UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

martes, 3 de mayo de 2011

FLAMA ESPÍRITA ÓRGANO DEL CENTRO BARCELONÉS DE ESTUDIOS ESPIRITISTAS

FILOSOFÍA
Doctrina Kardecista
Modelo Conceptual (reescribiendo el modelo espirita), de Jaci Regis
David Santamaría
cbce@terra.com
Este Opúsculo del celebrado escritor, periodista y psicólogo espiritista brasileño
Jaci Regis constituye, en el panorama espirita mundial, una rara avis. No es
habitual que se publiquen obras que intenten recuperar el estilo personal de la
exposición kardecista: claridad de ideas y claridad de exposición de las mismas. El
Dr. Jaci Regis explica su criterio en cuanto a la razón de ser de las obras de Kardec
e intenta recoger el testimonio del maestro de Lyón, en lo que se refiere a la
propuesta de un lenguaje perfectamente diferenciado de los otros conceptos
filosóficos y religiosos y, consecuentemente, en el conseguimiento de un edificio
doctrinal filosófico con un lenguaje y conceptos propios.
Sin embargo, el resultado de este intento nos parece desigual en algunos
momentos. Pensamos que en ciertos aspectos no se ha conseguido cristalizar la
intención inicial; pero, sin duda, es un trabajo atractivo para todos los estudiosos
del Espiritismo y para todos aquellos que encontramos a faltar estudios profundos
del tema espiritista.
Nos permitiremos plasmar algunos comentarios a determinados conceptos insertos
en el propio texto del Dr. Jaci Regis, capítulo por capítulo, a esta interesante
aportación.
Empezaremos con la “Explicación” inicial de este Opúsculo.

DOCTRINA KARDECISTA (en adelante D.K.) - “El presente trabajo contiene
la presentación de un modelo conceptual, desarrollado a partir de un
análisis crítico y la relectura de la obra de Allan Kardec.
COMENTARIO DE FLAMA ESPIRITA (en adelante F.E.) - Esto es lo que hay
que hacer con el Espiritismo. Esto es lo que debe hacerse con la obra de Kardec:
una relectura sobria, matizada, coherente con su propio pensamiento, sin miedo a
“ofender” al Padre del Espiritismo y, siempre, con un profundísimo respeto y
reconocimiento al trabajo de aquel excelente pedagogo. La coherencia es una
parte imprescindible en todo análisis honesto de los trabajos de Kardec:
coherencia con el librepensamiento, con la ausencia de dogmas de fe, sin ningún
recelo ante el examen de cualquier tema humano o espiritual (de hecho, Kardec se
“atrevió” prácticamente con todos los temas imaginables).
D.K. - “Ciento cincuenta años después del lanzamiento de “El Libro de los
Espíritus”, las ideas básicas en él presentadas continúan siendo válidas.
Entretanto, dos factores evidencian la necesidad de tal relectura:
Nº. 137 – ANY XXX
JULIOL / SET. 2010
S U M A R I
Doctrina
Kardecista
Modelo Conceptual
por Jaci Regis
David Santamaría
■pág. 1 a 3
La Ley de Causa
y Efecto
Causalidad
Moacir Costa
■pág. 3 a 6
Ponencias “I EEI”
2ª. Parte
■pág. 6 y 7
INFORMACIÓN Y
ACTIVIDADES
■pág. 8
FLAMA ESPIRITA
Dipòsit Legal B-41876-86
BUTLLETÍ DEL
CENTRE BARCELONÈS
DE
CULTURA ESPIRITA
Inscrit en el Registre
d’Associacions de la
Generalitat de Catalunya
amb el nº 5.740, el 30 de
Juliol de 1982
EQUIP DIRECTIU:
Josep Casanovas Ll.
