UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

martes, 24 de mayo de 2011




12. PERFECCIÓN MORAL
DE: EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
-Uno de los mejores libros de todos los tiempos
AUTOR: ALLAN KARDEC
Versión castellana: Giuseppe Isgró C.



VIRTUDES Y VICIOS


1. –Cuál es la virtud de mayor mérito?
-“Todas las virtudes tienen mérito, por cuanto todas son expresiones de progreso en la vía del bien. Virtud es toda resistencia voluntaria a los estímulos de las imperfectas inclinaciones; pero lo sublime de la virtud reside en el sacrificio del interés personal por el bien del prójimo, sin un segundo fin. La virtud más meritoria es aquella que se funda sobre la más desinteresada solidaridad.
2. –Algunos hacen el bien por impulso espontáneo sin tener que confrontar sentimientos opuestos; tienen, ellos, el mismo mérito que aquellos a quienes les toca imponerse sobre sus propios instintos, y lograr dominarlos?
-“En quienes no precisan ese tipo de confrontación, se ha cumplido ya el progreso inherente, por lo cual, a ellos los buenos sentimientos no les exigen esfuerzo alguno, y las buenas obras les parecen de fácil realización; para ellos el bien se ha convertido en un hábito; deben ser, por lo tanto, honrados como hábiles veteranos que han conquistado su grado en pleno campo de acción. Dado que, el ser humano se encuentra, aún, distante de la perfección, aquellos ejemplos sorprenden por el contraste, y se les admira tanto más por ser raros; pero sabed que en los mundos más avanzados que el vuestro, lo que entre vosotros es la excepción, allí es la regla. El sentimiento del bien es espontáneo, porque son habitados por buenos Espíritus, y una sola intención nociva sería una singularidad monstruosa. Por lo cual los seres humanos viven felices. Será así, también, sobre la tierra, cuando la humanidad se haya transformado, comprendiendo y practicando el amor en su verdadero significado”-.
3. –Aparte de los defectos y de los vicios, en torno a los cuales nadie puede engañarse, cuál es el signo más característico de la imperfección moral?
-“El interés personal. Las cualidades morales son, frecuentemente, como el dorado sobre un objeto de bronce que no resiste la piedra de toque. Alguien puede estar dotado de cualidades reales, que le convierten, para el mundo, en una persona de bien; pero éstas, aunque impliquen un progreso, no resisten, siempre, a ciertas pruebas y, alguna vez es suficiente tocar la cuerda del interés personal para descubrir la realidad. Sin embargo, el verdadero desinterés es de tal manera raro sobre la tierra, que, si se os muestra, lo admiráis como una rareza. El apego desmesurado a las cosas materiales es un indicio de notoria inferioridad, porque, cuanto más el ser humano se aferra a los bienes de este mundo, tanto menos comprende su destino, mientras que, en sentido contrario, con el desinterés, demuestra que él ve el porvenir desde un punto de vista más elevado”-.
4. Existen personas desinteresadas sin discernimiento, prodigando su patrimonio sin provecho real, en vez de hacer del mismo un uso razonable: tienen algún mérito?
-“Tienen el mérito del desinterés, pero no el del bien que podrían hacer. Si el desinterés es una virtud, la prodigalidad irreflexiva es siempre, por lo menos, una ausencia de criterio.  La riqueza no es dada, ni a algunos, para que la boten al viento, ni a otros, para que la encierren en un arca; ella es un depósito del cual todos tendrán que rendir cuenta, por cuanto tendrán que responder del bien que podían haber hecho, y dejaron de hacerlo, y de las lagrimas que habrían podido secar con el oro dado a quienes no lo necesitaban”-.
5. -Aquel que hace el bien, no por la idea de una recompensa sobre la tierra, sino con la esperanza de que se le tomará en cuenta en la otra vida, es reprobable ese pensamiento? Le afecta su progreso? (Ver Nº 894).
-“Es preciso hacer el bien por solidaridad, es decir, con desinterés”-.
-Todavía cada quien desea, naturalmente, para emanciparse del estado menos feliz de esta vida, y los mismos Espíritus nos enseñan a practicar el bien con este fin; es, por lo tanto, indebido pensar que haciendo el bien en esta dimensión física, se estará mejor en la espiritual?
-“No ciertamente; pero quien hace el bien sin fines secundarios, y por el solo placer de agradar a Dios y a su prójimo que sufre, se encuentra, ya, a un grado de progreso, en cuyo estado experimenta en mayor grado el bienestar que otorga el cumplimiento de deber de solidaridad, que aquel que realiza el bien por cálculo preconcebido, a quien no le mueve la necesidad natural de la conciencia”-.
-Desde nuestro punto de vista, aquí se precisa hacer una distinción entre el bien que una persona pueda hacer a su prójimo, y la atención que él presta para corregirse de sus propios defectos. Comprendemos como hacer el bien con el pensamiento, el cual nos será tomado en cuenta, por poco meritorio que sea; pero, enmendarse, domar las propias pasiones, corregir el propio carácter para elevarse, es, también esto, una muestra de inferioridad?
-“Ciertamente que no; por hacer el bien entendemos, únicamente, la práctica de la solidaridad. Quien calcula cuanto le puede rendir una buena acción, tanto en la vida futura como en esta, actúa en forma egoísta; pero egoísmo no es el mejorarse a sí mismo para acercarse a Dios, por cuanto esta es la finalidad hacia la cual cada quien debe tender”-.
6. –Si la vida corporal no es más que una estadía temporal sobre la tierra, y todo nuestro cuidado debe enfocarse con miras al futuro, es útil emplear el propio tiempo únicamente en adquirir conocimientos científicos relativos a las cosas y a las necesidades materiales?
-Sin duda; en primer lugar porque así os colocáis en condición de ayudar a vuestros semejantes, y después, porque vuestro Espíritu ascenderá más rápidamente, si ya ha cultivado su inteligencia. En la dimensión espiritual se aprende más en una hora que en algunos años sobre la tierra. Ningún conocimiento resulta superfluo; en todas sus vertientes, contribuye en mayor o menor grado al progreso, porque el Espíritu perfecto debe saber todo, y, dado que el progreso debe cumplirse en todos los aspectos, todas las ideas adquiridas sirven al desenvolvimiento del Espíritu”-.
7. –De dos ricos, uno que nació en la opulencia y no ha conocido jamás la necesidad; el otro, debe su fortuna a su propio trabajo, Ahora bien, los dos la emplean exclusivamente para su satisfacción personal; cuál es el más culpable?
-“Aquel que ha conocido los sufrimientos, porque sabiendo lo que significa sufrir, no contribuye a aliviar el dolor de sus semejantes”-.
8. –Quien acumula siempre sin hacer el bien a nadie, puede tener como excusa que lo hace para dejar más a sus herederos?
-“Es un compromiso con la mala conciencia”-.
9. –De dos avaros de los cuales el primero se priva de lo necesario, y desencarna por efecto del hambre junto a su tesoro; el segundo no es avaro sino para los demás, pero pródigo para sí, mientras rehúye el más pequeño sacrificio para rendir un servicio, y no conoce límites en satisfacer sus gustos y sus pasiones, cuál de los dos es más culpable?
-“Aquel que goza, porque muestra de ser más egoísta que avaro; el otro ha pagado ya una parte de su castigo”-.
10.            –Constituye una actitud culpable envidiar la riqueza por el deseo de hacer el bien?
-“El sentimiento, ciertamente, sería loable, cuando fuese sincero; pero, es este deseo, siempre, verdaderamente desinteresado, y no oculta alguna mira personal? Los primeros, a quienes quisierais hacer el bien en aquel modo, no sois casi siempre vosotros mismos?”
11.            –Es una actitud culpable la de estudiar los defectos ajenos?
-“Sí, y muy grave, como un acto carente de bondad, si se realiza con el fin de criticarlos, y luego, divulgarlos. Puede ser útil, alguna vez, si se realiza para obtener el beneficio de evitarlos; pero, jamás debería olvidarse que la indulgencia por los defectos ajenos es una de las virtudes incluidas en el amor. Antes de llamarle la atención a los demás por sus imperfecciones, cuidad de que no se os pueda decir lo mismo a vosotros. Lo que  permite tener autoridad moral es la práctica de las virtudes opuestas a los defectos que criticáis en los demás. Los censuráis porque son avaros? Sed vosotros generosos. Son soberbios? Sed vosotros humildes y modestos. Son duros de sentimientos? Sed amables. Estrechez de miras en las acciones? Sed magnánimos. En pocas palabras, haced de modo que no se os puedan aplicar aquellas palabras de Jesús: -“Ve la paja en el ojo de su vecino, y no la viga en el propio”-.
12.            –Hay culpabilidad en el acto de investigar los defectos de la sociedad y en divulgar la magnitud de los mismos?
-“Según el móvil que induce ese acto. Si quien lo realiza no tiende más que a producir escándalo, pagará la satisfacción personal que se procura presentando cuadros que, de ordinario, constituyen más bien ejemplos nocivos que edificantes. El Espíritu puede ser castigado por el placer que obtiene desvelando el mal”-.
-Cómo juzgar, en tales casos, de la pureza de las intenciones y de la sinceridad del escritor o del orador?
-“Esto, por lo demás no sirve de nada; pero, en cada caso, si escribe o dice cosas buenas, aprovechadlas; caso contrario, es una cuestión de conciencia, que le concierne, únicamente, a la persona en particular. Del resto, si ella desea probar su rectitud, que avale sus preceptos con el propio ejemplo”-.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: La pregunta antepuesta por el maestro denota la percepción de profunda agudeza que poseía en el ámbito de las comunicaciones sociales. La respuesta contiene una orientación que es preciso que, a nivel mundial, los comunicadores sociales, en todas las vertientes, y artes, perciban la conveniencia de que el ejemplo edificante que se transmite por medio del propio mensaje, con un enfoque positivo, centrando la atención en los aspectos ejemplares de la sociedad, constituye el mejor aporte para estimular su desarrollo. Se le atribuye a Jesús de Nazareth, el aforismo que expresa: -“En lo que ves, te convertirás”. Si la colectividad, a través de todos los medios de comunicación, incluyendo el arte, ve los ejemplos de la gente virtuosa, por el principio de: -en lo que se centra la atención se expande la  conciencia-, al orientar positivamente las mentes de las personas con mensajes constructivos, contribuimos  a edificar una mejor sociedad. Los ejemplos negativos hay que erradicarlos de la circulación, conjuntamente con las causas que los producen, y con campañas que centren la atención en la polaridad positiva opuesta. Ese será el periodismo que imperará en breve tiempo, a nivel mundial, y será la misma sociedad que exigirá, a los medios de comunicaciones, a que sea depurado el mensaje que transmiten en los cuatro medios  inherentes, como son la prensa, la radio, la televisión y el cine; más cualquier otra expresión cultural, como los libros, las obras de artes, el teatro, vallas publicitarias, folletos publicitarios, mensajes transmitidos de boca a boca, y cualesquiera otros vehículos de expresión humana, además de los mencionados. Es preciso ver la botella medio llena, y no medio vacía. Las cosas hermosas y no las feas, la prosperidad y no la pobreza, el amor y la armonía, y no lo contrario, ya que en lo que se ve y centra la atención, en eso, precisamente, cada quien se va convirtiendo,  por la ley de atracción. Las imágenes mantenidas en la pantalla mental, tienen fuerza de atracción: atraen lo semejante, repelen lo desemejante. Los pensamientos y los sentimientos positivos, generan palabras y actos positivos, y auto-excluyen lo opuesto, automáticamente.
13.            –Algunos autores han publicado obras bellísimas y morales, que sirven al progreso de la humanidad, pero de las cuales ellos mismos no se han aprovechado mucho. Se le toma en cuenta, a ellos, como Espíritus, el bien que sus obras han producido?
-“Moral sin aplicación es semilla sin trabajo. A qué sirve la simiente, si no la hacéis frutificar para nutriros? Estos escritores son tanto más culpables en cuanto tenían la inteligencia para comprender, pero, no practicando las máximas que predicaban a los demás, renunciaron a la recogida de los frutos”-.
14.            –Quien obra bien es reprobable, si tiene conciencia y se complace de ello?
-“Igual que tiene conciencia del eventual mal que podría realizar, debe tener, también, la del bien que hace, para saber si actúa rectamente, o no. Solamente pasando cada obra suya por la balanza de las leyes de Dios, y especialmente en la de la justicia, la del amor y la de la solidaridad, la persona en particular podrá conocer si su obra es buena o no, y, por lo tanto, aprobarla o desaprobarla. Por lo tanto, no se puede censurarle, si percibe que ha triunfado de sus inclinaciones negativas, y experimenta satisfacción de tal hecho, siempre que no devengue motivo de vanidad por ello, evitando, de esta manera, un mal, para caer en otro”-. (Ver Nº 919).


