UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

EL PARADIGMA ESPÍRITA

" El Espiritismo, haciéndonos conocer el mundo invisible que nos rodea y en medio del cual vivimos, las leyes que lo gobiernan, sus relaciones con el mundo visible, la naturaleza y el estado de los seres que lo habitan y, en consecuencia, el destino del hombre después de la muerte, es una auténtica revelación en el sentido científico de la palabra"
ALLAN KARDEC 

El mayor obstáculo para aceptar la realidad del espíritu no proviene de la carencia de pruebas, sino más bien de la creencia de que es imposible su existencia. Numerosos y eminentes investigadores psíquicos han llamado la atención sobre este fenómeno de orden psicológico y, con gran desconcierto por su parte, se han percatado de que ellos mismos lo reproducen.

El caso del profesor CHARLES RICHET, que como ya sabemos, fue un reputado fisiólogo galardonado con el premio Nobel, y que se distinguió como un agudo, escéptico y persistente investigador de los hechos supranormales y mediúmnicos, ilustra el clásico ejemplo de un comportamiento prejuiciado y altamente condicionado por las opiniones de sus colegas. Después de haber realizado una serie de meticulosas sesiones con la médium EUSAPIA PALADINO, escribió lo siguiente:
"Pero en este punto se hizo notar un curioso fenómeno psicológico. Noten que nos las habemos ahora con hechos observados pero que a pesar de todo, son absurdos, que están en contradicción con hechos de observación cotidiana y que son negados, no sólo por la ciencia, sino también por toda la humanidad; hechos que son rápidos y fugaces, que tienen lugar en la semioscuridad, y casi por sorpresa, sin más pruebas que el testimonio de nuestros sentidos, y que sabemos que éstos son a menudo falibles. Después de haber presenciado tales hechos, todo coadyuva a que dudemos de ellos. Ahora bien cuando estos hechos tienen lugar nos parecen ciertos y estamos dispuestos a proclamarlos, pero cuando recapacitamos, cuando todos nuestros amigos se ríen de nuestra credulidad, nos sentimos casi desarmados y empezamos a dudar. ¿No pudo haber sido todo una ilusión? ¿ No habré sido embaucado? Y entonces, cuando el momento del experimento se hace más remoto, ese experimento que antes parecía tan concluyente se hace cada vez más incierto, y acabamos por dejarnos persuadir de haber sido víctimas de un truco." (1)

(1) Traité de Métapsychique. Ob. cit. p. 651

La creencia en la imposibilidad de los fenómenos psíquicos de orden supranormal se forjó sobretodo como consecuencia de los éxitos obtenidos en el siglo XIX en las ciencias fisicoquímicas, tomando como base las leyes del movimiento establecidas por ISAAC NEWTON (1642-1727). Uno de los más destacados logros científicos del siglo fue la predicción de la existencia del planeta Neptuno, en base a sus efectos gravitatorios, antes de que fuera descubierto con los telescopios. La ciencia llegó a comprender una amplia variedad de fenómenos naturales al integrar en una teoría, aparentemente universal, del mundo físico un gran número de campos hasta entonces separados, tales como el calor, la luz, la electricidad y el magnetismo. Las atractivas ecuaciones expuestas por JAMES CLERK MAXWELL (1831-1879) proporcionaron la explicación acerca de la propagación del campo electromagnético que conduciría posteriormente a la invención de la radio.
En sus aplicaciones tecnológicas, el creciente uso que hacía el hombre de sus conocimientos en la construcción de puentes, buques, fábricas y ferrocarriles, demostró también la firme base de su dominio sobre la naturaleza. Ya para finales del siglo XIX, algunos científicos llegaron a decir que su único temor era que parecía haber pocas, por no decir ninguna, lagunas de ignorancia todavía por explorar...

En este clima de opinión, las personas más informadas creían que espacio, tiempo, masa, átomo, energía y otras nociones eran ya diáfanas y estaban ya bajo el pleno control de la ciencia. En último extremo, todo cuerpo estaba formado por unos átomos duros, similares a las bolas de billar.
Correspondía describir sus coordenadas espaciales y, al introducir el tiempo newtoniano, su velocidad podía expresarse con toda exactitud. La materia era indestructible; su forma podía cambiar de sólido a líquido o a gas, pero nunca podía desaparecer, también la energía era indestructible, aunque también ella podía cambiar la forma.

Parecía también como si las funciones vitales de las plantas y de los animales pudieran reducirse en último término a procesos físicos y químicos. Y también el hombre empezaba a ser comprendido dentro de esos parámetros reduccionistas. Los fisiólogos y los neurólogos afirmaban la relación directa entre la mente y el cerebro. Las deficiencias en la personalidad o en las funciones mentales causadas por lesiones cerebrales de diversas clases llevaron a creer incluso que el concepto de "mente" era superfluo. Cada vez más los investigadores se adherían al "epifenomenalismo", es decir, a la tesis que afirma que los procesos mentales eran apenas un efecto secundario de la actividad del cerebro, de modo que bastaba con entender la fisiología cerebral para comprender las funciones psíquicas o mentales.
Y por lo que se refiere al espíritu, se rechazaba ese concepto tildándolo de anacrónico o anticientífico. Formalmente, se continuaba acatando la tradición religiosa en cuanto a la existencia del alma, pero la muerte era considerada como la extinción definitiva de la vida.

No es de extrañarse, entonces, que un ambiente de euforia materialista, los supuestos fenómenos estudiados por los espiritistas e investigadores psíquicos no encontraran lugar ni atención. Telepatía, clarividencia, precognición, psicocinesia, y otras expresiones de la paranormalidad resultaban inexplicables de acuerdo con el modelo del mundo vigente durante el siglo XIX. ¿Y qué decir de espíritus, comunicaciones a través de los médiums o reencarnación? Todas esa cosas eran imposibles según el saber oficial, y en su gran mayoría los científicos las ignoraban o las desdeñaban con generalizaciones en las que alegaban informes erróneos o fraudes, o bien las atribuían a la credulidad humana.