David Santamaría
Pura Argelich
CENTRE BARCELONÈS DE CULTURA ESPIRITA C. NIZA, 18-20 - SOT. 3ª 08024 BARCELONA ESPAÑA
-2- FLAMA ESPIRITA JULIOL / SETEMBRE 2010
uno, el carácter evolutivo del Espiritismo, que permite analizar los progresos conquistados por la
sociedad humana en ese período e incorporarlos de manera equilibrada; y dos, la tendencia a
transformarlo en una religión, con el riesgo que ello conlleva en cuanto a desfigurar sus
conceptos revolucionarios.
F.E. - Examinemos estos dos factores que deberían llevarnos a la relectura de las obras de Kardec:
1.El carácter evolutivo del Espiritismo. No puede negarse de manera alguna esa circunstancia ya que si todo
evoluciona, el Espiritismo no podría ser una excepción. Sin embargo, la realidad es que el profesor Rivail
dejó el listón muy alto, tan alto que, salvo algunos aspectos que pasaremos a enumerar, se ha convertido
en una doctrina filosófica prácticamente vigente tal y como la enunció. Tal vez, habría que matizar de
manera práctica en lo que respecta a la aplicación del Espiritismo en nuestro devenir diario. Aspectos a
incorporar de manera indefectible, a nuestro modesto parecer:
1.1 Todos los avances de la Genética. Sería conveniente un posicionamiento del Espiritismo a ese
respecto.
1.2 Un examen ponderado de decisiones importantes a tomar en cuanto a la vida corporal, como la
problemática moral de los trasplantes y de la cremación del vestido carnal.
1.3 Una concreción, a nivel básico, de cómo debería ser una buena práctica de la mediumnidad en las
asociaciones espiritistas.
El problema es quién pueda estar capacitado, quién pueda tener la autoridad para llevar a buen puerto la
incorporación de esos aspectos. El Espiritismo no tiene una jerarquía como otras organizaciones humanas,
en las que un “jefe” dicta lo que debe hacerse, o no. Los espiritistas somos, debemos ser, librepensadores y,
por lo tanto, sólo aceptar individualmente o colectivamente aquello que entendamos como correcto. A pesar
de ello se encuentra a faltar aquel “Comité Central” que preconizaba Kardec, que pudiera ayudar a dilucidar
esos temas tan importantes. A ese respecto, hay que reconocer otra dificultad y es la de quién podría estar
facultado para formar parte de ese Comité. Realmente, al menos de forma aparente, los espiritistas lo
tenemos difícil en este sentido; sin embargo, es a través de reflexiones como las que emprende el Dr. Jaci
Regis que podemos acercarnos a opiniones sensatas, que nos pueden ayudar a ir entendiendo a nivel
personal el alcance de los aspectos nuevos que pueda incorporar el Espiritismo. Y nunca hay que relegar ese
reestudio de las opiniones de Kardec ya que, a medida que vamos “creciendo” -lentamente sin dudaencontraremos
nuevos matices en su obra que también nos ayudarán a asimilar mejor esos nuevos
aspectos.
2.La tendencia a transformarlo en una religión. Sin duda, es en la relectura de Kardec que encontraremos
los elementos necesarios para llegar a entender que el Espiritismo no puede, no debe, asimilarse al contexto
religioso. Es verdad que podría argumentarse que el Espiritismo sería una religión “diferente” por sus
propias características. Es por ese mismo concepto diferencial que debe concluirse que esta doctrina está
alejada de los planteamientos religiosos, ya que no vale la pena complicarse la vida asimilándose en un
concepto controvertido como lo es el religioso. El más importante de esos conceptos diferenciales es el que
repetimos continuamente: el ser librepensadores, lo que sería inimaginable si de una religión se tratara. La
verdad es que este tema de la posible condición religiosa del Espiritismo no fue, aparentemente, bien
resuelto por Kardec. No obstante, nosotros somos de los que pensamos que sí, y que sólo es necesaria una
relectura exenta de prejuicios de los textos del maestro de Lyón. Sin duda, seguiremos hablando del tema.
D.K. - “Solamente el pensamiento religioso puede afirmar que nada requiere ser cambiado o
actualizado.
