UNA ACLARACIÓN MUY OPORTUNA

Ponemos en el conocimiento de nuestros amables lectores que todo el material que ofrecemos como posts en este blog ha sido extraído de la obra LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO, previa autorización de su autor nuestro distinguido amigo Prof. Jon Aizpurua.

No nos atreveríamos a divulgar este precioso e invaluable material doctrinario y de divulgación de la cultura espírita si no tuviésemos de antemano la autorización expresa de su autor, de lo contario incurriríamos en el plagio, actitud que nos despierta repugancia tan sólo con mencionar el término.

Hemos escogido esta obra, LOS FUNDAMENTOS DEL
ESPIRITISMO, porque estamos seguros que ella constituye la exposición más actualizada de los postulados doctrinarios expresados por el Codificador Allan Kardec, enmarcados en nuevo contexto paradigamático; el vigente en estos tiempos que corren.

En LOS FUNDAMENTOS DEL ESPIRITISMO el autor reinvidica el verdadero carácter de la Doctrina Espírita, como un sistema de pensamiento laico, racionalista, e iconoclasta, alejado de todo misticismo religioso, tal como fue codificada la Doctrina por el Maestro Allan Kardec en el siglo diecinueve.

Esta obra es eminentemente didáctica, porque está escrita en un estilo ágil y ameno, sin que por ello pierda consistencia en su brillante exposición de ideas, llegando a toda clase de público lector, desde el estudioso del Espiritismo hasta aquellas personas que se encuentran en la búsqueda de una filosofía racional que les ayude a pensar al mundo y a sí mismos.

René Dayre Abella
Nos adherimos a los postulados doctrinarios sustentados por la Confederación Espiritista Panamericana, que muestran a la Doctrina Espírita como un sistema de pensamiento filosófico laico, racionalista e iconoclasta. Alejado de todo misticismo religioso. Apoyamos la Carta de Puerto Rico, emanada del XIX Congreso de la CEPA en el pasado año 2008.

jueves, 2 de agosto de 2018



UNA LLAMADA DE ATENCIÓN

 Editorial cbce@cbce.info

Bien es cierto que todo necesita su tiempo. No podemos modificar nuestros esquemas mentales de un día para otro, ni tan siquiera de una existencia a otra. En general, se necesitan varias -o muchas- etapas para variar nuestra forma de pensar. Para desechar ideas, hábitos, y predisponernos a abrir nuestra mente con el fin de permitir que otros conceptos aniden hasta formar parte de nosotros. 

Cualquier transición es lenta, y así es lógico que sea. Los cimientos firmes son aquellos que se han hecho sin prisas, habiendo tenido el periodo necesario para reposar y adquirir la solidez adecuada con el fin de resistir los embates del tiempo, y ofreciendo, a su vez, la seguridad indispensable capaz de sostener la futura edificación.

Lo mismo sucede con el Espiritismo. A medida que nos adentramos en la comprensión del mensaje que nos ofrece la filosofía espiritista, vamos tomando consciencia de los equívocos en los que caemos tanto en el entendimiento de sus postulados, como en el uso de su terminología.

¿Y por qué esta introducción?, dirán los amigos lectores.

Pues bien, recientemente nos ha llegado una serie de escritos procedentes, según  parece, de una página espirita o que utiliza el vocablo “Espirita”, en los que se emplean expresiones propias de la iglesia católica, totalmente inadecuadas dentro del contexto espiritista; tales como: la virgen María, el espíritu santo, rezar un número determinado de oraciones,  etc. etc.

Con la velocidad con que las redes sociales se mueven, seguro que ello habrá llegado al conocimiento de otras personas que quizás no saben nada, o muy poco, sobre esta filosofía, y que al ver su procedencia y leer su contenido les puede provocar tal confusión que la idea que se formen nada tenga que ver con la realidad.

¿Por qué esos desatinos y tales mezclas?

Meditemos la célebre frase de Amalia Domingo Soler:

“ESPIRITISTAS ANFIBIOS, aquellos que se mueven en dos ambientes; los que leen las obras de Allan Kardec y encienden una vela al Cristo de la Salud; evocan a los espíritus y al día siguiente van a oír misa por el alma de sus difuntos…”. Cuando eso ocurre, es que muy poco, o nada, se ha leído o entendido de la Obra de Kardec.