Esa atmósfera escéptica y condenatoria va a mantenerse durante varias décadas y comienza a experimentar cambios significativos siguiendo un proceso acumulativo y sin solución de continuidad a lo largo del siglo veinte, que fue conduciendo a la ciencia a liberarse de la tutela mecanicista. Como bien ha comentado FRITJOF CAPRA, investigador de la Universidad de Berkeley, California, en El Punto de Mutación:
"Una de las principales lecciones que los físicos tuvieron que aprender en este siglo fue el hecho de que todos los conceptos y teorías que usamos para describir la naturaleza son limitados".

El nuevo clima de opinión se debe, en buena parte, a la convicción de que la imagen del Universo que reinaba en el siglo XIX ya no es válida. Y es, precisamente, desde el mundo de la física de donde provienen las transformaciones más radicales. En 1900, el físico alemán MAX PLANCK (1858-1947) formuló la hipótesis sobre la discontinuaidad de la energía, creando la teoría cuántica y fundando así la física moderna. Un quantum es la unidad fundamental e indivisible de la energía. Poco tiempo después, ALBERT EINSTEIN (1879-1955) enunció la teoría de la relatividad que modifica las leyes de la mecánica newtoniana e introduce la equivalencia entre masa y energía. Las entidades del Universo subatómico eluden los conceptos cotidianos y están relacionados entre sí por una red de probabilidades matemáticas, cuyas reglas se adecúan a las leyes de la relatividad y de la cuántica. Los físicos del siglo XX han demolido la antigua estructura y en su lugar han pensado un modelo que ya no es tridimensional y que está dotado de propiedades tan increíbles, que a su lado el campo de lo paranormal se reconoce como algo habitual.

El pricipio de complementariedad se impuso a los físcos teóricos como una consecuencia directa de la naturaleza dual de las partículas subatómicas: a veces se comportan como partículas, a veces como ondas, y de este principio se derivan importantes secuelas en el campo de lo paranormal. El pricipio de Incertidumbre presentado en 1927 por el físico WERNER HEISENBERG (1901-1976), señala que en el nivel de las partículas elementales no es posible medir simultánea y exactamente la posición y la velocidad de una partícula, o sea, cuando las magnitudes con que se trabaja son del orden de los quanta, se pierde el determinismo clásico. El principio de la no localización informa que se producen nexos entre partículas o acontecimientos separados por grandes distancias, de un modo instantáneo sin que esté actuando un sistema intermediario. Está claro que los más diversos fenómenos psíquicos encuentran ubicación en la física relativista y cuántica.

ESPIRITISMO Y PARAPSICOLOGÍA ( CONTINUACIÓN )

En el Libro de los Médiums, KARDEC presentó una minuciosa descripción de los fenómenos mediúmnicos y también de los que luego se llamarían paranormales, y allí mismo reconoció que el conocimiento de los hechos psíquicos que se originan en la mente del propio sujeto, sin la participación de los espíritus desencarnados, es de alta importancia para la comprensión de los que son de carácter mediúmnico. Llegó a establecer una metodología rigurosamente científica para determinar el origen de cada fenómeno, sugiriendo que la explicación espiritista fuese la última hipótesis y no la primera, a fin de examinar previamente todas las posibles explicaciones que prescindieran de la intervención de los espíritus:

"Los estudios nos enseñan a separar lo verdadero de lo falso o exagerado en los fenómenos que no nos explicamos. Si un efecto insólito se produce, ya sea ruido, movimiento o aparición, inclusive, lo primero que debemos pensar es que se debe a una causa completamente natural porque es la más probable.
Hay que buscar entonces con todo cuidado esa causa y sólo admitir la intervención de los espíritus cuando exista pleno conocimiento de ello. Esta es la unica manera de no engañarse"  (1)
(1) Libro de los Médiums. Segunda parte. Cap. V: Manifestaciones físicas espontáneas. No. 91. Ob. cit. p. 95

Tal postura facilita el acoplamiento, dentro de un mismo programa experimental, de parapsicólogos y espiritistas, que se propongan con honestidad y sin preconceptos, descubrir la naturaleza auténtica de los fenómenos psíquicos,  llegando hasta el esclarecimiento de su origen y de las leyes que los gobiernan.

RENÉ SUDRE escribió con mucha razón, hacia 1920, que "la psicología contemporánea está en un impasse de donde no saldrá sino con el apoyo de la metapsíquica". Parafraseando al ilustre estudioso francés, diremos que será mediante su identiificación con el Espiritismo que la Parapsicología resolverá su impasse.

La diferencia que tradicionalmente ha separado a espiritistas y parapsicólogos radica en la cuestión del espíritu y su continuación más allá de la muerte, Mientras que, para los primeros se trata de un punto doctrinario irrenunciable, los otros sólo han llegado a considerarla como una hipótesis sujeta a verificación.
Afortunadamente, la evolución de los estudios parapsicológicos apuntan en una dirección tan clara hacia el reconocimiento de la existencia de un factor espiritual, que permite pensar en una pronta y definitiva superación de aquella divergencia.
La apertura de un capítulo nuevo dentro de los estudios parapsicológicos, denominados paratanáticos o Psi-Theta, propuesta por el respetado ivestigador y autor norteamericano JOSEPH GAITHER PRATT (1910-1979), significó un gran paso de avance en el camino que conduce a la obtención de las pruebas que certifiquen la supervivencia espiritual y estableció un puente directo con la ciencia espírita, que ya la comprobó desde el siglo XIX. No hay que olvidar que el primer objetivo que se propuso RHINE en la Universidad de Duke, fue la búsqueda de tales pruebas y que hacia el final de sus vidas, él y su esposa se inclinaban a reconocerla.

Los progresos alcanzados en la ciencia contemporánea, particularmente en la física, están empujándola en una dirección espiritualista.
Investigadores notables como EINSTEIN, PLANCK, EDDINGTON, JEAN CHARON y otros físicos del siglo veinte, han aportado teorías y demostraciones que liquidan la creencia falaz en la independencia absoluta entre espacio y tiempo, entre materia y energía, fundiendo estas nociones en un solo concepto que desborda lo tridimensional y que se expresa a través de símbolos matemáticos o de intuiciones que no están ligadas a formas concretas del pensamiento lógico-racionalista. Partículas y antipartículas nunca vistas, campos gravitatorios, continuum espacio-temporal, antimateria, quantas, universos paralelos, son términos que forman parte de un lenguaje novedoso, bien alejado del mecanicismo materialista. Con sobrada razón ironizaba EINSTEIN: "el matrialismo murió de asfixia...por falta de materia".