F.E. - Ahí está el peligro. El Espiritismo ha de estar siempre dispuesto a cambiar o actualizar lo que
razonablemente requiera ser cambiado o actualizado.
D.K. - “Existe un hecho innegable, el cual ha producido una división tal vez irremediable entre los
adeptos. Por una parte, están aquellos que practican el Espiritismo como una religión, los cuales
constituyen la gran mayoría, y por la otra, se encuentran aquellos que lo entienden como una
reflexión positiva, dinámica, pero desvinculada de los cultos o rituales que componen
necesariamente el pensamiento religioso.
F.E. - Evidentemente simpatizamos con esa minoría que no quiere sentirse “atada” por preconceptos
religiosos; pero sí vinculada a los más altos aspectos morales que pueden ser perfectamente encarados con
religiosidad. Interesante es la diferencia entre religión y religiosidad; ésta última sería sinónimo de seriedad,
en el sentido de una de las acepciones de la definición de esa palabra por parte de la R.A.E.: “Puntualidad,
exactitud en hacer, observar o cumplir algo”.
JULIOL / SETEMBRE 2010 FLAMA ESPIRITA -3-
D.K. - “Parece que el foco de discordia en ese proceso divisorio, es el papel de Jesús de Nazaret.
Si es aceptado como el Cristo presentado por la Iglesia, conduce al dogmatismo y la idolatría y
liga el Espiritismo a los cultos cristianos; si es considerado a la luz del proceso evolutivo, se
convierte en el Maestro, en el hombre superior investido de una misión especial.
F.E. - Este es uno de los focos de discordia. A Jesús hay que verlo como “el filósofo por excelencia” (como
decía Carlos Brandt) y no como esa figura casi divinizada que nos presentan algunas publicaciones
espiritistas. Si Jesús fuera casi Dios, no nos serviría de mucho como ejemplo, ya que no estaría de modo
alguno a nuestro alcance; en cambio, si Jesús es lo que realmente es, o sea, un espíritu como nosotros sólo
que mucho más evolucionado, entonces sí que es un ejemplo a seguir ya que estaríamos en el mismo
sendero evolutivo.
D.K. - “Nuestro propósito es presentar un elenco de ideas en un lenguaje desvinculado del
cristianismo, vale decir de las iglesias cristianas.
“La Doctrina Kardecista quiere marchar abierta a lo nuevo, sin perder las raíces del pensamiento
de Allan Kardec.”
F.E. - En este mismo órgano de divulgación (Flama Espirita 136, pág. 5 y 6: “Espiritismo una denominación
adecuada”), ya se manifestó que no es aconsejable la sustitución del nombre “Espiritismo” por cualquier
otra denominación, ni siquiera por “doctrina kardecista”. Lo difícil, pero adecuado (aunque, tal vez, llegue a
ser imposible), es dignificar ese nombre para que, por lo menos, cuando dentro de varias generaciones se
examinen las raíces de las buenas ideas morales -que esperemos rijan los destinos de la humanidad-, los
estudiosos de ese momento reconozcan que hubo unos que se llamaban espiritistas que ya sustentaron esas
excelentes ideas. ❒
Se continuará con la publicación de nuevos comentarios a la obra
“Doctrina Kardecista”
tanto en los próximos ejemplares de Flama Espirita como también en nuestro
Blog http://centrebarcelonesdeculturaespirita.blogspot.com
REFLEXIO ES
La Ley de Causa y Efecto - Causalidad
Dr. Moacir Costa de Araújo Lima *
Traducción: Pura Argelich
En la Mecánica Clásica, newtoniana, la ley de causa y efecto relaciona la fuerza aplicada en un cuerpo con la aceleración
producida, en función de la masa de ese mismo cuerpo.
De esta forma, la causa, fuerza, está relacionada con el efecto que produce en un cuerpo libre, aceleración, en función de
la masa que va a ser acelerada.
De un modo general, a partir de estudios semejantes e, incluso, de simples observaciones basadas en el sentido común,
llegamos a la conclusión de que no hay efecto sin causa.
