparece más brillante desde la Tierra pues casi toda su
superficie está iluminada por el sol. Por la enseñanza
de los espíritus sabemos que la luz de la luna y la de
las estrellas es captada constantemente por la roca
granítica que cubre gran parte de nuestro planeta.
Ese granito está constituido por componentes como
cuarzo, mica y biotita. La luz estelar penetra la biotita,
se fija en la mica y se refleja en el cuarzo. La energía
telúrica que impregna la piedra granítica es beneficiosa
para nuestros periespíritus, eso quiere decir que
nuestras células periesprituales se benefician con esa
energía, energía suplementaria y natural que tendrá
influencia tanto sobre nuestro espíritu como sobre
nuestro cuerpo físico, y de un modo más importante
durante el plenilunio, pero nada más. Para concluir, y
ustedes lo habrán comprendido muy bien a través
de esta exposición, no hay que hacer comparación o
amalgama entre espiritismo y astrología.

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