Y como consecuencia de todo lo citado, los que sólo han oído hablar de “esas cosas”, que no conocen, o de las que únicamente tienen cierta información, generalmente deformada, sacan conclusiones precipitadas e inciertas, imprimiendo al Espiritismo una fama que, en absoluto, le corresponde. 

De ahí aquella frase lapidaria de Camille Flammarion1, con la que no estamos de acuerdo, en lo que se refiere a la primera oración, que subrayamos:

 “El Espiritismo tiene mala reputación y se la merece. Sus adeptos carecen de método en su mayoría; no son ponderados y se dejan engañar por ilusiones. Al examen imparcial y crítico, sin el cual no se puede estar seguro de nada, prefieren una creencia y una religión consoladoras” (“La muerte y su misterio”, Vol. III).

Esa “… mala reputación que se merece…”, según dijo Flammarion, es debida a la ignorancia de los que se presentan como espiritistas, que con su conducta y manifestaciones ambiguas siembran la confusión, pero NO al Espiritismo, en sí.    “En el Espiritismo se encuentra a faltar, demasiadas veces, ese “examen imparcial y crítico” que preservaría a esta doctrina filosófica y científica de los vaivenes que imprimen a su camino, muchos simpatizantes que se dicen espiritistas, sin haber entendido realmente lo que esta palabra significa en cuanto a esforzarse en una trayectoria de sobriedad, rectitud, estudio y asunción de las propias responsabilidades. Si así se hiciera; mejor dicho, si así se intentara hacer, se contribuiría a ir borrando del Espiritismo ese estigma de su pésima reputación que, dicho sea de paso, no se la merece ya que es una de las más importantes doctrinas filosóficas enseñadas a la Humanidad. Los espiritistas en general y los dirigentes en particular hemos de esforzarnos en dignificar todo aquello que envuelve el concepto espiritista.”

Por el bien del Espiritismo, esta doctrina optimista, humanista y librepensadora, y por todos los que nos sentimos espiritistas, seamos conscientes del bien y, a la vez, del daño, que podemos provocar con comportamientos, prácticas y manifestaciones totalmente incongruentes y fuera de lugar.

Y volviendo al encabezamiento, las transiciones siempre son lentas, ¡muy lentas! Quienes actúan de ese modo, sin duda están transcurriendo una etapa de su transición. Pero, a pesar de ello, podemos y tenemos que ser capaces de intentar ser más sensatos, en todo lo que concierne a nuestra existencia y, sobre todo, en la terminología que usamos. El Espiritismo, como filosofía de vida que es, nos marca el camino para poder llegar antes a la meta que nos concierne, que es la del equilibrio, la de la paz y armonía interior. ◙
TOMADO DE:
FLAMA  ESPIRITA  JULIOL / SETEMBRE 2018

sábado, 21 de julio de 2018


Cuando tratas de investigar algún punto de la doctrina espírita con espiritistas cristianos -que son los que, según mi experiencia, más suelen tender al fundamentalismo-, rápidamente te hacen referencia a ciertos libros escritos por ciertos autores o revelados por ciertos espíritu superiores. Obviamente estas fuentes son de ayuda y deben ser estudiadas pero, ¿significa ésto que hay que someterse a ellas sin investigación? ¿Debemos creer a pies juntilla lo que dice tal persona por muy docto que sea? ¿Debemos rendirnos a lo que nos dice un espíritu, por muy laureada que haya sido su persona en vida o muy santificado nos resulte su supuesto nombre?
Por supuesto que no. Y a este respecto he encontrado un interesante párrafo de Allan Kardec escrito en su Evangelio según el espiritismo:


Se sabe que los espíritus, a consecuencia de la diferencia que existe entre sus capacidades, individualmente están lejos de poseer la verdad absoluta; que no a todos les está dado el penetrar ciertos misterios; que su saber es proporcionado a su purificación, que los espíritus vulgares no saben más que los hombres, y menos que ciertos hombres; que hay entre ellos, como entre estos últimos, presumidos y sabios de falsa instrucción, que creen saber lo que no saben; sistemáticos que toman sus ideas por la verdad, y, en fin, que los espíritus de un orden más elevado, los que están completamente desmaterializados, son los únicos que se han despojado de las ideas y de las preocupaciones terrestres; pero también se sabe que los espíritus mentirosos no tienen reparo en tomar nombres supuestos para hacer aceptar sus utopías. Resulta de esto, que todo lo que está fuera de la enseñanza exclusivamente moral, las revelaciones que cada uno puede obtener, tienen un carácter individual sin autenticidad, que deben ser consideradas como opiniones personales de tal o cual espíritu y que se cometería una imprudencia aceptándolas y promulgándolas ligeramente como verdades absolutas.
La primera comprobación, sin duda, es la de la razón, a la que es preciso someter, sin excepciones, todo lo que viene de los espíritus; toda teoría en contradicción manifiesta con el buen sentido, con una lógica rigurosa, y con los datos positivos que se poseen, sea quien quiera el que la firme, debe ser rechazada.
Por si se nos ha pasado algún punto al leer este párrafo, permitidme volver a señalar las ideas que creo importantes:

  • Los espíritus están lejos de poseer la verdad absoluta.
  • Los espíritus de un orden más elevado, los que están completamente desmaterializados, son los únicos despojados de las ideas y preocupaciones terrestres.
  • Todo lo que no sean enseñanzas morales, las revelaciones que cada uno pueda obtener, tiene un carácter individual sin autenticidad, que deben ser consideradas como opiniones personales de tal o cual espíritu y que se cometería una imprudencia aceptándolas y promulgándolas ligeramente como verdades absolutas.

¿Por qué hemos obviado este aviso que ya nos hizo Kardec en su día?

Continúa:
  • La primera comprobación, sin duda, es la de la razón, a la que es preciso someter, sin excepciones, todo lo que viene de los espíritu.
  • Toda teoría en contradicción con el buen sentido, con una lógica rigurosa, sea quien quiera el que la firme, debe ser rechazada.

¿Por qué hemos dado la espalda a estas importantes indicaciones del Sr. Kardec?

José M.