Dentro del Universo newtoniano, de una Física de certezas, se pasó a entender que, conocida la causa, se puede
determinar con absoluta precisión el efecto.
En eso se basan las planificaciones tradicionales y la limitación de las personas que no hacen nada fuera de su manual de
instrucciones, porque creen que allí están las causas, que activadas producirán todos los efectos deseados.
Se vivía la ilusión de poder prever resultados futuros con precisión absoluta.
Filósofos imaginaban que una súper mente, capaz de conocer todos los factores que en un determinado instante actúan
sobre un cuerpo, podría precisar todo el estado de movimiento, así como la posición del cuerpo, en cualquier instante
siguiente.
-4- FLAMA ESPIRITA JULIOL / SETEMBRE 2010
Y, teniendo esa súper mente acceso a todas las informaciones relativas a los agentes causales actuando en el Universo,
podría prever, con rigor absoluto, cualquier evento futuro relativo a personas, animales o cosas, del átomo a la galaxia.
Se estaba desvelando el panorama en el que tomaría fuerza la teoría del destino preestablecido y de nuestra imposibilidad
de modificarlo, así como de cambiar cualquier cosa, en ese universo predeterminado y previsible.
No es ése el pensamiento actual.
Delante de una misma causa, podremos llegar a diferentes efectos, cada uno con distintos grados de probabilidad de que
suceda.
La incertidumbre ocupó el lugar de la certeza.
Lo que a primera vista nos podría parecer caótico, de hecho nos torna libres y responsables, pues si hay posibilidades hay
elecciones; la posibilidad de escoger hace que seamos participantes y responsables de nuestros actos, realizados a partir
de decisiones nuestras, que podrían ser diferentes.
Pero, a pesar de la fractura de la rigidez del principio, podemos continuar afirmando que no hay efecto sin causa y que
también es posible establecer, con algún grado de certeza, la causa productora, por lo menos en algunas de sus
características, de determinado efecto observado.
Sin embargo, no podemos tener sueños newtonianos, pues eso nos haría regresar a un universo del que seríamos meros
espectadores.
De ese modo, muchas personas exageran cuando dicen que por no haber efecto sin causa, todo lo que sucede tiene
alguna razón de ser.
Es verdad. Sólo que no siempre esa razón está preestablecida por fuerzas superiores a nuestra voluntad.
Voy a dar un ejemplo:
En 2004, cuando estaba terminando el libro “La Era del Espíritu”, al disponerme a desconectar el ordenador, éste me indicó
que tenía que cerrar también el archivo, haciéndome una pregunta inusual.
Al revés de la frase conocida “desea guardar las modificaciones, etc.”, preguntó si deseaba revertir el archivo “La Era del
Espíritu” a otro del mismo nombre, ya existente. Ese otro archivo sólo contenía el título.
Sin entender el significado de “revertir” en el lenguaje del ordenador, respondí que sí. Resultado: todo lo que estaba escrito
se transformó sólo en un título y el libro fue borrado del ordenador, sin ninguna posibilidad de recuperarlo.
Conseguí reescribirlo en 3 días.
Pero lo que aquí importa analizar es lo que viene a continuación.
Yo podría haber llevado lo sucedido hacia el lado mágico de determinaciones superiores, o de emboscadas de inferiores, y
pensado:
Bien, si eso sucedió, ciertamente es para que el libro no se publique ahora. Hay algún designio en ese sentido. Y, si me
hubiese conformado con la supuesta finalidad o maquinación de enemigos invisibles, o, creyendo que todo era un aviso
para posponerlo, el libro no habría salido en la época adecuada.
Vivimos en un plano en el que no todo está predeterminado. Estamos sujetos a accidentes de recorrido de los órdenes más
diversos. En un primer momento me desesperé, pero, después, reuní fuerzas, apoyos familiares, los más importantes que
puede haber, y el libro vio la luz a tiempo.
Lo que interesa examinar aquí es lo siguiente.