EL PRINCIPIO DE LAS PASIONES


15.            –El principio de las pasiones, que se encuentra en la naturaleza, es nocivo en sí mismo?
-“No; el mal de la pasión consiste en el exceso voluntario, por cuanto el principio fue otorgado, al ser humano, para el bien; pero del abuso se deriva la culpabilidad inherente”-.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: La pasión es un grado de fervor que excede el punto del equilibrio, o un sentimiento expresado en la conciencia en polaridad negativa y que, manifestado, luego, en pensamientos, palabras y actos, crea consecuencias de las cuales se ha de responder. Empero, el fervor positivo, que denota el entusiasmo que la persona experimenta hacia la obra que realiza, además de la convicción implícita que contiene, transforma a la persona en incansable hasta alcanzar la perfección de la misma o la culminación de su ideal. La pasión en su polaridad positiva es el artífice de las obras maestras de que disfruta la humanidad, así como de las innovaciones e invenciones del ingenio humano.
16.            –Cómo determinar los límites donde las pasiones cesan de ser buenas, o malas?
-“Las pasiones son como los caballos: útiles, si domados; peligrosos, si indómitos. Sabed, por lo tanto, que una pasión se convierte en nociva cuando ya no podéis dominarla, y de alguna manera, os resulta perjudicial a vosotros o a los demás”-.
Las pasiones son leves, que multiplican las fuerzas del ser humano, y lo ayudan a cumplir los designios de la Providencia; pero, si en cambio de guiarle, la persona se deja arrastrar, cae en los excesos, y la misma fuerza que en sus manos podía producir el bien, se le transforma en adversa, afectándole.
Todas las pasiones tienen su principio en un sentimiento o en una necesidad natural; en ninguno de los dos casos, es algo malo en sí, por cuanto forma parte de una condición providencial de la propia existencia. La pasión propiamente dicha es la exageración de una necesidad o de un sentimiento, y consiste no en la causa, sino en el exceso, que se transforma en un mal, cuando es causa de otros males.
Cada pasión que conduce al ser humano hacia la naturaleza animal, le aleja de la espiritual.
Cada sentimiento que lo eleva por encima de la naturaleza animal, anuncia el predominio del Espíritu sobre la materia, y le acerca a la perfección.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: El ser humano está dotado, tal como muy bien lo expresa el maestro, por dos elementos claves, que son: los sentimientos y las necesidades. Ambos expresan el conocimiento y la fuerza, en ambas polaridades. El conocimiento es expresado por el lenguaje de los sentimientos análogos a los valores universales, dentro de la conciencia, como guía de los pensamientos, de las palabras y de los actos. Los valores, por ejemplos, son: el amor, la afinidad, la justicia, la igualdad, la compensación, la reciprocidad, la fortaleza, la templanza, la belleza, la tolerancia, la solidaridad, la paciencia, la confianza, entre otros. Son de doble polaridad, y se expresan como valores en sí o antivalores, es decir: sentimientos de justicia o de injusticia, de belleza o de fealdad, de fortaleza o de debilidad, de confianza o de desconfianza, etcétera. Al mismo tiempo, manifiestan conocimiento y fuerza; la fuerza es el fervor o grado de pasión, que tiene unos parámetros positivos y otros negativos, en base a los cuales se derivan sus efectos equivalentes: buenos o lo contrario. Los valores universales constituyen en el ser humano, los atributos divinos, que no son otra cosa que los sentidos cósmicos o espirituales, que le sirven para percibir la realidad integral y guiar su conducta en todos los ámbitos existenciales regidos por la ley cósmica.
Las necesidades, a su vez, constituyen el mecanismo que manifiestan, en la vida de la persona, el grado equivalente de poder creador a la necesidad experimentada, para ayudarle a satisfacerla. Es decir, el ser humano se encuentra dotado de un poder potencialmente infinito, el cual, únicamente, puede expresar por medio de las necesidades que va experimentando en la vida, en la escala jerárquica estructurada por Abraham Maslow, es decir: necesidades básicas, de seguridad, sociales o afectivas, de estimación, propia o ajena, y de autorrealización, además de ellas, la necesidad de conexión con la Divinidad. Cada necesidad expresa el grado equivalente del poder creador del cual está dotado para satisfacerla. Luego, el qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el quién, el cuánto y el porqué, la persona lo percibe en una triple vertiente: 1) Por su capacidad de razonamiento, utilizando la lógica inductiva y deductiva; 2) La percepción intuitiva y la inspiración; 3) La guía de los valores universales, mediante los sentimientos equivales expresados en la conciencia humana, réplica exacta de la del Creador; y, 4) Los deseos en todas sus vertientes, que trascienden la satisfacción básica de las necesidades. La razón, la intuición, la inspiración, los valores, y sus sentimientos inherentes,  las necesidades y los deseos, cada quien a su manera, rigen sobre la voluntad, ésta sobre los pensamientos, las palabras y los actos, y los actos sobre los resultados.
La pasión, el fervor y el entusiasmo, constituyen fuerzas expresadas dentro del ser, en la conciencia; sus etapas de desarrollo pasan por los niveles de: la curiosidad, el interés, el conocimiento, la convicción, el entusiasmo y la determinación. Canalizan las propias fuerzas, más las que expresa el Creador, por el lenguaje de los sentimientos en la conciencia, y la fuerza de empuje y la de bloqueo; pero, además, expresan la inspiración de conocimientos y de fuerzas desde la dimensión espiritual, de los Espíritus. Estos inspiran, por el pensamiento dentro del pensamiento, ideas con las cuales la persona siente afinidad, generándole un impulso en ambas vertientes, positiva-negativa, según la índole del Espíritu inspirador, más la energía inherente a tales realizaciones. En ambos casos, cada persona posee el libre albedrío y puede decidir seguir o no la inspiración, y si se mantiene firme, prevalece la voluntad de la persona en particular, si logra superar la tentación y escucha la voz de su conciencia, quien siempre le indicará qué hacer o que dejar de hacer, cuando y porqué. Los antiguos denominaban al entusiasmo: -“Dios dentro de sí”. En la acepción de los antiguos, Dios significaba Espíritu. En conclusión: siempre que una persona decida seguir o dejar de hacerlo, cualquier inspiración, los entes inspiradores, respetarán dicha decisión.
17.            –Podría el ser humano triunfar, con sus esfuerzos, sobre sus inclinaciones nocivas?
-“Sí, y alguna vez con leves esfuerzos; pero, con frecuencia precisa mayor grado de voluntad! Debéis buscar de vencer más sobre las indebidas  inclinaciones”-.
18.            –Puede, el ser humano, encontrar asistencia eficaz en los Espíritus para vencer sus pasiones?
-“Si pide a Dios su Guía con sinceridad, los buenos Espíritus le vendrán en su ayuda, seguramente, por cuanto ésta es su misión”-. (Ver Nº 459).
19.            –Existen pasiones vivas e irresistibles en grado tal que sea imposible domar por la acción de la voluntad?
-“Hay muchos que verbalmente expresan querer liberarse, y en su fuero íntimo disfrutan de la debilidad de su propia voluntad. Quien se persuade a sí mismo de la imposibilidad de vencer sus pasiones es porque, debido al grado que han alcanzado, se complace en ellas. Otro, en cambio, que en sentido opuesto, busca de reprimirla, comprende su naturaleza espiritual y cada paso en aquel sentido es un triunfo del Espíritu sobre la materia”-.
20.            –Cuál es el medio más eficaz para combatir el predominio de la naturaleza corporal?
-“La abnegación de sí mismo”-.