Nadie puede negar la extraordinaria contribución que han brindado destacados estudiosos del Espiritismo a la formación y desarrollo de las disciplinas que se ocupan del estudio de la paranormalidad. Ya sea que se hable de la investigación psíquica, de la metapsíquica, de la parapsocología, de la psicotrónica o de la psicobiofísica, allí están presentes nombres fundamentales de la escuela espírita. Con toda justicia el fundador de la Metapsíquica hacia este honesto reconocimiento a la obra de KARDEC:
"Es siempre en la experimentación que se apoya, de manera que su obra no es apenas una teoría grandiosa y homogénea, sino también un importante depósito de hechos" (2)

(2) CHARLES RICHET. Traité  de Métapsychique. Librarie Félix Alcan. Paris, 1923, p. 33

Si bien nos parece útil el esquema presentado por RICHET, para mostrar cómo se ha desenvuelto la evolución de los estudios psíquicos, no luce muy acertado separar la etapaespiritista de la científica, puesto que la obra de KARDEC representa el verdadero inicio de la era científica dentro de la historia de lo paranormal y de lo espiritual. Se puede asegurar y demostrar que un porcentaje bastante alto de los investigadores que han incursionado en ese campo, finalmente optaron por aceptar el Espiritismo.

Recuérdese a WILLIAM CROOKES y sus experiencias mediúmnicas realizadas siguiendo los más rigurosos procedimientos de laboratorio. Casos como el de LOMBROSO, rendido ante la evidencia producida por las manifestaciones de espíritus materializados. o del propio RICHET confesándole a BOZZANO la conclusión a la que finalmente había arribado respecto a que "la muerte es la puerta de la otra vida" se han repetido innumerables veces. Tal es la historia del Espiritismo: la incredulidad vencida y derrotada por la soberanía de los hechos. Bastaría citar a científicos de tendencia espiritista como WILLIAM FLETCHER BARRET, ALFRED RUSSEL WALLACE, OLIVER LODGE, FREDERICK MYERS, W.J. CRAWFORD, GUSTAVE GELEY, PAUL GIBIER, CAMILLE FAMMARION, JOHANN F.K.ZÖLNER, WILLIAM JAMES, ALEKXANDER AKSAKOF, KARL DU PREL, RICHARD HODGSON, JAMES HYSLOP, para reconocer que ellos, con sus estudios metódicos y sus experiencias en torno de las fuerzas psíquicas, colocaron las bases de la Metapsíquica y de la actual Parpsicología.

Sentar las bases para el establecimiento de una adecuada relación entre espiritistas y parapsicólogos ha sido motivo de preocupación para numerosos pensadores espiritistas de América y de Europa. En uno de sus inspirados trabajos, el destacado escritor argentino HUMBERTO MARIOTTI (1905-1982), lo manifestó con toda precisión:

"El Espiritismo como ciencia integral se mantiene firme frente a la Parapsicología, puesto que ella, tanto directa como indirectamente, no hace otra cosa que reafirmar sus postulados doctrinarios. El Espiritismo, como se sabe, es la realidad espiritual más avanzada que se le presenta al materialismo en todas sus fases y concepciones; por consiguiente, la Parapsicología, aún cuando persista en su postura antiespírita, resultará siempre una ciencia con tendencias espíritas, ya que sus resultados nunca podrán ser favorables a la interpretación materialista del hombre y de la vida.
El Espiritismo frente a la Parapsicología representa una avanzada científica, ya que su cuerpo de doctrina no sólo encara el campo supranormal de los psicológico, sino que va más allá de ello, penetrando en el mundo vivo y real de los espíritus. De modo que su vigencia ideológica permanecerá indemne y constante dando a tímidos y remisos las luminosas verdades del porvenir" (3)
(3) La Parapsicología a la luz de la Filosofía Espírita.Editorial Constancia, Buenos Aires, 1975.

En síntesis, el Espiritismo respalda y promueve el desenvolvimiento de la Parapsocología, y aguarda confiado sus avances y comprobaciones, con la certeza de que esa ciencia aceptará finalmente que no se está ante una "mente" o un "cerebro" cuando enfrenta un fenómeno paranormal, puesto que en realidad se trata de una entidad espiritual, preexistente y sobreviviente, y por lo tanto, reencarnante, la cual es el agente responsable de todas las manifestaciones. Será entones, cuando la Parapsicología devuelva a la Psicología su "objeto perdido", abriéndose finalmente al reconocimiento del espíritu inmortal.
En la galería de fotos, de izquierda a derecha, Joseph Gaither Pratt, parapsicólogo norteamericano que abrió el capítulo de los fenómenos paratanáticos o Psi-Theta, para el estudio relacionado con supervivencia, estableciendo así un puente que une la Parapsicología con la Ciencia Espírita, al centro Sir Oliver Lodge, notable físico ingles, a quien sus investigaciones psíquicas lo llevaron a aceptar sin reservas la Teoría Espírita y al extremo derecho aparece la foto de Humberto Mariotti, notable escritor, poeta, parapsicólogo y espírita argentino.

lunes, 23 de noviembre de 2009

ESPIRITISMO Y PARAPSICOLOGÍA


Entre el Espiritismo y la Parapsicología existen relaciones, analogías y diferencias. En su más amplia definición, el Espiritismo es una doctrina, al tanto que la Parapsicología aspira a ser reconocida como una ciencia. Al Espiritismo le interesa en alto grado la investigación y la experimentación en torno del amplio mundo de los fenómenos psíquicos, pero, se ocupa y se preocupa también por el diseño y la fundamentación de una teoría filosófica que contribuya decisivamente a la expansión de la conciencia de los seres humanos y a su vez impulse su transformación moral. La Parapsicología concentra su interés en demostrar la existencia de facultades especiales del psiquismo humano que se manifiestan al margen de los recursos fisiológicos y desafían los límites que imponen las categorías físicas del tiempo y del espacio. En el ámbito parapsicológico, los temas filosóficos llaman poco la atención y menos aún las cuestiones morales.