Si el libro se perdió ¿habría algún motivo? ¿No es verdad que todo lo que sucede tiene su razón de ser? Sí, sólo que no
tenemos que vivir yendo detrás de razones mágicas a cada paso de nuestra vida, con el fin de no convertirnos en seres
incapaces de luchar para conseguir las transformaciones que queremos.
JULIOL / SETEMBRE 2010 FLAMA ESPIRITA -5-
La razón era muy simple y, como todo en la vida, trajo su lección:
Si no se entiende una pregunta, no hay que responderla. La causa fue simplemente una acción equivocada, causa
inmediata; y la causa mediata fue responder sin saber lo que se estaba respondiendo.
Eso es para que no caigamos en el convencimiento de que todo lo que sucede es que tenía que suceder. Nos viciaron con
aquella idea de un universo en el que no teníamos poder de intervención y pasamos a atribuirlo todo a factores externos a
nosotros y, de modo especial, los religiosos, a factores mágicos e imponderables.
Lo que ocurrió no estaba escrito. Era sólo una de las posibilidades que se presentaron y que se transformaría en realidad
o no, de acuerdo con la respuesta dada a la pregunta, elección de mi conciencia.
Por eso, no siempre es fácil identificar la causa y sin darnos cuenta -principalmente a través del pensamiento mágicocorremos
el riesgo de hacer interpretaciones equivocadas.
En vez de pensar que estamos a merced de un destino, escrito en sus mínimos detalles, tenemos que habituarnos a
administrar posibilidades. Eso sí que es una manifestación de libre albedrío que nos torna responsables.
Eso mismo enseñó Kardec cuando habló del libre albedrío. ❒
* Moacir Costa de Araújo Lima, natural de Porto Alegre (Brasil)
Abogado y Licenciado en Física
Profesor Universitario en la PUCRS
(Pontifícia Universidade Católica de Rio Grande do Sul)
Conferenciante y escritor

ota complementaria de Flama Espirita
A este respecto, de lo que enseñó Kardec, podemos leer en ¿Qué es el Espiritismo? (cap. III, apartado “El
hombre durante la vida terrestre”, núm. 124):
“¿Tiene el hombre su libre albedrío o está sometido a la fatalidad? Si la conducta del hombre dependiera de la
fatalidad, no habría para él ni responsabilidad del mal, ni mérito por el bien; desde luego todo castigo sería
injusto y toda recompensa un contrasentido. El libre albedrío del hombre es una consecuencia de la justicia de
Dios, es el atributo que le confiere su dignidad y le eleva por encima de todas las demás criaturas. Y tanto es
así, que el aprecio que los hombres tienen los unos para los otros es una consecuencia del libre albedrío: al
que lo pierde accidentalmente por enfermedad, locura, embriaguez o idiotismo, se le tiene lástima o se le
desprecia.
“El materialista que dice que todas las facultades morales e intelectuales dependen del organismo, reduce al
hombre al estado de máquina, sin libre albedrío y, por consiguiente -insiste Kardec- sin responsabilidad del
mal y sin mérito del bien que hace.”
Es por todo ello que se debe hacer hincapié en la cuestión de la responsabilidad personal, por un lado, y, por
otro lado, en que el destino se construye sobre la marcha sin que esté decidido con antelación. Sin duda hay
aspectos relevantes de nuestra encarnación, consecuentes de nuestro pasado o de nuestras necesidades de
aprendizaje, que pueden estar establecidos antes de reencarnar en sus líneas generales (gracias a los cuidados de
los Espíritus especializados en el proceso reencarnatorio). Sin embargo, lo que no está ni establecido ni previsto
es la reacción, la conducta de la persona ante esas situaciones necesarias de progreso. A pesar de esta última
frase, no podemos obviar que alguien, con un profundo conocimiento acerca de las circunstancias particulares
de una persona o de un grupo social pueda, con muchas posibilidades de éxito, hacer una previsión acerca de la
conducta de esos individuos; pero, no es que “sepa” el futuro, sino que puede preverlo gracias a sus
conocimientos. Tampoco puede negarse la realidad de que hay premoniciones muy precisas, como si el futuro
estuviera perfectamente delineado. La explicación a esta realidad es complicada, pero en manera alguna puede
suponer el más mínimo atisbo de fatalidad.