EGOÍSMO


21.            –Cuál vicio, entre todos, puede ser considerado de mayor jerarquía?
-“Ya ha sido dicho: el egoísmo; de él arrancan todos los males. Estudiad todos los vicios, y lo encontraréis como su causa. Por lo tanto, los combatiréis en vano, sin extirparlos, a menos de que ataquéis la causa de raíz, hasta erradicarla. Todos vuestros esfuerzos tienden hacia este fin, porque en eso reside la verdadera y temible plaga de la sociedad. Quien quiera aproximarse en esta existencia a la verdadera perfección moral, arranque de su conciencia todo sentimiento egoísta, por cuanto el egoísmo es incompatible con la justicia, la solidaridad y el amor, y constituye el principal enemigo de todas las demás virtudes”-.
22.            –Desde el momento en que el egoísmo se funda sobre el sentimiento del interés personal, parece poco probable erradicarlo completamente de la conciencia del ser humano; lo logrará?
-A medida que los seres humanos comprendan mejor las cosas del Espíritu, darán menor importancia a las de la materia. Será preciso, a este fin, la reforma de las instituciones humanas que lo mantienen y estimulan, por cuanto, en gran parte, depende de la educación”-.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Esta respuesta refleja la misma percepción expresada en el Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau, sobre la necesidad de un nuevo Pacto Social entre la Sociedad y el Estado, necesidad esta que, en el siglo XXI se ve inminente, pero que, en la realidad, precisa su tiempo para poder gestarlo en los niveles antes expresados. Es decir, se hace necesario modificar las instituciones, adaptándolas al derecho natural, mediante las cuales se haga innecesaria la expresión del egoísmo, y por ende, se habrá contribuido a erradicar la principal causa del mal social. Lao Tse, quinientos años antes de nuestra era, previó esto y en el Tao Te King dejó importantes directrices al respecto.
23.            –Por cuanto el egoísmo es inherente a la especie humana, no representará, él, un obstáculo para la instauración del bien absoluto sobre la tierra?
-“El egoísmo, es, ciertamente, la principal causa que hay que erradicar; pero él constituye el carácter inherente al grado de inferioridad de los Espíritus encarnados en el planeta tierra, y no de la humanidad en sí misma. Ahora bien, los Espíritus, al purificarse en sucesivas encarnaciones, se despojan del mismo como de cualquier otro tipo de imperfección moral. O, acaso creéis que sobre la tierra no existen personas libres de egoísmo y de fervoroso amor? Abundan en mayor número de lo que se pueda creer, pero las conocéis poco. Si hay una, por qué no pueden haber diez? Y, si existen diez, por qué no podrían haber mil, y así sucesivamente?”
24.            –El egoísmo, en vez de disminuir, más bien crece con la civilización, la cual pareciera que lo estimula y alimenta; cómo podrá, jamás, la causa destruir el efecto?
-“El mal se hace tanto más odioso, cuanto más crece; es por esto que la magnitud de los frutos del egoísmo permitirá comprender la necesidad de erradicarlo. Entonces, los seres humanos vivirán como hermanos, ayudándose los unos con los otros, donde el fuerte será el sostén, no el opresor del débil, y no se verá más la carencia de lo necesario, por cuanto todos practicarán la justicia y la solidaridad. Es el reino del bien, que nosotros, los Espíritus, estamos encargados de preparar”-. (Ver Nº 784).
25.            –Con cuál medio se puede erradicar el egoísmo?
-“De todas las imperfecciones humanas la menos fácil de erradicar es el egoísmo, por cuanto resulta de la influencia de la materia, de la cual, el ser humano, -todavía muy cercano a los orígenes- no ha podido liberarse, influencia que encuentra acogida en todo, entre vosotros. Es decir, en vuestras leyes, en el ordenamiento social y en la educación. El egoísmo disminuirá con el prevalecer de la vida moral sobre la material, y sobretodo las nociones que os aporta el Espiritismo en relación a vuestra vida futura real, y no desnaturalizado de las funciones alegóricas, por cuanto bien comprendido, cuando se haya amalgamado en las costumbres y con las creencias, transformará los hábitos, los usos y las relaciones sociales. El egoísmo es fundamentado sobre la importancia de la personalidad; mientras que, la enseñanza del Espiritismo, es importante destacarlo, bien comprendida, permite ver las cosas desde un punto de vista tan elevado que el sentimiento personal desaparece, en cierta manera, frente a la inmensidad del orden cósmico, y redimensionando esta importancia que nos auto-otorgamos, conduciéndola a sus verdaderas proporciones, combate, necesariamente, el egoísmo. Lo que, la mayor parte de las veces, rinde la persona egoísta es el daño que le resulta del egoísmo ajeno, por cuanto ella siente la necesidad de ponerse a la defensiva. Viendo a los demás pensar sólo a sí mismos, también ella es obligada a ocuparse de sí misma más que de los demás. Cuando los principios de la solidaridad y de la fraternidad se haya convertido en la base de las instituciones sociales y de las relaciones legales entre un individuo y otro, el ser humano pensará menos a su persona, viendo que los demás lo hacen, y asumirá la influencia moralizadora del ejemplo y del contacto. En medio al presente exceso de egoísmo se precisa un elevado grado de desarrollo de la virtud para poder renunciar a la propia personalidad a beneficio de los demás, quienes, con frecuencia, responden, pagando, con la ingratitud. Es por esto que, quienes poseen esta virtud, se encuentra abierto el reino del bien y reservada la felicidad de los virtuosos, por cuanto, en verdad, en el día de la justicia, cada persona que haya pensado únicamente a sí, quedará, automáticamente, aislada”-. (Ver Nº 785).
Hoy en día se están haciendo loables esfuerzos para hacer progresar a la humanidad; se alientan, se estimulan y se honran los buenos sentimientos más que en cualquier otro tiempo, y todavía el germen roedor del egoísmo sigue siendo la plaga social. Es una condición negativa que se refleja sobre todos, y del cual cada quien es más o menos víctima; por lo tanto, es preciso atacarlo como se hace con una epidemia. Con este fin es preciso proceder como lo hacen los médicos: remontándose a la fuente. Se busquen, entonces, las causas en todas las partes del ordenamiento social, desde la familia al pueblo, desde la choza al palacio, y se combatan todos los movimientos visibles o escondidos, que suscitan, nutren, y desenvuelven el sentimiento del egoísmo.
Conocidas las causas, la solución se presentará por sí misma; no se tratará más que de combatirlas, si no todas de una vez, por lo menos parcialmente, y gradualmente, el elemento nocivo será eliminado. La curación podrá tardar, porque las causas son numerosas; pero, no será imposible. Se advierta, por otra parte, para lograrlo, se debe curar la anomalía desde la raíz, es decir, por medio de la educación, y no de aquella educación que tiene a formar personas instruidas, sino de la que forma seres virtuosos. La educación rectamente entendida, es la clave del progreso moral, y cuando se conozca el arte de forjar los caracteres, como se conoce la de forjar la inteligencia, los seres humanos podrán enderezar las tiernas plantas. Pero, este arte precisa tacto sutil, mucha experiencia y profunda observación. Es un grave error creer que es suficiente tener doctrina para ejercitarla con fruto. Quien siga con atención tanto al hijo del rico como al del pobre desde el instante de su nacimiento, y observe todas las perniciosas influencias que actúan sobre él por la debilidad, la incuria y la ignorancia de quienes le dirigen, verá como, con tanta frecuencia, los medios que se emplean para moralizarle son falsos, y no se maravillará de encontrar, en el mundo, tantos defectos que corregir. Hágase para la moral cuanto se realiza para la inteligencia, y se verá que, si existen naturalezas refractarias, las hay, también, mucho más de lo que se pueda creer, de aquellas que piden, únicamente, una buena educación, para producir frutos óptimos y abundantes. ( Ver Nº 872).
El ser humano anhela ser feliz; es este un sentimiento natural, por lo tanto se afana por mejorar su estado sobre la tierra, y busca las causas de  sus males para remediarlos. Cuando haya comprendido que el egoísmo es la principal entre las causas que les son inherentes, la que genera el orgullo, la ambición, la codicia, la envidia, el odio y los celos, que les afectan en forma constante; la que interpone, en todo momento, en todas las relaciones sociales, que provoca las disensiones, destruye la confianza, obliga siempre a estar a la defensiva frente al vecino; aquella, en fin, que de cada persona hace un enemigo; entonces, comprenderá, también, que un tal vicio es incompatible con su felicidad, inclusive, para su seguridad, y cuanto más haya sufrido, tanto más sentirá la necesidad de combatirlo, como él combate la peste, los animales feroces, y todos los demás flagelos. Entonces, será impulsado a esta acción por su propio interés. (Ver Nº 784).
El egoísmo es la fuente de todos los vicios, como el amor es el de todas las virtudes; destruir el uno y promover el otro debe ser el objetivo al cual deben centrarse todos los esfuerzos del ser humano, si se quiere asegurar la felicidad de la vida presente y futura.


CARÁCTER DE LA PERSONA DE BIEN


26.            –Por cual indicio se puede conocer el progreso real de una persona, que debe elevar su Espíritu en la jerarquía espiritual?
-“El Espíritu demuestra la propia elevación mediante la practica de la ley de Dios en todos los actos de la vida corpórea, y con el comprender, en forma anticipada, la vida espiritual”-.
Verdadera persona de bien es aquella que, en cada uno de sus actos practica la ley de la justicia, la de amor y la de solidaridad, en su máxima pureza, vale decir, que jamás hace el mal, que realiza todo el bien que puede, que no da a nadie motivos de quejas, que, en pocas palabras, hace a los demás todo aquello que quisiese que le fuese hecho a ella.
El ser humano penetrado del sentimiento de solidaridad y de amor hacia el prójimo, hace el bien por el bien sin esperar el contracambio, y sacrifica su bienestar a la justicia.
Es una persona buena, humana, benévola con todos, por cuanto ve hermanos en todos los seres, sin excepción de grupo étnico ni por la índole de su práctica espiritual.
Si Dios le ha dado potencia y riqueza, las conserva como un depósito, con el cual está en el deber moral de hacer el bien; no se vanagloria, por cuanto sabe que así como Dios se las ha dado, también se la puede quitar.
Si el orden social ha puestos otras personas bajo de su dependencia, las trata con bondad, por cuanto son sus pares delante de Dios; hace uso, únicamente, de su autoridad para elevarles la moral, no para rebajarles en su dignidad.
Es indulgente por las debilidades ajenas, por cuanto sabe que a su vez precisa de indulgencia, y recuerda las palabras de Jesús: -“Quien de vosotros se encuentre libre de pecado, que arroje la primera piedra”-.
No es vengativo; pero, a ejemplo de Jesús, perdona las ofensas, y recuerda sólo los beneficios, porque él sabe que será perdonado en la misma medida en que lo haya hecho con los demás.
Finalmente, respeta en sus semejantes todos los derechos que son impuestos por la ley de la naturaleza, en la misma manera en que quisiera que les fuesen respetados los suyos.