El Espiritismo parte de una interpretación espiritualista de los fenómenos psíquicos, y los considera como manifestaciones del espíritu, es decir, de un Ser que es capaz de superar las limitaciones sensoriales de su organismo físico y de trascenderlo después de la muerte, conservando su capacidad para seguir generando, desde esa dimensión ultraterrena, otros fenómenos psíquicos. Tomando en cuenta el origen de esas manifestaciones, el Espiritismo reconoce que ellas se polarizan en dos categorías: unas que se originan dentro de los procesos mentales de los seres encarnados (animismo) y las que son producidas por los seres desencarnados (mediumnismo).

La Parapsicología se ocupa de reunir evidencias que demuestren la realidad objetiva de la paranormalidad, y no se pronuncia por ninguna interpretación acerca de su naturaleza, ya sea de tipo materialista o espiritualista.
Cuando se han presentado interpretaciones que abonan a favor de cualquiera de esas tesis, se debe tener presente que se hace en nombre personal y que no se compromete como un todo a esa disciplina.
El Espiritismo respeta la neutralidad de la Parapsicología, y la considera una actitud prudente y razonable, ya que, en definitiva, el objetivo de la ciencia no es el de certificar si el materialismo o el espiritualismo poseen la razón, sino el de buscar la verdad con la misión suprema de ampliar el saber humano acerca de sí mismo, de la vida y del Universo.

Es importante resaltar que no hay ninguna demostración de la Parapsicología que contradiga o coloque en entredicho cualquiera de los postulados básicos sustentados por el Espiritismo, y que, al contrario, las tesis que esencialmente son aceptadas por la mayoría de los parapsicólogos en el mundo, fueron proclamadas por ALLAN KARDEC y sus continuadores hace más de un siglo.

Recuérdese que el fundador del Espiritismo presentó sólidos argumentos dirigidos a probar la existencia de funciones psíquicas, de naturaleza extrafisiológica y extrafísica, en todos los seres humanos, las cuales dividió en dos categorías, una de efectos inteligentes y otra de efectos físicos.
Este esquema fue mantenido por RICHET cuando separó los fenómenos metapsíquicos en subjetivos y objetivos, y por RHINE cuando estableció que los fenómenos paranormales se expresan siguiendo dos líneas: los de percepción extrasensorial y los de psicocinesia.

 Todo cuanto la Parapsicología ha venido estudiando y comprobando en el campo de lo otrora mal denominado sobrenatural; todo poder de la mente que va demostrando; todo"imposible" de los viejos tiempos que viene siendo presentado como realidad con el respaldo de una suma considerable de evidencias empíricas; todo está, día a día, consolidando los cimientos en que se apoya la doctrina espírita, y ratificando que la extensa fenomenología psíquica que se manifiesta en el hombre, es más clara y racionalmente explicada por las enseñanzas de la escuela espírita que por ninguna otra doctrina.

(CONTINUARÁ)

FENÓMENOS PARABIOLÓGICOS

Hiperestesias. Estados de exacerbación de la sensibilidad en circunstancias especiales, que permiten a un sujeto captar estímulos físicos que son habitualmente imperceptibles para el común de las personas. Se incluye, dentro de las hiperestesias, una variada gama de alteraciones sensoriales:
Hiperacusia (hipersensibilidad auditiva), hiperosmia (olfativa), hipergeusia (gustativa), hiperafia (táctil), hiperóptica (visual), hipermnesia (de la memoria), hiperalgesia (hipersensibilidad al dolor).

Visión dermo-óptica. Visión de figuras, textos escritos o colores, con los ojos vendados, mediante un contacto epidérmico con el objeto a descifrar, empleando casi siempre la punta de los dedos. En algunos textos se le denomina visión extraretiniana.

Cenestesía.  Sensaciones extrañas que experimenta un individuo con respecto a su propio organismo, como si se produjeran movimientos o alteraciones en sus órganos internos. Mediante la inducción hipnótica se pueden provocar efectos cenestésicos en un sujeto.

Biopausia. Dominio y neutralización de las funciones orgánicas. Los efectos producidos por los fakires, cuando no son ilusorios o fraudelentos, entran en este grupo. Se habla de paralgesia cuando se controlan los centros que rigen los patrones del dolor hasta suprimirlo. Con el nombre de inedia se conoce la capacidad de mantenerse largo tiempo sin que haya ingestión de alimentos.

Dermografía. Son grafismos, signos, dibujos, grabados en la piel de un sensitivo como consecuencia de una acción paranormal. Los estigmas aparecen en forma de llagas o de úlceras. Se llaman hematogramas cuando las marcas muestran efusión sanguínea.

Pirobasia. Incombustabilidad paranormal. Es la acción de caminar sobre el fuego sin quemarse ni sufrir dolor alguno. también se le denomina absefalesia y apiropatía.

Transfiguración. Modificaciones espontáneas de los rasgos faciales o de las dimensiones corporales, que llegan a mostrarse muy diferentes de los que son habituales. Generalmente, este fenómeno se presenta asociado con trances mediúmnicos en los cuales cambia la apariencia externa del médium y se asemeja a la del espíritu que se está manifestando por él.

Prosopopesis. Cambios bruscos, espontáneos o provocados, que se producen en la estructura psicológica de un sujeto, dentro de un estado de trance, dando origen a la emergencia de dos o más personalidades. Pueden ocurrir por sugestión, por una causa psicopatológica o en algunas experiencias de mediumnidad.

Paraterapias. Abarcan el amplio espectro de las curaciones paranormales conseguidas por divesos medios, como las aplicaciones magnéticas, la sanación por la acción del pensamiento y las diversas formas de curaciones psíquicas o mediúmnicas.

An-psi o parapsicología animal. fenómenos paranormales de diversos órdenes que ocurren entre los animales, tanto a nivel individual como de grupo. Incluye también las interrelaciones de orden paranormal que puedan ocurrir entre animales y humanos.