Sobre todo este tema planea una realidad que es incomprensible para el ser humano, como es la cuestión de la
presciencia divina. Ciertamente para Dios no hay, no puede haber, secretos ni incógnitas en cuanto al futuro de
sus criaturas. Esta circunstancia podría llevarnos a pensar en lo aparentemente extraño de un progreso,
individual y colectivo, con un futuro desconocido para sus protagonistas, pero perfectamente conocido por el
-6- FLAMA ESPIRITA JULIOL / SETEMBRE 2010
Creador. Pensamos que no hay incompatibilidad en esta situación porque, a pesar de que Dios sepa lo que
ocurrirá, ello no resta responsabilidad ni mérito o demérito al espíritu (que no conoce ese futuro). Ciertamente
se trata también de un tema complejo que merece más espacio para ser considerado. Sin embargo, como
conclusión, nos queda la confianza en la Ley Divina o Natural de la cual forma parte la Ley de Causa y Efecto
que, sin duda, es una de las grandes herramientas de la Ley del Progreso.
Nos parece muy remarcable la actitud del autor del artículo de no creerse, ante la situación adversa, que lo
ocurrido pudiera deberse a un designio oculto por parte de buenos o de “malos” Espíritus; ello, sin menospreciar
en absoluto la incidencia del mundo espiritual en nuestras vidas. Lo relevante es entender que, a pesar de esa
posible incidencia, la responsabilidad de hacer o deshacer, de rendirnos o de persistir en el empeño, es siempre
nuestra. ❒
ALGUNAS PINCELADAS SOBRE LAS PONENCIAS PRESENTADAS EN EL “I EEI”
2ª Parte
Conferencia: De la culpa a la responsabilidad: Una evolución consciente.
Ponente: Mª. Cristina Zaina (Médica Radióloga - CPDoc., Curitiba (Paraná) – Brasil)
Explicó que a través de sus experiencias trabajando con pacientes con dolencias estomacales y duodonales, se
apercibió que el daño y la culpa incidían en sus organismos alterando sus funciones. Por ello inició sus
investigaciones.
Afirmó que nuestra sociedad trabaja con culpa. El sentimiento de culpa es el remordimiento, la opresión y
vergüenza, que es necesario neutralizar con el arrepentimiento y luego la reparación.
Resaltó que la culpa es inmovilizante, destructiva y que siempre va asociada a la autopunición, y que es
necesario trabajarla con responsabilidad. Es compensar un error con actos buenos. Que estamos aquí para
crecer, evolucionar, 9O para destruirnos.
Hizo hincapié en que la culpa es una herencia cultural, 9O genética.
Habló de la conducta ética que es la de actuar de forma ordenada, en la promoción de la persona, y de los
derechos de los demás.
Citó expiación, castigo, penas,… vocablos utilizados por Allan Kardec en su contexto católico.
Para mejorar en esta vida es necesario hacer un autoanálisis de lo que somos hoy y de lo que queremos ser
mañana. Y para finalizar su conferencia con un broche de oro, dijo:
“ unca olvidemos que el amor es la fuerza más grande del Universo”
Conferencia: Un proyecto de vida compartido.
Ponente: ieves Granero (Asociación Kardeciana “Conocerse a sí mismo”, de Valencia - España)
En sustitución de: El “Círculo Allan Kardec de Francia”. Historia y Objetivos, por Jacques Pecatte
(Círculo Allan Kardec de ancy – Francia)
La encarnación es el medio indispensable para que se cumpla la Ley de Progreso. Es el laboratorio o taller
donde se realiza el proceso de crecimiento -aseveró-.
Seguidamente resaltó varios conceptos sobre el tema entresacados de algunas obras de autores como:
Allan Kardec, en El Libro de los Espíritus, cuando pregunta “en qué momento se une el alma al cuerpo”. Y los
espíritus le responden que “la unión comienza en la concepción, pero que sólo se completa en el instante del
nacimiento”.