miércoles, 18 de julio de 2018

LA CONVERSIÓN ESPIRITISTA DEL PRESBÍTERO CARLOS MARÍA DE HEREDIA

Por: Oscar M. García Rodríguez

Padre HerediaAllá por las primeras décadas del siglo XX, se hizo muy popular en los Estados Unidos de Norteamérica y también en el mundo hispanoamericano, el mexicano y Presbítero de la Compañía de Jesús padre Carlos María de Heredia (1872-1951). Esta fama provenía de las intensas campañas que venía realizando desde hacía tiempo, mediante las cuales pretendía demostrar la – a su juicio – falsedad de los fenómenos que se producían en las sesiones mediúmnicas, de cuyo estudio se derivó la doctrina espiritista. Fruto de esa intensa labor de oposición fue la publicación en 1930 de una obra que inmediatamente se convirtió en un clásico dentro de dicha línea de pensamiento, titulada “Fraudes Espiritistas y Fenómenos Metapsíquicos” (1).
Fue amigo íntimo de Harry Houdini (Erik Weisz era su verdadero nombre), el gran mago y escapista norteamericano de origen húngaro, quien se destacara también por su denodado esfuerzo en demostrar que tras las sesiones mediúmnicas – donde se sostenía que los espíritus se manifestaban – lo único que se escondía era un monumental fraude. Y a semejanza de éste, el padre Heredia se dedicó igualmente durante años a hacer giras y presentaciones por diferentes ciudades norteamericanas y en México, en cuyos teatros ofrecía un espectáculo en el que mediante artes de prestidigitación imitaba parte de los fenómenos que se producían en las sesiones con los grandes médiums de antes y de entonces.
Todo esto no tendría mayor importancia y podría dejarse aquí como uno más de los hechos que forman parte del amplio anecdotario de reacciones tendenciosas que el surgimiento del Espiritismo provocó en ciertos ámbitos, ya que la literatura de oposición a los hechos y tesis espíritas cuenta con un buen número de títulos originados dentro de nuestro ámbito cultural – especialmente encuadrados en el orbe católico – en su mayor parte vacíos de unas mínimas condiciones de objetividad que permitan a cualquier persona ajena a prejuicios, siquiera tenerlos en consideración. Ahora bien, lo que no sabe la inmensa mayoría de lectores de la citada obra, que siguen considerando como uno de los más logrados exponentes de la “cruzada antiespiritista”, es que algunos años más tarde el padre Heredia vivió una experiencia fundamental que hizo cambiar radicalmente su antagónico posicionamiento en torno a la fenomenología mediúmnica y la interpretación espiritista. A este poco divulgado acontecimiento nos vamos a referir seguidamente.
Rafael Álvarez Álvarez y luis MartínezEn 1944 se había fundado en la ciudad de México el Instituto Mexicano de Investigaciones Metasíquicas (I.M.I.S), cuyo precursor había sido desde 1939 el Círculo de Investigaciones Metasíquicas de México. El creador de ambas instituciones y su principal animador hasta su muerte en 1955, fue don Rafael Álvarez Álvarez, fundador del banco Fiduciaro de México, Diputado y Senador de la República.
Desde principios de 1940, en que comenzaron a redactarse los protocolos de las sesiones, hasta el mes de abril de 1952, se realizaron, primero en el Círculo y luego en el I.M.I.S., un total de 107 sesiones con el notable médium mexicano de efectos físicos Luis Martínez, apodado “Luisito” (1898-1973), en las que se obtuvieron importantes fenómenos, incluyendo la materialización completa de diversas entidades espirituales.
Carátula Protocolos IMIS 2Atendiendo a un deseo póstumo de don Rafael Álvarez y Álvarez, por fin en 1960 se publicaron en México reunidos en un volumen, los protocolos del I.M.I.S., bajo el título “Una Ventana al Mundo Invisible” (2). En su introducción, de la autoría del Dr. Gutierre Tibón (1905-1999), se relata lo siguiente:
“En el otoño de 1941 leía en la revista neoyorquina “Newsweek” un artículo sobre personajes ‘olvidados’. Junto con Mary Garden y Romain Rolland, menciona a Plutarco Elias Calles. (…) Del antiguo “jefe máximo” de la revolución mexicana, afirmaba que a raíz de su regreso a México, después de largo exilio estadounidense, estaba convirtiéndose al catolicismo, por obra de un sacerdote de la Compañía de Jesús: don Carlos María de Heredia. Añadía «Newsweek» que el renombre universal de jesuita Heredia se debía a la controversia con Sir Arthur Conan Doyle, en que demostró irrebatiblemente al padre de Sherlock Holmes que el espiritismo es un conjunto de trucos y alucinaciones”.
Plutarco Elias Calles (1875-1945) 04Lógicamente sorprendido por tan insólita noticia, pues conocía bien la personalidad del General Calles y su labor nada proclive a los privilegios católicos durante su periodo al frente del gobierno mexicano, no pudo menos que exclamar con admiración el introductor:
“¡El General Calles, promotor de la lucha entre el estado y la Iglesia, dejaba de ser lobo y se volvía una mansa oveja de la grey cristiana! Me pareció extraordinario. Al encontrarlo, un domingo de ese mismo año, en la casa del Dr. Abraham Ayala González, le pregunté si la noticia de «Newsweek», que entretanto había sido reproducida por la prensa diaria de México, correspondía a la verdad”.