Fito-psi o parapsicología vegetal. Fenómenos paranormales que se producen dentro del reino vegetal, y de interacción entre seres humanos y plantas. Se llama fitometarquía a la provocación de efectos que se traducen en el crecimiento o mejoramiento en la calidad de los vegetales como consecuencia de una acción psíquica paranormal, y fitotanatosis a la misma actividad pero dirigida a causar daños o la muerte misma de las plantas.

FENÓMENOS PARATANÁTICOS

Memoria extracerebral.  Recuerdos espontáneos o inducidos experimentalmente que parecen provenir de una o de varias vidas anteriores. Se relaciona con todas las investigaciones sobre la reencarnación.
 
Vida después de la muerte. Manifestaciones diversas que ofrecen evidencias acerca de la supervivencia del alma o de la personalidad, después de la muerte. Los estudios más importantes en este campo son las experiencias próximas a la muerte, también conocidas como muerte clínica reversible.

Mediumnidad. Comunicación de los espíritus desencarnados a través de los médiums. Incluye todas las formas de interacción entre seres vivos y fallecidos.

FENÓMENOS PARAFÍSICOS

Psicocinesia. Influencia que ejerce una persona sobre un sistema físico sin la intervención de instrumentos o energías físicas conocidas. Cuando la acción se realiza a distancia se denomina telecinesia.

Levitación. Suspensión en el aire de objetos o de seres vivos, venciendo aparentemente la fuerza de gravedad, sin utilizar ninguna energía física conocida.

Aporte. Penetración de objetos en un lugar cerrado, sin que estén actuando fuerzas físicas visibles. Aparición paranormal de un objeto en un lugar cerrado. También se le llama hiloclastia.

Poltergeist. Manifestación psicocinética caracterizada por ruidos o desplazamientos de objetos, regularmente asociada a la energía liberada por una persona que actúa como epicentro del fenómeno. Los hechos paracen estar dirigidos de un modo inteligente y tienen la intención de llamar la atención, de perturbar o causar daños. Cuando las manifestaciones se hallan vinculadas a un lugar antes que a cualquiera de sus habitantes, se habla de haunting o casas encantadas o infestadas. Si se lanzan piedras, el fenómeno se denomina paralitogenia, si se producen movimientos o temblores, se llama parasismogenia, y si aparecen fuegos, se habla de parapirogenia. Al conjunto de fenómenos de poltergeist se le denomina también con la expresión inglesa Recurrent Spontaneus Psychokinesis (RSPK).

Voces electrónicas paranormales. Son grabaciones de voces humanas, música y sonidos diversos, de origen paranormal, que se producen sobre cintas vírgenes de grabadoras o mediante otros equipos electrónicos. Algunos autores las llaman impropiamente psicofonías, que sería un término más conveniente para designar la mediumnidad parlante. 

Psicofotografía. Fotografía paranormal que registra imágenes mentales provocadas por una acción psicocinética sobre películas vírgenes. Se llama también escotografía. Tiene como variedad la experiencia de carácter mediúmnico mediante la cual se fotografían espíritus desencarnados .

Kirliangrafía. Fenómeno de naturaleza bioenergética que registra las variaciones en la estructura, intensidad, amplitud y coloración de los efluvios luninosos que se observan en los seres vivos, cuando se exponen ante cámaras especiales de alta frecuencia y elevado voltaje. Mediante la kiriangrafía se puede registrar el aura de las personas y ensayar experimentaciones acerca de los estados físicos y anímicos en que se encuentran.

viernes, 20 de noviembre de 2009

XX Congreso Espírita PanAmericano



DECLARACIÓN FINAL – CARTA DE PUERTO RICO
Espíritas de América, reunidos bajo el auspicio de la Confederación Espírita Panamericana en San Juan, Puerto Rico, en el marco del XX Congreso Espírita Panamericano, del 4 al 8 de junio de 2008, resuelven publicar la siguiente:
Declaración Final:
1 – Con la temática central del Congreso: Desarrollo Integral de la Humanidad: La Contribución del Espiritismo- se ratifica la comprensión de que el Espiritismo, doctrina moderna que tiene como base la inmortalidad del espíritu y su evolución, puede ofrecer a la humanidad herramientas eficientes de progreso en el campo del conocimiento, del bienestar, de la salud y de la transformación ética y social del ser humano;
2 – Los temas presentados y debatidos en este evento fortalecen la tesis filosófico-científica que identifica al espíritu como principio inteligente del universo y unidad fundamental del ser humano, y por consecuencia, verdadero agente transformador del individuo y de la sociedad. Su visión evolucionista y progresista, apoyada en las leyes de la naturaleza, dirige a la comunidad de espíritus encarnados y desencarnados rumbo a estadios superiores de desarrollo integral, más rápidamente alcanzables en la medida en que se armonicen el conocimiento y la ética;
3 – A partir de un enfoque espiritualista, humanista, laico, progresista y libre-pensador, el XX Congreso Espírita Panamericano, durante su realización, ofreció al debate y a la reflexión temas de actualidad científica, filosófica y social, tales como: defensa de la vida, salud física y mental, bioética, educación, desigualdades sociales, ambientalismo, sexualidad, pluralismo y fundamentalismo.
4 – Merece mención especial el enfoque dado por diversos trabajos presentados en el Congreso registrando el interés actual de importantes sectores de la ciencia, por ejemplo antropología, psicología, psiquiatría y física cuántica, hacia lo que podrían denominarse “el redescubrimiento del espíritu y de la consciencia”. Investigaciones en torno a la mediumnidad espírita como concepto y herramienta terapéutica, según algunos estudios, especialmente en Universidades de Estados Unidos de América y Puerto Rico, abren perspectivas favorables a la adopción de nuevos paradigmas del pensamiento y de la ciencia, capaces de ofrecer resultados beneficiosos que promueven la salud física y mental y el equilibrio emocional del ser humano.
5 – Recordando a Allan Kardec como educador, y reflejando el carácter eminentemente pedagógico de la propuesta espírita, el Congreso ratificó su convicción en la viabilidad de un mundo mejor, construido a partir de la educación. Los principios espíritas ofrecen herramientas eficientes para el descubrimiento y valorización del potencial transformador presente en las nuevas generaciones. Ninos y jóvenes de hoy son los constructores del mundo del manana. Esa realidad estimula a la práctica de una educación enfocada hacia la Evolución Consciente, que le brinde apoyo al desarrollo de sus potencialidades.
6 – El Congreso de Puerto Rico reconoció y ratifica la actualidad de la propuesta espírita, aliada a la permanente necesidad, que le es inherente, de actualizarse en consonancia con los avances del conocimiento. Transcurrido un siglo y medio desde su sistematización por Allan Kardec, gracias al intercambio entre la humanidad encarnada y desencarnada, el Espiritismo evolucionó y se encamina como propuesta científica y filosófica-moral permanentemente actualizable. Preservando esas características progresistas y progresivas, presenta condiciones favorables de ofrecer importantes contribuciones a la ciencia y al pensamiento filosófico, dadas sus connotaciones ético-morales.
7 – Frente a la riqueza de temas expuestos y discutidos, todos ellos reconociendo el carácter positivamente transformador del Espiritismo, la Confederación Espírita Panamericana, sintetiza los sentimientos de los participantes del evento, procedentes de Argentina, Brasil, Espana, Estados Unidos, Guatemala, Méjico, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela INVITANDO a los espíritas de todo el mundo a aunar esfuerzos personales e institucionales en favor del progreso de los pueblos, difundiendo el conocimiento y ejemplificando con actitudes de amor, solidaridad y justicia.
San Juan, Puerto Rico, 7 de junio de 2008.
Confederación Espírita Panamericana