JULIOL / SETEMBRE 2010 FLAMA ESPIRITA -7-
Bernardo Drubich, en Personalidad y Reencarnación, dice: “Coincidimos con el Ing. Hernani Guimarães
Andrade, cuando distingue entre personalidad e individualidad. Personalidad es la resultante de la
encarnación del individuo. Su estructura básica está dada por los elementos biológicos y espirituales de la
encarnación, pero eso sí, teñidos por todo el espectro familiar y social que envuelve su desarrollo hasta la
adultez”.
Jaci Regis, en Vivir es contactarse con los demás, manifiesta: “Cuando tomamos conciencia de que las ideas
que pueden salvar al mundo de la destrucción son la integración, el amor, el respeto y la renuncia al egoísmo
personal, dejamos de pensar en argumentos vacíos de contenido real, para dedicarnos al crecimiento interior,
y al aprovechamiento de las experiencias simples y ricas que nos trasmiten quienes nos rodean cotidianamente.
“El hogar, debe ser un lugar donde reine la alegría, donde se respire felicidad y armonía en las relaciones,
donde cada uno pueda trasmitir sus ideas, sus pensamientos, sus anhelos, con confianza, sabiendo que es
respetado, sabiendo del afecto que los demás integrantes sienten por él.”
“Toda forma de vida de una familia es en sí un estado de aprendizaje. Cada miembro que la constituye cumple
una acción particular y de la calidad con que se ejerza su rol, estará dado el nivel de ese aprendizaje. Por eso
es importante que cada uno comprenda su misión específica de sexo.”
Daniel Bloombfield, psiquiatra norteamericano, en Lo que se resiste, misteriosamente persiste, nos transmite:
“Parece que aquellas cuestiones irresueltas con nuestros padres y hermanos, se repiten más adelante con otras
personas en los nuevos grupos familiares que construimos de adultos”.
“Es decir que hay experiencias que no pueden obviarse. Como cuando se tiene una materia pendiente y no se
puede comenzar un nuevo ciclo sin aprobarla”.
“Son los compromisos del espíritu que en conocimiento de su responsabilidad evolutiva no puede sino, dar
pasos adelante en su camino de progreso”.
“La vida es una suma de oportunidades”
Conferencia: La cuestión de la Pluralidad de Mundos Habitados.
Ponente: Luís de Almeida (Grupo Espírita Amor y Caridad, y AME de Oporto – Portugal)
Astrofísico, en su conferencia presentó evidencias de la posibilidad de existencia de vida en el espacio. En todo
momento hizo hincapié en la diferencia entre vida y vida inteligente. Las investigaciones científicas actuales
han encontrado resultados que hacen pensar en que hay condiciones favorables para la vida y también de que
hay organismos vivos, aunque no hay evidencia alguna de que esa vida sea inteligente.
Comentó los estudios de astro biólogos que han descubierto formas de vida en condiciones extremas en nuestro
planeta. Concretamente, ciertos organismos que pueden vivir en un amplio margen de temperaturas: desde casi
el “cero absoluto” hasta temperaturas por encima del punto de ebullición del agua y a presiones muy elevadas.
En su exposición remarcó que se han enviado organismos vivos al planeta Marte los cuales han sobrevivido
durante 18 meses. Asimismo citó que se han encontrado evidencias de una molécula similar al Azúcar a 28.000
años luz de distancia de La Tierra. Y que el telescopio Hubble encontró evidencias de Dióxido de Carbono, un
elemento relacionado con la vida orgánica, en un planeta fuera del sistema solar.
También informó de que existe un proyecto para la búsqueda de vida inteligente que se conoce por las siglas
SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) encargado de buscar evidencias de vida inteligente en el
universo.
Y finalmente comentó,
“algunas estadísticas entre las que destacó que el 97% de los pretendidos contactos con
extraterrestres carece de fundamento”
(continuará en el próximo número)

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