CONOCIMIENTO DE SÍ


27.            –Cuál es el medio práctico y más eficaz para mejorarse en esta vida, y resistir a las seducciones del mal?
-“Os lo ha dicho un sabio de la antigüedad: -Aprende a conocerte a ti mismo”-. (Aforismo de Quilón, El Lacedemonio).
-Nosotros comprendemos toda la sabiduría de esta máxima; pero la dificultad se encuentra, precisamente, en el conocerse a sí mismos. Cuál es el medio para lograrlo?
-“Haced aquello que los mejores seres humanos han hecho siempre. Al final de cada día, examinad vuestra conciencia; pasad revista a cada uno de vuestros actos, y preguntaros si habéis faltado a algún deber, y si alguno haya tenido motivo para quejarse de vosotros. De esta manera llegaréis a conoceros y ver aquello que debéis cambiar en vosotros. Quien cada noche rememorase todas sus acciones del día, y se preguntase qué cosa ha hecho bien, o mal, solicitando a Dios y a su Espíritu protector de iluminarle, adquiriría mucha fortaleza para su perfeccionamiento, por cuanto, creedme, Dios le asistirá. Interrogaos, por lo tanto, vosotros mismos, y preguntaos cómo y con cuál fin habéis actuado en los varios casos. Si habéis realizado algo que censuraríais en otros; o, si cometisteis una acción que no osáis reconocer. Por otra parte, reflexionad: Si fuese llamado por Dios, en este momento, a la dimensión espiritual, donde no se puede esconder nada, tendría algo que temer a la vista de alguno? Reflexionad bien sobre aquello que podáis haber cometido en contra de Dios, después en contra del prójimo, y finalmente en contra de vosotros mismos. Las respuestas darán paz a vuestra conciencia, o indicarán un mal, el cual debéis compensar. El conocimiento de sí mismo es, por lo tanto, la clave para el mejoramiento individual. Pero, diréis vosotros, cómo podemos estar seguros de juzgarnos rectamente? La ilusión del amor propio no atenúa las culpas, y no las hace excusar, de manera que el avaro se cree económico y previsor, y el orgulloso de ser una persona que cuida su propia dignidad? Esto es verdad, sin embargo; pero tenéis un medio de control, que no os puede engañar. Dado que os encontráis con duda sobre el valor de una acción vuestra, preguntaos como la juzgaríais si la misma hubiese sido realizada por otros. Si en este caso la censuráis, ella no podría ser más legítima en vosotros, por cuanto Dios no tiene dos pesos para la justicia. Buscad, por otra parte, que piensan de vosotros los demás, y no descuidad la opinión de vuestros enemigos, por cuanto estos no tienen ningún interés en falsear la verdad, y con frecuencia Dios os los pone en vuestro camino casi como un espejo para amonestaros con su mayor franqueza de lo que lo haría un amigo. Quien firmemente se quiere mejorar escrute, por lo tanto, su conciencia para erradicar las inclinaciones indebidas, al igual que arranca de su jardín las malas hierbas. Haga el balance de su jornada moral, al igual que el comerciante lo realiza con sus pérdidas y sus ganancias, y os aseguro que obtendrá un provecho mucho mayor. Cuando él pueda responderse que su jornada ha sido buena, puede dormir en paz, sin temer a una eventual transferencia a la dimensión espiritual durante el sueño. En la aplicación de este consejo, haceos a vosotros mismos preguntas directas y precisas, y no temed en multiplicarlas. Se pueden dedicar, cada día, algunos minutos para la conquista de la felicidad. No trabajáis, diariamente, para acumular recursos que sirvan a vuestro sustento en edad avanzada? Aquel tardío descanso no es el objeto de todos vuestros deseos, el objetivo que os hace soportar importantes esfuerzos y tantas privaciones momentáneas? Entonces, qué significa aquel reposo de pocos días de los achaques del cuerpo, en comparación de lo que le está reservado a la persona virtuosa? No vale eso la pena de hacer algún esfuerzo? Se que muchos objetan que el presente es cierto, pero el porvenir incierto; pero, precisamente este es el pensamiento que nosotros tenemos por misión de reeducar en vosotros, y esta es la razón por la que queremos haceros conocer este porvenir de manera que no os pueda dejar ninguna duda en el ánimo. A este fin, hemos, primeramente, despertado vuestra atención con fenómenos aptos a para excitar vuestros sentidos, y después os damos las instrucciones para que, cada quien, las aplique y difunda”-.
Muchos errores que se cometen suelen pasar inobservados; pero, si interrogásemos con mayor frecuencia nuestra conciencia, veríamos cuantas veces hemos faltado sin darnos cuenta por no haber indagado la naturaleza y el móvil de nuestros actos. La forma interrogativa exige respuestas categóricas por sí, o por no, que no dejan vía por medio. De la suma de las respuestas, podemos calcular la del bien y del mal, que reside en cada quien.


--
Publicado por Giuseppe Isgró C. para El libro de los espíritus el 4/29/2011 09:49:00 AM           

--
http://www.andaluciaespiritsta.es
ASOCIACION ESPIRITA ANDALUZA "AMALIA DOMINGO SOLER"
C/  JOSÉ ORTEGA Y GASSET 9
14050 MONTILLA (CÓRDOBA), ESPAÑA


--
http://www.andaluciaespiritsta.es
ASOCIACION ESPIRITA ANDALUZA "AMALIA DOMINGO SOLER"
C/  JOSÉ ORTEGA Y GASSET 9
14050 MONTILLA (CÓRDOBA), ESPAÑA

martes, 17 de mayo de 2011

PERO ¿QUÉ PASÓ CON EL CUERPO DEL MARISCAL NEY? D O S S I E R ENIGMAS DE LA HISTORIA por JEAN-LOUIS PETIT LE JOURNAL SPIRITE N° 80 ABRIL 2010

PERO ¿QUÉ PASÓ
CON EL CUERPO
DEL MARISCAL NEY?
D O S S I E R
ENIGMAS DE LA HISTORIA
por
JEAN-LOUIS PETIT

Del papel de la historia en una educación espírita
“En efecto, para muchos espíritus que vienen a visitaros, se trata de hablar de historia. Desde este
punto de vista, todavía tenéis muchos esfuerzos que realizar, es preciso decirlo claramente”.
Al intervenir, el 7 de marzo de 1988, el espíritu del Mariscal Ney veía las lagunas
demasiado numerosas de los espíritas y de los hombres a propósito de la gran
historia, la que constituye “el conocimiento necesario” para nuestra reflexión
y nuestra comprensión del mundo, pero también la más humilde, tal como la
historia personal de los guías y portadores de mensajes de los que lo vivido sigue
siendo inseparable de las palabras, indispensables para la buena comprensión del
pensamiento. Pero de hecho, ¿conocen bien la suya, la de la epopeya del “Valiente
de los Valientes”, nacido en el hogar de un simple tonelero de Sarrelouis, convertido
a fuerza de talento de soldado a mariscal del Imperio, duque de Elchingen, príncipe del
Moskova?
Ingresado al ejército a los 19 años como simple húsar, sirvió a la revolución francesa
como suboficial, se volvió luego oficial gracias a Kléber. Jefe de escuadrón en
1795, era para sus hombres “el pelirrojo”, “el infatigable», “el león rojo”. Ganó
sus galones de general en el campo de batalla en 1796 y siguió acumulando
victorias y actos valerosos que lo hicieron notar por Napoleón, quien lo
promovió como uno de sus mariscales del imperio. ¿Se conoce también
la realidad de su fin? ¡Qué pregunta! Nadie ignora que, después de haber
traicionado a Luis XVIII durante los cien días, después de haber sido colmado
de honores por aceptar volver al servicio a favor de los Borbones, este
mariscal tan brillante, que en vano había buscado la muerte en el campo
de batalla de Waterloo, fue condenado a muerte y dirigió personalmente
su propio pelotón de ejecución, el 7 de diciembre de 1815, pidiendo a
los soldados que apuntaran directo al corazón. Sería el único mariscal
de imperio en sufrir las iras de la restauración de modo tan brutal y
definitivo.
El enigma del ataúd vacío
Esa es la historia oficial de su muerte, pero en este caso, ¿qué pasó
con el cuerpo del mariscal Ney? Existe una tumba familiar en el
Père Lachaise. El monumento actual fue remodelado en 1903, a
pedido conjunto de la familia y de la Tercera
República que se interesó en Ney (erección
de varias estatuas, entre ellas la de Metz).
Antes, el cuerpo estaba enterrado bajo una
simple losa. Por lo menos, se le suponía allí…
Cuando el sepulturero de servicio abrió la fosa,
encontró realmente un ataúd vacío… Aunque
los racionalistas pretendieron que los restos
del cuerpo se encontraban debajo de un ataúd
de pino de mala calidad, el enterrador sostuvo
su opinión. En cambio en Brownsville, en los
Estados Unidos, se encuentra el cuerpo de un
hombre, muerto en 1846 que se supone que es
el Mariscal Ney. Se llamaba oficialmente Peter
Stuart Ney y ejercía el oficio de instructor de
francés, alemán, hebreo y matemáticas. En
su lecho de muerte declaró, en inglés, a los
testigos: “By all That Is Holly, I Am Marshall Ney
of Francia” (Juro por todo lo que tengo de más
sagrado que soy el mariscal Ney, de Francia).
Los hijos, que algunos años antes le habían
informado a Peter de la muerte del emperador
Napoleón, han dado testimonio de la fuerte
emoción que lo embargó, seguida de un
desmayo y luego de una tentativa de suicidio.
La verdadera historia del fin de la vida del
mariscal Ney