FENÓMENOS PARAPSÍQUICOS

Telepatía. Comunicación mental. Transmisión del pensamiento a distancia. Captación extrasensorial del contenido mental de otra persona.

Clarividencia. Visión a distancia. Captación extrasensorial de cosas materiales o de acontecimientos objetivos distantes. Se han empleado como sinónimos, los términos lucidez y metagnomia. Prsenta las siguientes variedades:

Clariaudiencia. Audición paranormal. Captación extrasensoral de sonidos distantes, inaudibles de acuerdo con los recursos fisiológicos habituales.

Hialoskopía. Captación extrasensorial de imágenes que se reflejan en crsitales o en superficies reflectoras, líquidas o sólidas. Se denomina también cristalomancia.

Psicometría. Captación extrasensorial de imágenes que están asociadas a un objeto que el sensitivo está tocando o palpando y el cual funciona como un inductor psíquico. también se le conoce como metagnomía táctil o criptestesía pragmática.

Autoscopía. Autodiagnóstico paranormal. El sensitivo ve su propia imagen como si fuese un observador extraño. Se llama autoscopía interna a la visión del interior de su propio cuerpo y se habla de heteroscopía cuando el sujeto visualiza el interior de los cuerpos de otras personas.

Psicodiagnosis. Conocimiento paranormal sobre el estado de salud de una persona. El sensitivo suele hacer diagnósticos o pronosticos en torno de una o varias enfermedades, sin efectuar análisis físicos del paciente.

Radiestesia. Captación de radiaciones emitidaspor las personas u objetos por medio de instrumentos como el péndulo o la varilla. Se emplea con frecuencia para la localización de yacimientos, manantiales, objetos enterrados, personas desaparecidas, cadáveres, etc.

Precognición. Captación paranormal de un evento futuro que no pueda inferirse racionalmente de datos conocidos actuales. Presenta como variedad, la retrocognición, que consiste en el conocimiento de eventos ya ocurridos, en un pasado reciente o lejano, y que son desconocidos del sujeto sensible.

Desdoblamiento. Fenómeno paranormal, que acontece espontáneamente o que puede inducirse a voluntad. Consiste en la proyección psíquica o espiritual fuera de los límites corporales. Puede dar origen a una experiencia de bilocación, en la cual se registra la presencia simultánea de una persona en dos lugares diferentes. Se le conoce también con el nombre OBE de procedencia inglesa (Out of the body Experiences).



En la foto Sir William Crookes, notable físico ingles, descubridor del talio e inventor del radiómetro, además de destacarse como un investigador psíquico. Dio evidencia fotgráfica y documentada por varios testigos de las materializaciones del espíritu Katie King, sirviéndose del ectoplasma provisto por la médium Florence Cook. También investigó exhaustivamente al famoso médium Daniel Dunglas Holmes.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

CLASIFICACIÓN DE LOS FENÓMENOS PARANORMALES

Después de la propuesta inicial de RHINE, clasificando los fenómenos paranormales dentro de dos vertientes básicas, de la percepción extrasensorial y la psicocinesia. el campo de estudio de la parapsicología se ha venido ensanchando notablemente en las últimas décadas, por lo que se hace necesario adoptar criterios que sean uniformes y coherentes para que sean clasificados atendiendo a las relaciones y semejanzas entre ellos. Hemos preparado el esquema que sigue a continuación con el propósito de proporcionar una visión panorámica del amplio espectro de los fenómenos paranormales, con la advertencia de que no se trata de una clasificación definitiva ni tampoco rígida, puesto que muchos de esos fenómenos podrían ser ubicados en varios grupos a la vez, conforme a su naturaleza y origen. Hablamos entonces, de cuatro grupos:

Fenómenos parapsíquicos. Son también denominados de Percepción Extrasensorial (ESP). Psi-Gamma o Subjetivos. Se refieren a los hechos paranormales vinculados con los procesos cognitivos.

Fenómenos parafísicos. Se les denomina también de Psicocinecia, Psi-Kappa u Objetivos. Se refieren a la función PSI en su aspecto motor e incluyen todas las influencias paranormales que ejercen efectos tangibles sobre la realidad física.


Fenómenos parabiológicos. Comprenden las manifestaciones paranormales mixtas (psíquicas y físicas) ejercidas sobre seres vivientes, independientemente de su nivel evolutivo dentro de la escala filogenética, y que provocan modificaciones en su constitución o en su funcionamiento.

Fenómenos paratanáticos. También llamados de Psi-Theta. A ellos pertenecen ciertos hechos insólitos presuntamente provocados por seres ya fallecidos, es decir, espíritus desencarnados o agentes Theta, y en general, cualquier episodio que involucre alguna forma de sobrevivencia después de la muerte, bien sea de carácter subjetivo (Theta-psigamma) u objetivo (Theta-psikappa).
En la foto el científico inglés William Crookes.