La respuesta obtenida, como se verá, era radicalmente diferente a lo que había sido recogido, con sospechosa intención, en los citados medios escritos:
Mi pregunta pareció divertir mucho al general. Carraspeó, me dio una manotada cordial en el hombro, y me dijo algo que me dejó perplejo:
-Confidencialmente, amigo, muy confidencialmente, le digo que hay que invertir los términos. Soy yo quien estoy convirtiendo al padre Heredia”.
Sigue diciendo el Dr. Gutierre Tibón:
“Volví a ver al general Calles en forma de fantasma, varios años después de su muerte, en las sesiones del Instituto Mexicano de investigaciones Síquicas. Dos veces se iluminó bastante para que yo pudiera reconocer la inconfundible fisonomía del caudillo: amplia la frente, los ojos pequeños, las cejas hirsutas, el bigote menudo, el mentón voluntarioso. Me saludó con una palmada a la espalda. También reconocí su voz: tenía la misma  aspereza. Antes de hablar tosía ligeramente, como acostumbraba hacerlo en vida. ¿Qué dijo? ¿Cuáles fueron sus mensajes? Una vez, después de saludar, habló así: ‘Vuelvo a repetirles que me siento muy satisfecho y como siempre me da mucho gusto estar entre todos ustedes. Les quedo muy agradecido a mis amigos y especialmente a Rafael, por haberme encauzado en  esta senda que me ha conducido directamente al progreso espiritual’”.
Gutiere Tibón“(…) En otra ocasión, Calles se dirigió al general José María Tapia, le hizo levantar de su asiento y le dijo: ‘General, hay que seguir adelante, sin desmayar, en estas sagradas doctrinas a las que me acogí en mis últimos días. Siempre adelante, como buen soldado. ¿Me entienden?’ ”.
Poco después el introductor de la obra nos aclara definitivamente el sentido de la sorprendente respuesta que le diera el general Calles:
“(…) Pasaron varios años antes de que yo comprendiera la respuesta sibilina que me dio el general Calles respecto a la conversión, por él provocada, del padre Heredia. Don Plutarco estaba convencido de que el ilustre jesuita había tenido que rendirse a la evidencia palpando la realidad de los fenómenos, es decir, que había comprobado que no se trata ni de supercherías ni de alucinaciones”.
En efecto, don Rafael Álvarez y Álvarez, de acuerdo con el general Calles, cursó una invitación al padre Heredia para que asistiera como invitado de honor a la sesión que se iba a desarrollar en el I.M.I.S. con el médium Luis Martínez, el 24 de septiembre de 1941, a lo cual accedió el presbítero.
El sacerdote acudió y participó en la cadena que formaban, entre otras personas, los generales José María Tapia y José Álvarez y el notario Andrés Ruiz. He aquí lo que sucedió:
“Aquella noche memorable se materializó otro espíritu guía del círculo: el médico oriental llamado maestro Amajur; y no sólo se mostró al padre Heredia con toda claridad, sino que también vertió agua en un vaso, la saturó de fluido magnético y se la dio a beber. Luego apareció el fantasma de la hermana María de Jesús e iluminó su rostro de manera especial ante el asombrado presbítero; por fin se presentó el propio doctor Enrique del Castillo (3), rodeado por muchas pequeñas luces. Estas levantaron al médium, con silla y todo –lo que equivale a levantar un peso de casi 100 kilos- y silenciosamente lo dejaron en el otro extremo del cuarto de experimentación. El fenómeno se verificaba por vez primera. Tuve la suerte de asistir a su repetición, más tarde, y vi literalmente volar al médium a dos metros de altura”. 
Impresionado por los hechos de los que estaba siendo testigo, desarmado por las evidencias y sin posibilidades de dudas, el sacerdote Heredia “pedía al fantasma Amajur que se le acercara llamándole con voz entrecortada por la conmoción. ‘hermanito’” (4).
Y como explica Gutierre Tibón:
“Lo que alegraba al general Calles era que el enemigo acérrimo del espiritismo, el que declaraba que solo se trataba de truco y superchería, había tenido que firmar el protocolo de la sesión. En efecto, su firma (C. M. de Heredia S. J.) aparece en primer término y da fe de la autenticidad de los fenómenos”.
Acta IMIS
Pero el caso del padre Heredia no es único. Muchos antiguos opositores viscerales al espiritismo, finalmente tuvieron la decencia de retractarse de su posicionamiento irracionalmente hostil a toda la fenomenología mediúmnica y a la interpretación espiritista de los mismos, tras dignarse a estudiar los hechos, viéndose con el tiempo ganados por la fuerza y consistencia de las pruebas obtenidas en los hechos que pudieron presenciar e investigar. Entre ellos es bien conocido el caso del antropólogo y criminólogo italiano Césare Lombroso (1836-1909), quien llegó a confesar en cierta ocasión:
“Hasta el año 1890, no tuvo el espiritismo adversario más tenaz y obstinado que yo. Mi respuesta invariable a los que me incitaban a ocuparme del estudio de los llamados fenómenos espíritas, era que hablar de los espíritus, de las mesas y sillas que se mueven, era el cúmulo del absurdo…”.
Pero después de investigar en profundidad las manifestaciones mediúmnicas producidas por Eusapia Palladino (1854-1919), Lombroso se convenció de la autenticidad de aquellos fenómenos y de la explicación espiritista de los mismos, convirtiéndose a partir de entonces en uno de sus más grandes estudiosos y divulgadores.