Entonces, ¿qué retener de esta historia, por lo menos
curiosa? Felizmente para nosotros, los espíritus han
contribuido desde el más allá a encender nuestra
linterna. Un primer mensaje muy claro se recibió en
1983, en el marco de una pregunta hecha sobre la
realidad de la ejecución del 7 de diciembre de 1815: “El
mariscal Ney murió en Luisiana donde se había convertido
en instructor. El mariscal fue salvado por intervención
austriaca y autorizado a abandonar Francia. De hecho,
cuando la familia hizo transformar la actual sepultura,
el ataúd estaba vacío. El testimonio del sepulturero es
irrefutable”. Un testimonio particularmente conmovedor
del fin de la vida de Michel Ney fue obtenido, el 8 de
abril de 1990, en el marco de un sueño magnético (en
esta técnica el médium ha sido dormido por medio
de pases magnéticos; ese sueño particular le permite
salir al encuentro de los espíritus manteniendo toda la
posibilidad de relatar su viaje): “Camino por las calles
de una pequeña aldea. Muchas casas son de madera…
Veo a un hombre bastante viejo. Golpea con sus manos.
Los niños dejan de jugar y se ponen en fila. El hombre es
el instructor. En verdad, es el mariscal Ney… Estoy en
Luisiana. El mariscal está vestido todo de negro, traje y
chaleco. Lleva además un crespón negro en la manga
derecha en señal de duelo del Imperio. Sus cabellos son
blancos, un poco rizados. Lleva patillas y se mantiene muy
derecho. Los niños lo quieren mucho; están fascinados
por todas las historias que les cuenta y, por supuesto, las
batallas napoleónicas. Luis XVIII hubiera podido hacerlo
ejecutar; es lo que hizo hacer oficialmente. Así, el mariscal
huyó de Francia con la complicidad de la policía real”. La
continuación del mensaje nos informa que Ney recibía
por la noche a algunos amigos de confianza con los que
utilizaba sus talentos de médium, en sesiones de mesitas
móviles. Fallecido seis años antes, el emperador estaba
con frecuencia en la cita, así como numerosos amigos
de Francia también pasados al más allá. Igualmente Ney
se dedicó mucho al municipio y sus habitantes, en una
vida siempre muy activa y resueltamente volcada hacia
el prójimo. Murió bastante anciano, una tarde, después
de haber contemplado largamente un pequeño retrato
de Madame Laetitia, la madre de Napoleón.
Epílogo
Uno no puede menos que conmoverse por ese cambio
completo de vida de un ex-privilegiado que extrae
lecciones de su agitada vida para dedicarse resueltamente
a los demás. El gran espíritu de Ney se volverá igualmente
guía protector, antes de dejar su protección para “volar
hacia cielos diferentes a continuar su evolución”. Más allá
del enigma histórico, el conocimiento de la vida real del
mariscal Ney nos ilumina. Como tan justamente lo dice
Sir Oliver Lodge, venido en 1988 a retomar el ejemplo y
los propósitos de Ney: “La historia puede ser una ciencia y
esa ciencia debe serviros. Evolucionar, es vencer su pasado,
evolucionar es vencer su civilización, vencer su paisaje,
vencer sus anterioridades. La evolución consiste pues en
vencer su historia”.

miércoles, 4 de mayo de 2011

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL CENTRE BARCELONÈS DE CULTURA ESPIRITA

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL CENTRE BARCELONÈS DE CULTURA ESPIRITA
A) Concibe al Espiritismo como una filosofía racionalista de consecuencias morales, y como una
ciencia de observación y experimental.
B) Reconoce sus postulados básicos y adopta plenamente el pensamiento del fundador del
Espiritismo, el filósofo y pedagogo francés Hippolyte Léon Denizard Rivail (1804-1869),
universalmente conocido bajo el pseudónimo de ALLAN KARDEC.
C) Encarece la lectura y estudio de las obras de ALLAN KARDEC, como básicas, así como
también las subsiguientes de Léon Denis; ello sin menoscabo de las de tantos otros, antiguos y
contemporáneos, que han contribuido y contribuyen a enriquecer nuestro conocimiento del
ALMA, de su SUPERVIVENCIA y de su EVOLUCIÓN.
D) Proclama el libre examen en toda su amplitud, entendiendo que las cosas que no fueran de
razón para cada uno tampoco pueden serlo de obligación ni devoción.
E) Considera que ninguna personalidad u obra antigua, actual o futura debe ser objeto de
veneración exclusiva e incondicional. Se desecha, por tanto, toda tendencia de “endiosamiento”
hacia cualquier persona. Ni se conciben sus textos como “únicos”, sea cual fuere la grandiosidad
de los principios enunciados.
F) Conforme al pensamiento de Allan Kardec, rechaza prácticas tales como: la quiromancia y la
cartomancia, los augurios y horóscopos, adivinaciones y sortilegios, talismanes y amuletos, etc.,
con todas las fórmulas mágicas de charlatanería nacidas de la superstición y la credulidad,
alimentadas por la ignorancia, así como cualquier comercialización directa o indirecta con los
ideales espiritistas y la mediumnidad.
G) Excluye de las reuniones mediúmnicas toda exhibición de gestos y objetos con pretendidas
virtudes convencionales, como también cualquier signo litúrgico que corresponda a un culto
determinado.
H) Presenta algunas consideraciones al respecto de no considerar el Espiritismo como una
religión:
1ª.- “El Espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas, como toda
filosofía espiritualista, porque toca forzosamente las bases fundamentales de todas las
religiones: Dios, el Alma y la Vida futura; pero no es una religión constituida, dado que no
tiene culto, rito, ni templos, ni entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido el título de
Sacerdote o Sumo Sacerdote.” (“Obras Póstumas”, Allan Kardec).
2ª.- Así, pues, el contenido o sentido “religioso” del Espiritismo se diferencia del concepto que
tienen las religiones, principalmente por la inexistencia de jerarquías a nivel de sacerdotes o
similares, y por la ausencia de rituales en cualquier tipo de reunión espiritista.
3ª.- En consecuencia, sin discurrir sobre el significado íntimo del vocablo religión, pero “no
teniendo el Espiritismo ninguno de los caracteres de una religión, en el sentido corriente del
vocablo, es por lo que el Espiritismo se dice simplemente DOCTRINA FILOSÓFICA Y MORAL”.
(Allan Kardec, “Revue Spirite”, Dicbre. 1868).
4ª.- Con el fin de evitar confusión de conceptos y falsas apreciaciones, el CBCE recomienda
el uso de la expresión FILOSOFÍA ESPIRITISTA, expresión bastante y suficiente, y no sujeta a
controversia.

martes, 3 de mayo de 2011

FLAMA ESPÍRITA ÓRGANO DEL CENTRO BARCELONÉS DE ESTUDIOS ESPIRITISTAS

FILOSOFÍA
Doctrina Kardecista
Modelo Conceptual (reescribiendo el modelo espirita), de Jaci Regis
David Santamaría
cbce@terra.com
Este Opúsculo del celebrado escritor, periodista y psicólogo espiritista brasileño
Jaci Regis constituye, en el panorama espirita mundial, una rara avis. No es
habitual que se publiquen obras que intenten recuperar el estilo personal de la
exposición kardecista: claridad de ideas y claridad de exposición de las mismas. El
Dr. Jaci Regis explica su criterio en cuanto a la razón de ser de las obras de Kardec
e intenta recoger el testimonio del maestro de Lyón, en lo que se refiere a la
propuesta de un lenguaje perfectamente diferenciado de los otros conceptos
filosóficos y religiosos y, consecuentemente, en el conseguimiento de un edificio
doctrinal filosófico con un lenguaje y conceptos propios.
Sin embargo, el resultado de este intento nos parece desigual en algunos
momentos. Pensamos que en ciertos aspectos no se ha conseguido cristalizar la
intención inicial; pero, sin duda, es un trabajo atractivo para todos los estudiosos
del Espiritismo y para todos aquellos que encontramos a faltar estudios profundos
del tema espiritista.
Nos permitiremos plasmar algunos comentarios a determinados conceptos insertos
en el propio texto del Dr. Jaci Regis, capítulo por capítulo, a esta interesante
aportación.
Empezaremos con la “Explicación” inicial de este Opúsculo.