CONSIDERACIONES GENERALES E HISTÓRICAS (CONTNUACIón)

En su acepción más general, la parapsicología es la disciplina que se propone el estudio científico de los fenómenos paranormales, llamados también extrasensoriales o supranormales. Es necesario precisar que paranormal no significa sobrenatural, concepto que se haya al margen del criterio científico y que sólo encuentra sustento en el ámbito religioso.

Paranormal tampoco es anormal por cuanto no se trata de eventos con implicaciones patológicas. Sería una definición apropiada de la parapsicología, decir que consiste en el estudio científico de todos aquellos fenómenos de interacción del hombre con sus medios biológicos, psicológicos y sociales, en los cuales no intervienen los registros sensoriales conocidos, ni se moviliza algún tipo de energía física conocida. Veamos cómo otras definiciones proporcionadas por expertos en la materia giran en torno de la misma idea central, antes expresada:

"La parapsicología es la división de la psicología que trata de aquellos hechos personales o de conducta que son demostradamente no físicos, esto es, que no caen dentro de los límites de los principios físicos" JOSEPH BANKS RHINE y JOSEPH GAITHER PRATT (1)

" En sentido estricto, la parapsicología es la puesta en evidencia y el estudio experimental de las funciones psíquicas que aún no están incorporadas al sistema de la psicología científica, con la finalidad de incorporarlas a dicho sistema, entonces ampliado y completado".
 ROBERT AMADOU (2)

(1) Parapsicología. Editorial Troquel. Buenos Aires. 1967, p. 220
(2) La Parapsicología, Editorial Paidós. Buenos Aires, 1971, p. 60

"Es la ciencia que tiene por objeto los fenómenos físicos o psicológicos producidos por fuerzas que parecen inteligentes o por facultades desconocidas de la mente". RENE SUDRE (1)

"La parapsicología es la rama de la psicología que se ocupa de los hechos psíquicos que parecen escapar del dominio de las que, hasta el presente, se reconocen como leyes normales".
JOSÉ RICARDO MUSSO (2)

"La parapsicología tiene por objeto la constatación y el estudio de las funciones psíquicas de naturaleza paranormal, designadas comúnmente por: telepatía, clarividencia, pre y post-cognición y psicocinesia. Bajo este ángulo, ella aspira a ligarse a la psicología, siendo prácticamente su continuación".
 HERNANI GUIMARÄES ANDRADE (3)

(1) Tratado de parapsicología. Ediciones Siglo Veinte. Buenos Aires, 1970, p.49
(2) En los límites de la psicología. Editorial Paidós. Buenos Aires, 1965, p.41
(3) Parapsicología experimental. Ediçäo Calvario. Säo Paulo. 1967, p. 24.

La parapsicología es una nueva tentativa científica para comprender ciertas manifestaciones insólitas del psiquismo humano, y viene a sustituir a la precedente "investigación psíquica" inglesa, y a la "metapsíquica " francesa, si bien es justo reconocer que desde tiempos anteriores ya se habían adelantado estudios para intentar comprender y explicar esos fenómenos.

El médico francés CHARLES RICHET, premio Nobel de fisiología en 1913, presentó en su célebre Tratado de Metapsíquica un esquema, con el cual se propuso abarcar la evolución del conocimiento parapsicológico en cuatro grandes etapas:


Período mítico: Se extiende desde la antigüedad hasta el siglo XVIII, y en él prevalecen los relatos históricos, las observaciones empíricas y las explicaciones de fondo mágico o mitológico acerca de acontecimientos que insinúan su carácter paranormal.

Período magnético: Desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo siguiente. Debe su nombre al interés despertado por las teorías sobre el magnetismo animal enunciado por MESMER y sus aplicaciones terapéuticas.

Período espirítico: Se inicia con los fenómenos mediúmnicos de Hydesville, protagonizados por las hermanas FOX y adquiere su mayor dimensión con la obra de ALLAN KARDEC y el desarrollo del movimiento espiritista en América y en Europa.

Período científico: Se desarrolla a partir del año 1870, con los trabajos experimentales efectuados por WILLIAM CROOKES, el movimiento inglés conocido con el nombre de Psychical Research (investigación psíquica) y todos los avances subsiguientes al nacimiento de la metapsíquica.
En la foto el Nobel de fisiología francés CHARLES RICHET. Padre de la metapsíquica, un precedente de la moderna parapsicología .

CONSIDERACIONES GENERALES E HISTÓRICAS

El término parapsicología fue propuesto en 1889 por MAX DESSOIR, psicólogo alemán de ascendencia francesa. El prefijo griego para significa "al lado de" y, en consecuencia, a la luz de su etimología, la parapsicología se sitúa como una disciplina que establece una particular relación con la psicología.
En verdad "está al lado" y no "dentro", debido a que la psicología académica y de rango oficial, no termina de integrar dentro de sus programas, el estudio o la investigación del amplio mundo de la paranormalidad.

El término metapsíquica, que le precedió y que fue acuñado por CHARLES RICHET, encontró mayores dificultades todavía, para ser admitido entre los cientificos de las primeras décadas del siglo veinte, por cuanto el prefijo meta daba a entender que se trataba de un conocimiento que está "más allá" de lo que abarca la psicología, además de evocar la idea de la existencia de un "más allá" espiritual, la cual desata numerosos reflejos negativos en los medios científicos.

Las reticencias dentro del ámbito científico, y en particular en disciplinas como la psicología, ante los hechos parapsicológicos, se derivan del clima cultural y científico que pasó a imperar en la sociedad occidental del siglo diecinueve, a raíz de numerosos descubrimientos y avances tecnológicos que le imprimieron un sello organicista, fisicalista y materialista.

La psicología, que es por su propia denominación, la Ciencia del Alma, se fue transformando paulatinamente, en su afán de librarse de la tutela filosófica y metafísica que le acompañaba, en una ciencia sin alma, o peor aún, en una ciencia contraria a la idea del alma, para finalmente convertirse en una biología de la conducta con derivaciones ecológicas que promueven el estudio de las relaciones establecidas por los individuos con su medio ambiente.