TOMADO DE:  https://grupoespiritaisladelapalma.wordpress.com/2013/10/22/la-conversion-espiritista-del-presbitero-carlos-maria-de-heredia/

martes, 3 de abril de 2018

Características generales del Segundo cuerpo o cuerpo bioplasmático


El segundo cuerpo, periespíritu o cuerpo bioplasmático es el cuerpo sutil, invisible y especial que acompaña al cuerpo físico, siendo su fiel copia, hasta en los mínimos detalles. En realidad, este cuerpo bioplasmático es un conjunto de diferentes cuerpos similares, superpuestos. Son cuerpos causal, mental, astral, emocional, etc. Este cuerpo sutil contiene todos los órganos o sus equivalentes del cuerpo físico. O sea, tiene huesos, músculos, ojos, piel, órganos y funciones semejantes a las del cuerpo mental. Cuando hablamos de que tiene órganos iguales a los físicos, obviamente nos estamos refiriendo a que contiene órganos sutiles, iguales a los físicos. Si sufrimos un ataque de hígado, por ejemplo, antes de manifestación material del hecho, habremos saturado al hígado astral, cargándolo con tanta energía destructora que, sobrecargado, desborda esta energía negativa al físico, quien acusa la enfermedad.
Este cuerpo invisible además, es anterior al físico, ya que al producir la unión del espermatozoide con el óvulo, dando origen a la vida humana, ya existía en el plano astral. La fecundación es sólo el acto exterior de una unión y de una existencia previa producida en el plano espiritual. La fecundación es posterior a la aparición del embrión invisible o pequeño cuerpo bioplasmático del hombre. Cuando se produce la muerte del cuerpo físico, el segundo cuerpo continúa “vivo” y a partir de ese momento, se convierte en el único vehículo para la manifestación del espíritu. Es con este cuerpo que el espíritu va a trabajar y evolucionar durante el lapso de vida llamado entre-vida, o sea el tiempo entre una encarnación y otra. Aquí él le servirá de cuerpo para trabajar, estudiar, aprender, ejercitar y vivir. Ese tiempo puede variar desde pocos años hasta siglos porque cada caso es considerado especialmente por el Mundo Espiritual. Cuando hablamos de “fantasmas”, estamos hablando simplemente, de la visión de un ser que se presenta a la videncia, sólo con un segundo cuerpo. Un fantasma entonces, es solamente la aparición espiritual de un hombre que ya no vive en la tierra, que no tiene cuerpo físico y que se presenta con su segundo cuerpo, fiel copia del original material, manteniendo las características de su última vida, su mente, amores y odios. Si se representa de otra forma no lo podríamos reconocer. Por lo tanto, el segundo cuerpo es anterior y posterior al material. Cuando el alma se prepara a encarnar nuevamente sufre un proceso de amnesia de su segundo cuerpo, el cual, minimizado al máximo, se acopla a las paredes del útero, donde irá a desarrollar esta otra oportunidad de vida sobre el planeta. Este segundo cuerpo está unido al físico por un conducto sutil llamado cordón de plata. Este cordón se estira y permite que el alma haga experiencias fuera del cuerpo físico, permite experiencias de proyecciones astrales y desdoblamientos, llevados a cabo durante las horas del sueño o durantes ejercicios espirituales, provocados a voluntad, con la ayuda y contención de quienes saben hacerlo. Esta experiencia de desdoblamiento o proyección es simplemente el traslado de la conciencia del cuerpo físico al periespíritu. El cuerpo físico queda dormido, inerte y la conciencia viaja en tiempo y espacio, con la ayuda del periespíritu. Cuando se produce la muerte física, este cordón de plata se rompe definitivamente y permite la liberación del segundo cuerpo, contenedor del espíritu. A partir de ese momento el alma se mueve con la ayuda de este cuerpo bioplasmático.
El segundo cuerpo tiene propiedades típicas y características:

1º Se proyecta fuera de espacio y tiempo. Puede viajar en el tiempo y el espacio, para aprender lecciones en otros planos de existencia, conectarse con seres de esos otros planos. Es el caso de visitas a muertos familiares, encuentros con Guías Mentores, producidos durante las horas de sueño.
- Se traslada de un lugar a otro, voluntaria o involuntariamente. Puede viajar dentro del planeta, de un continente a otro o salir del plano terrenal para entrar en otras vibraciones de vida. Aquí entran los casos de curaciones a distancia donde un sanador se proyecta, con ayuda del mundo espiritual, y realiza una sanación de alguien que está en la otra punta del planeta y quien, generalmente, siente los síntomas de la operación astral como si fueran reales. Los caso de personas que, en sueños, visitan a amigos que viven en otras ciudades, conociendo su hábitat en los mínimos detalles, probando que realmente estuvieron allí.

- Guardan memoria de las vivencias y experiencias vividas, no sólo en esta vida, sino de las anteriores también. Es una perfecta computadora, almacenadora de datos emocionales, materiales, psicológicos, sentimentales, etc.
2º Cada emoción, alegría, fracaso, tristeza o éxito es grabado en este cuerpo sutil y allí permanece almacenado para ser usado (bien o mal) en algún momento de su vida. Si el segundo cuerpo se carga de emociones pesadas, egoístas, llevará este bagaje al otro mundo y allí continuará tan infeliz como aquí. Cambiamos de plano pero nos llevamos todo lo que somos.
- Guarda, también, recuerdo de las heridas físicas recibidas. En el caso del soldado al que la amputaron la pierna y continúa sintiendo dolor en la pierna que no existe. En realidad el miembro astral, el segundo cuerpo, continúa existiendo y esto provoca su sensación de realidad.
3º Cuando el alma deja el cuerpo físico permanece en estado de confusión, aletargamiento o ignorancia de su nuevo estado. Continúa conectada con las sensaciones carnales, los lugares y personas con las que convivía. Es en este momento que necesita mucho de nuestras oraciones o pensamientos de cariño, de nuestras explicaciones mentales sobre su nueva realidad. Sólo cuando el alma toma conciencia de su nuevo estado existencial y acepta ser ayudada, los Guías e Instructores del Mundo Espiritual pueden encaminarla hacia los “lugares” donde hará su aprendizaje, su examen sobre la última vida, y después de arduo trabajo, programará, con ayuda de los Guías, su próxima encarnación. Cuando entienden que no están más en el mundo terrenal no deberían sentir dolor físico, se recuperan y pueden disfrutar de las nuevas experiencias en el Mundo Espiritual. Todos necesitamos de ayuda, por lo tanto, estos espíritus desencarnados, que sienten aún el dolor físico, son ayudados por los Guías Espirituales, quienes realizan maravillosos trabajos de recuperación de las zonas afectadas, curando, operando, cosiendo y sustituyendo las partes afectadas. Nosotros podemos ayudarlos, desde aquí, con nuestros pensamientos de amor y oraciones destinadas a fortalecerlos, guiarlos y darles confianza en la nueva etapa que inician, que además será la misma que todos nosotros haremos, algún día.
4º Recordemos una frase importante: “Somos aquello que pensamos”, tanto aquí como allá, en la continuación de la vida.
- Tiene capacidad para amar u odiar. Contenedor de la mente, vive los sentimientos más fuertes y los lleva consigo, después de la muerte física. Es el caso de la madre muerta que se aparece a sus hijos para consolarlos, el caso de los espíritus perturbadores que desean alguna venganza, el caso de los seres perdidos en la oscuridad porque no pueden olvidar relaciones traumáticas de la tierra. Esta acumulación y vivencia del amor o del odio se traslada a la entre-vida y hace que elijamos vivir dentro de las esferas del amor o del odio, igual que lo hicimos antes, en la tierra.
Estas emociones fuertes como amor y odio son mantenidas activas por la fuerza de la mente que es de naturaleza sutil. El cerebro físico y sus complicadas funciones es una cosa y la mente, como órgano invisible y sutil pertenece al nivel de vibraciones espirituales. Esta mente continúa viva en el segundo cuerpo después de la desintegración del físico y mantiene el recuerdo de todo lo vivenciado, bueno o malo.