DOCTRINA KARDECISTA (en adelante D.K.) - “El presente trabajo contiene
la presentación de un modelo conceptual, desarrollado a partir de un
análisis crítico y la relectura de la obra de Allan Kardec.
COMENTARIO DE FLAMA ESPIRITA (en adelante F.E.) - Esto es lo que hay
que hacer con el Espiritismo. Esto es lo que debe hacerse con la obra de Kardec:
una relectura sobria, matizada, coherente con su propio pensamiento, sin miedo a
“ofender” al Padre del Espiritismo y, siempre, con un profundísimo respeto y
reconocimiento al trabajo de aquel excelente pedagogo. La coherencia es una
parte imprescindible en todo análisis honesto de los trabajos de Kardec:
coherencia con el librepensamiento, con la ausencia de dogmas de fe, sin ningún
recelo ante el examen de cualquier tema humano o espiritual (de hecho, Kardec se
“atrevió” prácticamente con todos los temas imaginables).
D.K. - “Ciento cincuenta años después del lanzamiento de “El Libro de los
Espíritus”, las ideas básicas en él presentadas continúan siendo válidas.
Entretanto, dos factores evidencian la necesidad de tal relectura:
Nº. 137 – ANY XXX
JULIOL / SET. 2010
S U M A R I
Doctrina
Kardecista
Modelo Conceptual
por Jaci Regis
David Santamaría
■pág. 1 a 3
La Ley de Causa
y Efecto
Causalidad
Moacir Costa
■pág. 3 a 6
Ponencias “I EEI”
2ª. Parte
■pág. 6 y 7
INFORMACIÓN Y
ACTIVIDADES
■pág. 8
FLAMA ESPIRITA
Dipòsit Legal B-41876-86
BUTLLETÍ DEL
CENTRE BARCELONÈS
DE
CULTURA ESPIRITA
Inscrit en el Registre
d’Associacions de la
Generalitat de Catalunya
amb el nº 5.740, el 30 de
Juliol de 1982
EQUIP DIRECTIU:
Josep Casanovas Ll.
David Santamaría
Pura Argelich
CENTRE BARCELONÈS DE CULTURA ESPIRITA C. NIZA, 18-20 - SOT. 3ª 08024 BARCELONA ESPAÑA
-2- FLAMA ESPIRITA JULIOL / SETEMBRE 2010
uno, el carácter evolutivo del Espiritismo, que permite analizar los progresos conquistados por la
sociedad humana en ese período e incorporarlos de manera equilibrada; y dos, la tendencia a
transformarlo en una religión, con el riesgo que ello conlleva en cuanto a desfigurar sus
conceptos revolucionarios.
F.E. - Examinemos estos dos factores que deberían llevarnos a la relectura de las obras de Kardec:
1.El carácter evolutivo del Espiritismo. No puede negarse de manera alguna esa circunstancia ya que si todo
evoluciona, el Espiritismo no podría ser una excepción. Sin embargo, la realidad es que el profesor Rivail
dejó el listón muy alto, tan alto que, salvo algunos aspectos que pasaremos a enumerar, se ha convertido
en una doctrina filosófica prácticamente vigente tal y como la enunció. Tal vez, habría que matizar de
manera práctica en lo que respecta a la aplicación del Espiritismo en nuestro devenir diario. Aspectos a
incorporar de manera indefectible, a nuestro modesto parecer:
1.1 Todos los avances de la Genética. Sería conveniente un posicionamiento del Espiritismo a ese
respecto.
1.2 Un examen ponderado de decisiones importantes a tomar en cuanto a la vida corporal, como la
problemática moral de los trasplantes y de la cremación del vestido carnal.
1.3 Una concreción, a nivel básico, de cómo debería ser una buena práctica de la mediumnidad en las
asociaciones espiritistas.
El problema es quién pueda estar capacitado, quién pueda tener la autoridad para llevar a buen puerto la
incorporación de esos aspectos. El Espiritismo no tiene una jerarquía como otras organizaciones humanas,
en las que un “jefe” dicta lo que debe hacerse, o no. Los espiritistas somos, debemos ser, librepensadores y,
por lo tanto, sólo aceptar individualmente o colectivamente aquello que entendamos como correcto. A pesar
de ello se encuentra a faltar aquel “Comité Central” que preconizaba Kardec, que pudiera ayudar a dilucidar
esos temas tan importantes. A ese respecto, hay que reconocer otra dificultad y es la de quién podría estar
facultado para formar parte de ese Comité. Realmente, al menos de forma aparente, los espiritistas lo
tenemos difícil en este sentido; sin embargo, es a través de reflexiones como las que emprende el Dr. Jaci
Regis que podemos acercarnos a opiniones sensatas, que nos pueden ayudar a ir entendiendo a nivel
personal el alcance de los aspectos nuevos que pueda incorporar el Espiritismo. Y nunca hay que relegar ese
reestudio de las opiniones de Kardec ya que, a medida que vamos “creciendo” -lentamente sin dudaencontraremos
nuevos matices en su obra que también nos ayudarán a asimilar mejor esos nuevos
aspectos.
2.La tendencia a transformarlo en una religión. Sin duda, es en la relectura de Kardec que encontraremos
los elementos necesarios para llegar a entender que el Espiritismo no puede, no debe, asimilarse al contexto
religioso. Es verdad que podría argumentarse que el Espiritismo sería una religión “diferente” por sus
propias características. Es por ese mismo concepto diferencial que debe concluirse que esta doctrina está
alejada de los planteamientos religiosos, ya que no vale la pena complicarse la vida asimilándose en un
concepto controvertido como lo es el religioso. El más importante de esos conceptos diferenciales es el que
repetimos continuamente: el ser librepensadores, lo que sería inimaginable si de una religión se tratara. La
verdad es que este tema de la posible condición religiosa del Espiritismo no fue, aparentemente, bien
resuelto por Kardec. No obstante, nosotros somos de los que pensamos que sí, y que sólo es necesaria una
relectura exenta de prejuicios de los textos del maestro de Lyón. Sin duda, seguiremos hablando del tema.
D.K. - “Solamente el pensamiento religioso puede afirmar que nada requiere ser cambiado o
actualizado.
F.E. - Ahí está el peligro. El Espiritismo ha de estar siempre dispuesto a cambiar o actualizar lo que
razonablemente requiera ser cambiado o actualizado.
D.K. - “Existe un hecho innegable, el cual ha producido una división tal vez irremediable entre los
adeptos. Por una parte, están aquellos que practican el Espiritismo como una religión, los cuales
constituyen la gran mayoría, y por la otra, se encuentran aquellos que lo entienden como una
reflexión positiva, dinámica, pero desvinculada de los cultos o rituales que componen
necesariamente el pensamiento religioso.
F.E. - Evidentemente simpatizamos con esa minoría que no quiere sentirse “atada” por preconceptos
religiosos; pero sí vinculada a los más altos aspectos morales que pueden ser perfectamente encarados con
religiosidad. Interesante es la diferencia entre religión y religiosidad; ésta última sería sinónimo de seriedad,
en el sentido de una de las acepciones de la definición de esa palabra por parte de la R.A.E.: “Puntualidad,
exactitud en hacer, observar o cumplir algo”.
JULIOL / SETEMBRE 2010 FLAMA ESPIRITA -3-
D.K. - “Parece que el foco de discordia en ese proceso divisorio, es el papel de Jesús de Nazaret.
Si es aceptado como el Cristo presentado por la Iglesia, conduce al dogmatismo y la idolatría y
liga el Espiritismo a los cultos cristianos; si es considerado a la luz del proceso evolutivo, se
convierte en el Maestro, en el hombre superior investido de una misión especial.
F.E. - Este es uno de los focos de discordia. A Jesús hay que verlo como “el filósofo por excelencia” (como
decía Carlos Brandt) y no como esa figura casi divinizada que nos presentan algunas publicaciones
espiritistas. Si Jesús fuera casi Dios, no nos serviría de mucho como ejemplo, ya que no estaría de modo
alguno a nuestro alcance; en cambio, si Jesús es lo que realmente es, o sea, un espíritu como nosotros sólo
que mucho más evolucionado, entonces sí que es un ejemplo a seguir ya que estaríamos en el mismo
sendero evolutivo.
D.K. - “Nuestro propósito es presentar un elenco de ideas en un lenguaje desvinculado del
cristianismo, vale decir de las iglesias cristianas.
“La Doctrina Kardecista quiere marchar abierta a lo nuevo, sin perder las raíces del pensamiento
de Allan Kardec.”
F.E. - En este mismo órgano de divulgación (Flama Espirita 136, pág. 5 y 6: “Espiritismo una denominación
adecuada”), ya se manifestó que no es aconsejable la sustitución del nombre “Espiritismo” por cualquier
otra denominación, ni siquiera por “doctrina kardecista”. Lo difícil, pero adecuado (aunque, tal vez, llegue a
ser imposible), es dignificar ese nombre para que, por lo menos, cuando dentro de varias generaciones se
examinen las raíces de las buenas ideas morales -que esperemos rijan los destinos de la humanidad-, los
estudiosos de ese momento reconozcan que hubo unos que se llamaban espiritistas que ya sustentaron esas
excelentes ideas. ❒
Se continuará con la publicación de nuevos comentarios a la obra
“Doctrina Kardecista”
tanto en los próximos ejemplares de Flama Espirita como también en nuestro
Blog http://centrebarcelonesdeculturaespirita.blogspot.com
REFLEXIO ES
La Ley de Causa y Efecto - Causalidad
Dr. Moacir Costa de Araújo Lima *
Traducción: Pura Argelich
En la Mecánica Clásica, newtoniana, la ley de causa y efecto relaciona la fuerza aplicada en un cuerpo con la aceleración
producida, en función de la masa de ese mismo cuerpo.
De esta forma, la causa, fuerza, está relacionada con el efecto que produce en un cuerpo libre, aceleración, en función de
la masa que va a ser acelerada.
De un modo general, a partir de estudios semejantes e, incluso, de simples observaciones basadas en el sentido común,
llegamos a la conclusión de que no hay efecto sin causa.
Dentro del Universo newtoniano, de una Física de certezas, se pasó a entender que, conocida la causa, se puede
determinar con absoluta precisión el efecto.
En eso se basan las planificaciones tradicionales y la limitación de las personas que no hacen nada fuera de su manual de
instrucciones, porque creen que allí están las causas, que activadas producirán todos los efectos deseados.
Se vivía la ilusión de poder prever resultados futuros con precisión absoluta.
Filósofos imaginaban que una súper mente, capaz de conocer todos los factores que en un determinado instante actúan
sobre un cuerpo, podría precisar todo el estado de movimiento, así como la posición del cuerpo, en cualquier instante
siguiente.
-4- FLAMA ESPIRITA JULIOL / SETEMBRE 2010
Y, teniendo esa súper mente acceso a todas las informaciones relativas a los agentes causales actuando en el Universo,
podría prever, con rigor absoluto, cualquier evento futuro relativo a personas, animales o cosas, del átomo a la galaxia.
Se estaba desvelando el panorama en el que tomaría fuerza la teoría del destino preestablecido y de nuestra imposibilidad
de modificarlo, así como de cambiar cualquier cosa, en ese universo predeterminado y previsible.
No es ése el pensamiento actual.
Delante de una misma causa, podremos llegar a diferentes efectos, cada uno con distintos grados de probabilidad de que
suceda.
La incertidumbre ocupó el lugar de la certeza.
Lo que a primera vista nos podría parecer caótico, de hecho nos torna libres y responsables, pues si hay posibilidades hay
elecciones; la posibilidad de escoger hace que seamos participantes y responsables de nuestros actos, realizados a partir
de decisiones nuestras, que podrían ser diferentes.
Pero, a pesar de la fractura de la rigidez del principio, podemos continuar afirmando que no hay efecto sin causa y que
también es posible establecer, con algún grado de certeza, la causa productora, por lo menos en algunas de sus
características, de determinado efecto observado.
Sin embargo, no podemos tener sueños newtonianos, pues eso nos haría regresar a un universo del que seríamos meros
espectadores.
De ese modo, muchas personas exageran cuando dicen que por no haber efecto sin causa, todo lo que sucede tiene
alguna razón de ser.
Es verdad. Sólo que no siempre esa razón está preestablecida por fuerzas superiores a nuestra voluntad.
Voy a dar un ejemplo:
En 2004, cuando estaba terminando el libro “La Era del Espíritu”, al disponerme a desconectar el ordenador, éste me indicó
que tenía que cerrar también el archivo, haciéndome una pregunta inusual.
Al revés de la frase conocida “desea guardar las modificaciones, etc.”, preguntó si deseaba revertir el archivo “La Era del
Espíritu” a otro del mismo nombre, ya existente. Ese otro archivo sólo contenía el título.
Sin entender el significado de “revertir” en el lenguaje del ordenador, respondí que sí. Resultado: todo lo que estaba escrito
se transformó sólo en un título y el libro fue borrado del ordenador, sin ninguna posibilidad de recuperarlo.
Conseguí reescribirlo en 3 días.
Pero lo que aquí importa analizar es lo que viene a continuación.
Yo podría haber llevado lo sucedido hacia el lado mágico de determinaciones superiores, o de emboscadas de inferiores, y
pensado:
Bien, si eso sucedió, ciertamente es para que el libro no se publique ahora. Hay algún designio en ese sentido. Y, si me
hubiese conformado con la supuesta finalidad o maquinación de enemigos invisibles, o, creyendo que todo era un aviso
para posponerlo, el libro no habría salido en la época adecuada.
Vivimos en un plano en el que no todo está predeterminado. Estamos sujetos a accidentes de recorrido de los órdenes más
diversos. En un primer momento me desesperé, pero, después, reuní fuerzas, apoyos familiares, los más importantes que
puede haber, y el libro vio la luz a tiempo.
Lo que interesa examinar aquí es lo siguiente.
Si el libro se perdió ¿habría algún motivo? ¿No es verdad que todo lo que sucede tiene su razón de ser? Sí, sólo que no
tenemos que vivir yendo detrás de razones mágicas a cada paso de nuestra vida, con el fin de no convertirnos en seres
incapaces de luchar para conseguir las transformaciones que queremos.
JULIOL / SETEMBRE 2010 FLAMA ESPIRITA -5-
La razón era muy simple y, como todo en la vida, trajo su lección:
Si no se entiende una pregunta, no hay que responderla. La causa fue simplemente una acción equivocada, causa
inmediata; y la causa mediata fue responder sin saber lo que se estaba respondiendo.
Eso es para que no caigamos en el convencimiento de que todo lo que sucede es que tenía que suceder. Nos viciaron con
aquella idea de un universo en el que no teníamos poder de intervención y pasamos a atribuirlo todo a factores externos a
nosotros y, de modo especial, los religiosos, a factores mágicos e imponderables.
Lo que ocurrió no estaba escrito. Era sólo una de las posibilidades que se presentaron y que se transformaría en realidad
o no, de acuerdo con la respuesta dada a la pregunta, elección de mi conciencia.
Por eso, no siempre es fácil identificar la causa y sin darnos cuenta -principalmente a través del pensamiento mágicocorremos
el riesgo de hacer interpretaciones equivocadas.
En vez de pensar que estamos a merced de un destino, escrito en sus mínimos detalles, tenemos que habituarnos a
administrar posibilidades. Eso sí que es una manifestación de libre albedrío que nos torna responsables.
Eso mismo enseñó Kardec cuando habló del libre albedrío. ❒
* Moacir Costa de Araújo Lima, natural de Porto Alegre (Brasil)
Abogado y Licenciado en Física
Profesor Universitario en la PUCRS
(Pontifícia Universidade Católica de Rio Grande do Sul)
Conferenciante y escritor