A partir de los trabajos de los experimentalistas alemanes, como ERNST HEINRICH WEBER (1795-1878) y GUSTAV THEODOR FECHNER (1801-1887) tendientes a justificar el paralelismo psicofisiológico, mediante la formulación de leyes que relacionan numéricamente variables físicas (estímulos) y variables psicológicas (sensaciones), y de WILHELM WUNDT (1832-1920), creador del primer laboratorio de psicofisiología en la Universidad de Leipzig, la psicología adquirió una orientación decididamente naturalista, cargada con una posición antifilosófica y antiespiritualista.

De los esfuerzos por establecer claramente las estrechas relaciones entre la mente y el cuerpo, nació la psicofísica, de la cual derivaron, aunque adoptando vías diferentes, las escuelas gestaltista y psicoanalítica. En relación con esta última, es justo reconocer que ella se aproxima al sentido original de la psicología con el reconocimiento de ciertos principios mentales que no son totalmente dependientes de la fisiología cerebral.

Recuérdese que, a pesar de sus reservas, FREUD fue nombrado miembro honorario de la American Society for Psychical Research (1915) y de la Society for Psychical Research (1938), y es improbable que hubiese aceptado tales distinciones si fuese absoluto su rechazo a la existencia de los fenómenos de orden paranormal que constituyen la razón de ser de esas centenarias instituciones.

En 1921, en un trabajo titulado Sueño y Telepatía, escribió FREUD:
"No parece posible dejar de lado por más tiempo el estudio de los llamados fenómenos ocultos".
 agregando luego:
" No sería ésta la primera vez que el psicoanálisis se hiciera el campeón de intuiciones oscuras pero indestructibles, que hunden sus raíces en el sentido común, contra los pretendidos conocimientos intelectuales".

En una carta dirigida a su colaborador MAX ETINGTON, fechada el 4 de febrero de 1921, agradeciéndole por el envío de algunos libros relacionados con temas parapsicológicos, escribió.
  "El pensamiento de esa manzana ácida me hace estremecer, pero no hay modo de eludir el tener que morderla".

Como es sabido, CARL GUSTAV JUNG, sucesor aunque disidente, de FREUD, penetró tan profundamente en el conocimiento y reconocimiento de los fenómenos del ocultismo, que estableció un sólido puente de comunicación entre el psicoanálisis y la parpsicología.

Infelizmente, las corrientes conductistas que han dominado la psicología del siglo veinte, liderizadas en sus principales líneas por JOHN BROADUS WATSON (1878-1958), IVAN PETROVICH PAVLOV (1849-1936), BURRHUS FREDERICH SKINNER(1904-1990) reducen el estudio psicológico al comportamiento observable de los individuos en interacción con el medio que lo rodea. Consideran los procesos psíquicos como epifenómenos derivados de la fisiología nerviosa, y encuadran al ser humano y sus procesos de aprendizaje y adaptación dentro de una ecuación estímulo-respuesta, bien sea dentro del esquema pavloviano que hace énfasis en la actividad refleja, o dando mayor significado a la respuesta elicitada espontáneamente, la cual aumenta o disminuye su tasa de frecuencia si es reforzada o castigada, conforme al modelo del condicionamiento operante.
Para las escuelas de base comportamental, es inadmisible cualquier tipo de actividad mental que no tenga su asiento en el cerebro, y por ello la parapsicología encuentra tantas dificultades cuando afirma la existencia de funciones psíquicas de naturaleza extrafísica.

En contraposición a ellas, ha venido tomando impulso un enfoque novedoso con el nombre de psicología transpersonal, que se presenta como una "cuarta fuerza" que emerge dentro del campo de la psicología para estudiar al ser humano y su comportamiento dentro de una perspectiva holística y espiritualista, diferente de las teorías positivistas o conductistas ("primera fuerza"), de la teoría psicoanalista clásica ("segunda fuerza"), y de la psicología humanista ("tercera fuerza"). El movimiento transpersonal es colectivo, no tiene un líder particular, y reúne los aportes de estudiosos como CHARLES TART, STANISLAV GROG, ROBERTO ASSAGIOLI, KEN WILBER, DANIEL GOLEMAN. Esta visión le otorga considerable importancia a la trascendencia del yo, y reconoce legitimidad científica al estudio de aspectos de la personalidad y del comportamiento, que habían sido relegados a un segundo plano o totalmente rechazados por las otras escuelas, como la conciencia unitiva, las experiencias místicas, los estados modificados de conciencia, los sueños trascendentes, la mediumnidad, la reencarnación y otras manifestaciones relacionadas con la supervivencia espiritual, así como la amplia gama de fenómenos paranormales. de este modo, la corriente transpersonal se coloca como el eslabón que hacía falta para conectar la psicología con la parapsicología y facilitar la tan ansiada integración de esta en aquella.  (CONTINUARÁ)

ESPIRITISMO Y PARAPSICOLOGÍA

"La antigua creencia de que no podemos saber nada que no pase antes por las puertas de los conocidos órganos sensoriales, ha de seguir, el mismo camino que la mecánica de NEWTON frente a la teoría de la relatividad"

JOSEPH BANKS RHINE
Todos los textos publicados en este blog y que sirven como material de estudio han sido extraídos de la obra FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, del Hermano Lic. Jon Aizpírua, brillante expositor de la obra espírita dentro del contexto paradigmático de los días que corren. Una verdadera actualización de los principios doctrinales vertidos por el Maestro Allan Kardec en sus obras cásicas que conforman la Codificación de la Doctrina Espiritsta.
Como Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines nos adherimos a los postulados que promueve la CEPA, que alejan de la práctica espírita todo halo de misticismo religioso y devuelven a la Doctrina Kardeciana sus principios laicos, racionalistas e iconoclastas que el propio Codificador les imprimió.
Nuestra labor es completamente voluntaria. No aceptamos contribuciones monetarias ni de otra índole por nuestro servicio. Sólo nos mueve el interés por divulgar la Obra Espiritual en su prístina naturaleza.
CON EL ESPIRITISMO NO SE LUCRA.