- Es el generado de la energía vital, la cual pasa al cuerpo físico para mantenerlo en perfecto estado de salud. Se comunican los dos cuerpos a través de los chakras o centros energéticos, que a su vez tiene nervios sutiles llamados “nadis” que hacen de conductores de la energía y de los meridianos o canales de vitalidad y sus puntos de concentración energética.
- Contiene diferente corrientes energéticas que lo circundan y lo envuelven, activándolo sin cesar. Nos fue dicho por los Guías del Grupo cuáles son y cómo actúan estas diferentes y variadas corrientes electromagnéticas que lo atraviesan de un lado a otro y de arriba hacia abajo. Ya hablaremos de ellas, más adelante, cuando estudiemos el segundo cuerpo o periespíritu, como campo electromagnético.
- Puede desplazarse de un lugar a otro sin reconocer impedimentos como paredes o puertas, las cuales atraviesa como si no existieran. Al funcionar en otro nivel de existencia los impedimentos materiales no existen para él.
- Emite Ectoplasma, energía vital sutil, visualizada como una emanación de aspecto lechoso o mejor dicho, de “humo lechoso”, material muy importante para las curas espirituales. Sale al exterior de cada cuerpo a través de los agujeros del mismo, como nariz, ojos y oídos.
- Es la llave que abre las puertas a los misterios de las enfermedades llamadas psicosomáticas o de las que no tienen explicación aparente. Grabado en el periespíritu o segundo cuerpo está la historia personal de cada uno, con sus virtudes y defectos y, naturalmente, su estado de salud o enfermedad. Es una foto holística personal y allí encontraremos las respuestas a las preguntas misteriosas que nos hacemos continuamente. Es el retrato de toda la historia personal, desde el comienzo de las reencarnaciones.
- Tiene capacidad mediúmnica, puede conectarse con seres desencarnados, seres que viven en otros planos de existencia. Puede recibir mensajes de los espíritus que se comunican para pedirnos algo o para darnos algo. Puede entablar conversaciones con el mundo invisible, desarrollar la clarividencia y la clariaudiencia, puede psicografiar (escribir mensajes que le son dictados desde el mundo invisible), puede conectarse con ángeles y guías, puede, en fin, acercarse con naturalidad al mundo espiritual, coexistente con el nuestro.
Cuando estamos en estado de equilibrio y armonía (salud), la energía cósmica circula de un cuerpo al otro, manteniendo el orden de las funciones. Cuando estamos desequilibrados, angustiados, tensos, asustados, rencorosos, violentos, entonces el flujo de energía se interrumpe y aparecen los bloqueos energéticos que producen las diferentes y variada enfermedades del hombre. Todo lo que sentimos, pensamos y vivimos queda grabado en esta computadora perfecta que es nuestro segundo cuerpo. Todo este bagaje se lo llevará consigo, después de la desaparición del cuerpo físico y con él, actuará en la entre-vida. Por eso es tan importante mantener este cuerpo sutil libre de rencores, odios o violencias. El mantenerlo en perfecto estado, paz interior, amor, generosidad, preocupación por la evolución espiritual, trabajo de auto superación, etc., es un actitud importante no sólo para esta encarnación, sino para la futura entre-vida y las subsiguientes vidas. Para finalizar podríamos decir que el segundo cuerpo contiene al sistema de chakras y de meridianos, además emite Ectoplasma, tiene variadas y curiosas Corrientes electro magnéticas que lo atraviesan en varios puntos y su parte exterior es la manifestación conocida como Aura.

NOTA: El término cuerpo bioplasmático, o bioplásmico,  le fue dado a este vehículo energético por el científico ruso Dr. Victor Inyushin de la Universidad de Kirov, en alma Atá,  Kazajistán, en los tempranos años de 1970. René Dayre Abella

(Extraido del libro "SER un Sanador" de Nicolas Benedetti A.) 
 
TOMADO DE:  http://espiritasestudio.blogspot.com/2010/01/caracteristicas-generales-del-segundo.html