ota complementaria de Flama Espirita
A este respecto, de lo que enseñó Kardec, podemos leer en ¿Qué es el Espiritismo? (cap. III, apartado “El
hombre durante la vida terrestre”, núm. 124):
“¿Tiene el hombre su libre albedrío o está sometido a la fatalidad? Si la conducta del hombre dependiera de la
fatalidad, no habría para él ni responsabilidad del mal, ni mérito por el bien; desde luego todo castigo sería
injusto y toda recompensa un contrasentido. El libre albedrío del hombre es una consecuencia de la justicia de
Dios, es el atributo que le confiere su dignidad y le eleva por encima de todas las demás criaturas. Y tanto es
así, que el aprecio que los hombres tienen los unos para los otros es una consecuencia del libre albedrío: al
que lo pierde accidentalmente por enfermedad, locura, embriaguez o idiotismo, se le tiene lástima o se le
desprecia.
“El materialista que dice que todas las facultades morales e intelectuales dependen del organismo, reduce al
hombre al estado de máquina, sin libre albedrío y, por consiguiente -insiste Kardec- sin responsabilidad del
mal y sin mérito del bien que hace.”
Es por todo ello que se debe hacer hincapié en la cuestión de la responsabilidad personal, por un lado, y, por
otro lado, en que el destino se construye sobre la marcha sin que esté decidido con antelación. Sin duda hay
aspectos relevantes de nuestra encarnación, consecuentes de nuestro pasado o de nuestras necesidades de
aprendizaje, que pueden estar establecidos antes de reencarnar en sus líneas generales (gracias a los cuidados de
los Espíritus especializados en el proceso reencarnatorio). Sin embargo, lo que no está ni establecido ni previsto
es la reacción, la conducta de la persona ante esas situaciones necesarias de progreso. A pesar de esta última
frase, no podemos obviar que alguien, con un profundo conocimiento acerca de las circunstancias particulares
de una persona o de un grupo social pueda, con muchas posibilidades de éxito, hacer una previsión acerca de la
conducta de esos individuos; pero, no es que “sepa” el futuro, sino que puede preverlo gracias a sus
conocimientos. Tampoco puede negarse la realidad de que hay premoniciones muy precisas, como si el futuro
estuviera perfectamente delineado. La explicación a esta realidad es complicada, pero en manera alguna puede
suponer el más mínimo atisbo de fatalidad.
Sobre todo este tema planea una realidad que es incomprensible para el ser humano, como es la cuestión de la
presciencia divina. Ciertamente para Dios no hay, no puede haber, secretos ni incógnitas en cuanto al futuro de
sus criaturas. Esta circunstancia podría llevarnos a pensar en lo aparentemente extraño de un progreso,
individual y colectivo, con un futuro desconocido para sus protagonistas, pero perfectamente conocido por el
-6- FLAMA ESPIRITA JULIOL / SETEMBRE 2010
Creador. Pensamos que no hay incompatibilidad en esta situación porque, a pesar de que Dios sepa lo que
ocurrirá, ello no resta responsabilidad ni mérito o demérito al espíritu (que no conoce ese futuro). Ciertamente
se trata también de un tema complejo que merece más espacio para ser considerado. Sin embargo, como
conclusión, nos queda la confianza en la Ley Divina o Natural de la cual forma parte la Ley de Causa y Efecto
que, sin duda, es una de las grandes herramientas de la Ley del Progreso.
Nos parece muy remarcable la actitud del autor del artículo de no creerse, ante la situación adversa, que lo
ocurrido pudiera deberse a un designio oculto por parte de buenos o de “malos” Espíritus; ello, sin menospreciar
en absoluto la incidencia del mundo espiritual en nuestras vidas. Lo relevante es entender que, a pesar de esa
posible incidencia, la responsabilidad de hacer o deshacer, de rendirnos o de persistir en el empeño, es siempre
nuestra. ❒
ALGUNAS PINCELADAS SOBRE LAS PONENCIAS PRESENTADAS EN EL “I EEI”
2ª Parte
Conferencia: De la culpa a la responsabilidad: Una evolución consciente.
Ponente: Mª. Cristina Zaina (Médica Radióloga - CPDoc., Curitiba (Paraná) – Brasil)
Explicó que a través de sus experiencias trabajando con pacientes con dolencias estomacales y duodonales, se
apercibió que el daño y la culpa incidían en sus organismos alterando sus funciones. Por ello inició sus
investigaciones.
Afirmó que nuestra sociedad trabaja con culpa. El sentimiento de culpa es el remordimiento, la opresión y
vergüenza, que es necesario neutralizar con el arrepentimiento y luego la reparación.
Resaltó que la culpa es inmovilizante, destructiva y que siempre va asociada a la autopunición, y que es
necesario trabajarla con responsabilidad. Es compensar un error con actos buenos. Que estamos aquí para
crecer, evolucionar, 9O para destruirnos.
Hizo hincapié en que la culpa es una herencia cultural, 9O genética.
Habló de la conducta ética que es la de actuar de forma ordenada, en la promoción de la persona, y de los
derechos de los demás.
Citó expiación, castigo, penas,… vocablos utilizados por Allan Kardec en su contexto católico.
Para mejorar en esta vida es necesario hacer un autoanálisis de lo que somos hoy y de lo que queremos ser
mañana. Y para finalizar su conferencia con un broche de oro, dijo:
“ unca olvidemos que el amor es la fuerza más grande del Universo”
Conferencia: Un proyecto de vida compartido.
Ponente: ieves Granero (Asociación Kardeciana “Conocerse a sí mismo”, de Valencia - España)
En sustitución de: El “Círculo Allan Kardec de Francia”. Historia y Objetivos, por Jacques Pecatte
(Círculo Allan Kardec de ancy – Francia)
La encarnación es el medio indispensable para que se cumpla la Ley de Progreso. Es el laboratorio o taller
donde se realiza el proceso de crecimiento -aseveró-.
Seguidamente resaltó varios conceptos sobre el tema entresacados de algunas obras de autores como:
Allan Kardec, en El Libro de los Espíritus, cuando pregunta “en qué momento se une el alma al cuerpo”. Y los
espíritus le responden que “la unión comienza en la concepción, pero que sólo se completa en el instante del
nacimiento”.
JULIOL / SETEMBRE 2010 FLAMA ESPIRITA -7-
Bernardo Drubich, en Personalidad y Reencarnación, dice: “Coincidimos con el Ing. Hernani Guimarães
Andrade, cuando distingue entre personalidad e individualidad. Personalidad es la resultante de la
encarnación del individuo. Su estructura básica está dada por los elementos biológicos y espirituales de la
encarnación, pero eso sí, teñidos por todo el espectro familiar y social que envuelve su desarrollo hasta la
adultez”.
Jaci Regis, en Vivir es contactarse con los demás, manifiesta: “Cuando tomamos conciencia de que las ideas
que pueden salvar al mundo de la destrucción son la integración, el amor, el respeto y la renuncia al egoísmo
personal, dejamos de pensar en argumentos vacíos de contenido real, para dedicarnos al crecimiento interior,
y al aprovechamiento de las experiencias simples y ricas que nos trasmiten quienes nos rodean cotidianamente.
“El hogar, debe ser un lugar donde reine la alegría, donde se respire felicidad y armonía en las relaciones,
donde cada uno pueda trasmitir sus ideas, sus pensamientos, sus anhelos, con confianza, sabiendo que es
respetado, sabiendo del afecto que los demás integrantes sienten por él.”
“Toda forma de vida de una familia es en sí un estado de aprendizaje. Cada miembro que la constituye cumple
una acción particular y de la calidad con que se ejerza su rol, estará dado el nivel de ese aprendizaje. Por eso
es importante que cada uno comprenda su misión específica de sexo.”
Daniel Bloombfield, psiquiatra norteamericano, en Lo que se resiste, misteriosamente persiste, nos transmite:
“Parece que aquellas cuestiones irresueltas con nuestros padres y hermanos, se repiten más adelante con otras
personas en los nuevos grupos familiares que construimos de adultos”.
“Es decir que hay experiencias que no pueden obviarse. Como cuando se tiene una materia pendiente y no se
puede comenzar un nuevo ciclo sin aprobarla”.
“Son los compromisos del espíritu que en conocimiento de su responsabilidad evolutiva no puede sino, dar
pasos adelante en su camino de progreso”.
“La vida es una suma de oportunidades”
Conferencia: La cuestión de la Pluralidad de Mundos Habitados.
Ponente: Luís de Almeida (Grupo Espírita Amor y Caridad, y AME de Oporto – Portugal)
Astrofísico, en su conferencia presentó evidencias de la posibilidad de existencia de vida en el espacio. En todo
momento hizo hincapié en la diferencia entre vida y vida inteligente. Las investigaciones científicas actuales
han encontrado resultados que hacen pensar en que hay condiciones favorables para la vida y también de que
hay organismos vivos, aunque no hay evidencia alguna de que esa vida sea inteligente.
Comentó los estudios de astro biólogos que han descubierto formas de vida en condiciones extremas en nuestro
planeta. Concretamente, ciertos organismos que pueden vivir en un amplio margen de temperaturas: desde casi
el “cero absoluto” hasta temperaturas por encima del punto de ebullición del agua y a presiones muy elevadas.
En su exposición remarcó que se han enviado organismos vivos al planeta Marte los cuales han sobrevivido
durante 18 meses. Asimismo citó que se han encontrado evidencias de una molécula similar al Azúcar a 28.000
años luz de distancia de La Tierra. Y que el telescopio Hubble encontró evidencias de Dióxido de Carbono, un
elemento relacionado con la vida orgánica, en un planeta fuera del sistema solar.
También informó de que existe un proyecto para la búsqueda de vida inteligente que se conoce por las siglas
SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) encargado de buscar evidencias de vida inteligente en el
universo.
Y finalmente comentó,
“algunas estadísticas entre las que destacó que el 97% de los pretendidos contactos con
extraterrestres carece de fundamento”
(continuará en el próximo número)

domingo, 1 de mayo de 2011

LAS LEVITACIONES DE TERESA DE ÁVILA LE JOURNAL SPIRITE N° 80 ABRIL 2010

ENIGMAS DE LA HISTORIA
por
JOCELYNE CHARLES

Teresa de Ávila (1515-1582) nació en España, en Ávila.
Tomó los hábitos en noviembre de 1536. Durante 27
años, Teresa de Ávila permaneció en esta comunidad
carmelita, alternando fases de enfermedad y de salud,
visitas fuera y dentro del monasterio que mantenía su
vínculo con la sociedad. Reformó las reglas monásticas
de su orden para hacerlas más austeras, endureciendo
los votos de pobreza y de silencio. Como último despojo,
exigió que las religiosas cambiaran los zapatos por
sandalias de cuero o de madera. A partir de 1562, fueron
construidos diecisiete monasterios para acoger a las que
en adelante se llamarían “las Carmelitas descalzas”.
En 1560, se le apareció un ángel y atravesó su corazón
con un “dardo de oro”; ese encuentro fue esculpido por
Bernini en 1598 y bautizado “Transverberación de Santa
Teresa”, conocido también como “Éxtasis de Santa
Teresa”, expuesto en Santa Maria della Vittoria de Roma.
Nueve meses después de su muerte, el 4 de octubre
de 1582, fue abierto el ataúd, y se encontró su cuerpo
intacto aun cuando los vestidos se habían podrido. Fue
cortado entonces en varios pedazos que se enviaron
como reliquias a España, Lisboa y Roma. El corazón,
en particular, está todavía expuesto en la iglesia de las
Carmelitas de Alba en Tormes. Canonizada en 1622, fue
una de las primeras mujeres en ser proclamada Doctora
de la Iglesia en 1970.
Teresa de Ávila vivió intensas experiencias místicas
como visiones, trances extáticos, con levitaciones.
Las levitaciones
La levitación es un fenómeno que permite al cuerpo
vencer o dominar la ley de gravedad, de tal modo que
se eleva o es elevado por encima del suelo, y permanece
un tiempo más o menos largo suspendido en el vacío
sin apoyo.
Los ejemplos de levitación son numerosos en la historia.
Varios grandes místicos cristianos son reconocidos
oficialmente por haber levitado. Teresa de Ávila es
un ejemplo. Ella misma da testimonio, en sus textos
místicos, de los fenómenos y las experiencias espirituales
que atravesó. Nos da así un testimonio personal, directo
y lúcido, de las levitaciones que vivió, a partir de 1565.
“…He tratado con todas mis fuerzas de resistir. A veces
conseguía algo; pero como de alguna manera era como
luchar contra un gigante muy fuerte, quedaba molida
y agobiada de cansancio. (…) Cuando quería resistir,
creía sentir bajo mis pies fuerzas sorprendentes que me
elevaban; no sabría con qué compararlo. Ninguna otra de
las operaciones del espíritu se acerca a tal impetuosidad.
(…) Al principio, lo confieso, era presa de un temor
excesivo al ver mi cuerpo elevado así de la tierra. (…) A menudo
mi cuerpo se hacía tan ligero que ya no tenía peso; a veces hasta
tal punto que ya casi no sentía mis pies tocando la tierra”.
Santa Teresa levitaba de manera involuntaria durante
momentos de éxtasis místico.
Numerosos testigos declaran haberla visto levitar
Don Alvaro de Mendoza, obispo de Ávila da fe del arrebato
que sorprendió a Teresa en el momento en que le daba la
comunión. Justo antes de recibir la hostia, Teresa, presa del
éxtasis, fue levantada de la tierra y, sobrepasando la altura de
la abertura por la que el prelado le presentaba la hostia, no
pudo recibirla. Otro día, Teresa que se sentía arrancada de la
tierra, se aferró a los barrotes de la reja de clausura para frenar
su ascenso, implorando a Dios una vez más que le ahorrara
esos favores aparentes. Todavía otra vez, se aferró al felpudo
que cubría las losas de la iglesia y lo arrastró en su vuelo.
Cuando fue sorprendida por la hermana santa Ana de la
Encarnación, a 25 cm. del suelo, Teresa le pidió, en nombre de
la obediencia, que no dijera nada de lo que acababa de ver.
Ella no reveló su testimonio, bajo juramento, sino trece años
después de la muerte de la santa durante una larga serie de
declaraciones oficiales.
Todas las levitaciones de Teresa de Ávila fueron consignadas
en las Acta authentica canonizationis, en el seno de las cuales
figuran numerosos testimonios. Se añade que los arrebatos de
la santa se acompañaban a veces de luminiscencia.
La apoteosis fue el encuentro entre santa Teresa y san Juan de
la Cruz; este acontecimiento es conmemorado en una pintura
del locutorio del convento de la Encarnación. Al otro lado de la
reja, san Juan de la Cruz le habla de los Misterios de la Trinidad.
De repente, san Juan se eleva por los aires, arrastrando con
él su silla suspendida por encima del suelo. En un mismo
movimiento de ingravidez mística, Teresa se elevó a su vez,
acompañando en un mismo vuelo a su santo visitante. Fue
en ese instante que la hermana Beatriz entró por casualidad
al locutorio; y es gracias a su testimonio que conocemos esta
extraordinaria comunión en ingravidez entre estos dos seres.
Antes de que se estudiara el fenómeno de la levitación
bajo el ángulo de la mediumnidad y de las facultades del
espíritu, el hecho de vencer la gravedad formaba parte de las
manifestaciones místicas, consideradas como milagrosas que
valieron a sus autores el ser beatificados o canonizados. Se
encuentran pues casos muy interesantes entre los santos, en
la historia de la Iglesia.
¿Cómo explicar el proceso de la levitación?
La materia no puede existir sin el espíritu. Ella es el resultado
de un proceso de proyección cuya fuente es el espíritu.
La génesis de la materia, es pues la historia del espíritu, de
su fuerza creadora. Es por eso que el proceso de levitación
sobre la materia viva o inerte se debe a la sola capacidad del
espíritu de modificar la estructura molecular de los cuerpos
para aligerarlos. Se comprueba que la fuerza del espíritu hace
proezas, y especialmente en los casos de éxtasis místicos.